domingo, 9 de diciembre de 2007

Carta a Oscar Della Noce, Secretario “Sin Fronteras”, Venezuela

Bogotá. 22 01 99

Felicitaciones por su iniciativa para que sean reconocidos constitucionalmente los derechos de igualdad y libertad de la comunidad homosexual en Venezuela buscando incluir la no discriminación por orientación sexual como derecho a la igualdad y la libertad que ampara la Constitución.

Me alegra sobremanera que hayan retomado para sus acciones mi definición de orientación sexual presentada en el Congreso de Sexología. Dicha definición fue acuñada para la 2ª Jornada Nacional por la Diversidad Sexual, y afirma que la Orientación Sexual es la escogencia íntima y excluyente que hace la persona y que por lo tanto, es clara para sí. No existe de por sí, requiere reflexión, justificación y comprensión para sí mismo que permita hacer conciencia de él. Esto significa que se identica (se asume desde sí mismo, y no en función de un modelo) como heterosexual, bisexual, homosexual o lesbiana. Para que esta identicación suceda, se necesita tomar conciencia del objeto-sujeto de su afectividad, de su erotismo y su genitalidad.

Es la escogencia intima y excluyente que hace la persona.

Cada persona pertenece a uno de los sexos (hombre o mujer) pero dicha pertenencia no determina la persona objeto sujeto de su deseo, erotismo, afectividad y genitalidad, dicha escogencia, esta definición según algunos teóricos puede tener orígenes psicológicos, genéticos e incluso puede obedecer a una decisión particular. Hasta el momento no se ha podido determinar que la orientación sexual esté necesariamente regida por uno de estos tres componentes, no son excluyentes e incluso puede estar motivada por los tres. Sin embargo una vez la persona ha determinado para sí una orientación sexual esta escogencia excluye a las demás. De tal manera que cuando se provee orientación psicológica a una persona por razón de su orientación, esto se hace para reforzar dicha decisión y nunca para buscar negarla.

Es clara para sí.

La definición de una orientación sexual conlleva para quien la asume una serie de decisiones que afectan y afectarán -desde el mismo momento en que se decide- toda su existencia. Esta claridad supone el ejercicio de la autodeterminación, la libertad y el derecho a la diferencia.

No existe de por sí.

La orientación sexual no es algo innato, es posible, como lo afirman algunos teóricos, que tenga un substrato genético (no plenamente conformado) pero la interacción social y en especial, la decisión eminentemente particular, es lo que la define.

Identicarse:

Es un término que he tenido que acuñar para explicar que la orientación no responde a un modelo, por tanto el individuo no puede identificarse con éste, sino que se construye a partir de su propia historia y vivencias, y por tanto tan solo puede hacerse idéntico a sí mismo. Es mas, no existen la heterosexualidad, la homosexualidad, la lesbianidad y la bisexualidad como tales, ya que cada hombre y mujer asume una de estas orientaciones y la vive de una manera eminentemente particular, que está afectada por su historia particular de vida y no por las historias de otros. No puede negarse que las vivencias de l@s demás son referentes sociales, mas no un modelo.

El concepto de modelo hace referencia a una expresión única, estática, por tanto, falta de dinámica, de la cual no se puede alejar el sujeto que la sigue. Como no hay un modelo entonces podemos afirmar que hay tantas sexualidades como seres humanos existen. Que las heterosexualidades, lesbianidades, homosexualidades y bisexualidades son la sumatoria de todos l@s seres humanos que asumieron dichas orientaciones sexuales.