jueves, 20 de diciembre de 2007

Candidato Presidente Uribe

¿POR QUÉ LE INTERESAN AL PRESIDENTE LOS DERECHOS DE LOS HOMOSEXUALES?

Manuel Antonio Velandia Mora
03.2006

El Candidato-presidente Uribe está en plena campaña… esto no es noticia por supuesto, lo que si sorprendió en la semana anterior a la opinión pública fue que dijera sí a los derechos civiles de los homosexuales en Colombia.

El Candidato cambia de opinión como cambiar de camisa… es claro que cambió de partido, también que en la primera campaña se expresó negativamente contra la reelección y cuando vio su popularidad se negó a sí mismo y su estrategia se orientó a buscarla; pero su ultimo giro, esta vez en contravía… a la izquierda, fue un sí que nadie se esperaba.

Ese cambio de posición en la estrategia electoral presidencial debe ser, en parte, justificada en la reflexión que debió hacerse al comprobar que muchos de los miembros de su bancada, recientemente elegidos, Gina Parody, habían expresado su conformidad con otorgar los derechos civiles a homosexuales y lesbianas, pero sobre todo porque conocía que esta semana se discutirá en la Comisión Séptima el proyecto de ley que garantiza derechos de los homosexuales que fuera presentado por el senador Álvaro Araújo, del partido de ‘la U’, desde diciembre pasado, proyecto sobre el que la senadora ponente, Flor Gnecco, afirma presentará ponencia favorable.

Los consejeros del candidato, temerosos de las preguntas indiscretas y de las “malas pasadas” como la que le jugó Janiot en CNN, le habían recomendado no participar de los debates en los medios masivos, pero lo que el candidato no imaginaba era que se le iban a meter en el rancho, y justamente eso fue lo que le pasó el domingo anterior, en las horas de la tarde.

Vemos la historia. un joven líder de la comunidad homosexual en Bucaramanga, y quien se hallaba presente en el Primer ‘Taller democrático’ de la campaña por la reelección de Uribe, realizado en Bogotá, lanzo a quemarropa un interrogante que al presidente-candidato pareció no sorprenderse: “Voy a hacerle una pregunta que preocupa y afecta a un número importante de ciudadanos que tienen que ver con una proposición que usted planteó, y es que este es un país que honra las libertades y los principios que nos mostraron sobre el Plan Colombia 2019: la tolerancia y un país sin exclusiones. La pregunta, Presidente, es: ¿Usted y su bancada apoyarán una legislación para darles derechos civiles y de seguridad social a las parejas del mismo sexo?".

"Voy a ser totalmente sincero –dijo el presidente-. Primer tema, el matrimonio: no; segundo tema, la adopción: no; derechos patrimoniales: sí; seguridad social: sí". La “sinceridad” dejó boquiabiertos a todos los presentes, pues para muchos era claro que él había hecho lobby a los senadores, en el ultimo debate sobre el tema, para que botaran en contra del Proyecto presentado por la Senadora Piedad Córdoba y defendido por el ahora candidato Gaviria. Con esta respuesta la opinión pública evidenció que el candidato corre tras los votos de los homosexuales y lesbianas de este país.

Pero el candidato no se quedó ahí, expresó además que está dispuesto a conceder la afiliación de los homosexuales a la seguridad social, por intermedio de sus parejas, y que buscará que se haga de manera "inmediata". Explicó igualmente que la sustitución pensional "no puede ser de inmediato por los problemas fiscales del país. Eso hay que llevarlo gradualmente".

Por supuesto dijo no al matrimonio y no a la adopción, ideas que para los poco entendidos sonaron contradictorias; sin embargo, vale la pena aclarar que en esto el presidente coincide con las organizaciones de lesbianas, gay, transexuales y transgeneristas (LGBT) del país; ellos y ellas nunca han puesto sobre el tapete estar buscando el derecho a poder "gozar" del rito matrimonial, hecho que la iglesia católica ha ignorado para presionar la negación de derechos. A este respecto el proyecto de Araújo sigue el lineamiento presidencial “matrimonio y adopciones, no”.

El tema de la adopción es igualmente contradictorio en las organizaciones LGBT, muchos de ellos y ellas ni siquiera lo han discutido. Al respecto se sabe que la orientación sexual de los padres no determina la de sus hijos, las investigaciones así lo demuestran; si fuera así yo no sería marica, puesto que mi padre, mi madre y el resto de familia cercana son heterosexuales.

Del proyecto de Araújo a los padres de la patria y también a las “madres”, seguramente lo que más les preocupará no será precisamente que se puedan crear patrimonios comunes sino que puedan acceder a la seguridad social en las mismas condiciones en que lo hacen las uniones de hecho según lo establecido en la Ley 54 de 1990, dado que para muchos de ellos esto implicaría costos que tendría para el Estado cubrir a una población que el mismo gobierno estima entre 16 mil y 20 mil parejas. Los estudios como los que realizó el Ministerio de la Protección social demuestran que este costo no es tan elevado como suele pensarse, tal vez por ello el Ministro de Protección Social, Diego Palacio, confesó su respaldo al proyecto de Araujo.

Busca de votos, oportunismo o cualquiera que sea la causa de las afirmaciones presidenciales y de la discusión del proyecto, lo que si extraña es precisamente que éste se discuta por iniciativa de la “U” y que en la discusión no se halle presente Piedad Córdoba, quien es reconocida públicamente como la lídereza de este tema en el Congreso de la Republica. Esto además demuestra que por fin se está entendiendo que los homosexuales y lesbianas cada vez menos somos considerados sujetos de tercera y cada vez más reconocidos ciudadanos con derechos civiles plenos y sobre todo, como una fuerza política decisoria en el momento de las elecciones, tal y como lo fuimos en la pasada contienda electoral y muy seguramente lo seremos en las elecciones presidenciales.

Costos de la ley
Es importante aclarar que el afiliado, independientemente de su orientación sexual, tiene derecho a percibir una pensión de vejez invalidez, o una indemnización o devolución de saldos, en los términos previstos en las normas vigentes.

Con respecto al derecho del compañero del afiliado a la pensión de sobrevivencia en un evento de fallecimiento del titular, si se extiende el derecho de afiliación, el compañero del afiliado recibiría la pensión. El efecto de la medida sería entonces incluir a la persona del mismo sexo como beneficiario de la pensión, lo cual implica muy escasos costos adicionales para el sistema, como se explica a continuación.

En la situación actual, los solteros homosexuales o lesbianas tendrían como beneficiarios a sus hijos menores de 25 años o a sus padres, si dependen económicamente del fallecido, y tales beneficiarios se encuentran ya incluidos en los cálculos de la pensión. La inclusión de personas del mismo sexo en calidad de compañeros permanentes altera el orden de los beneficiarios actuales pero no implica una desviación en los cálculos actuariales porque se trata de personas en condiciones demográficas similares en cuanto a sexo y edad.

Otro efecto que podría llegar a considerarse en este punto deriva de la probabilidad de que el afiliado soltero de orientación homosexual no tuviera beneficiarios previamente determinados (padres o hijos), en cuyo caso, por efecto de la medida, el compañero/a del mismo sexo aparecería como un nuevo beneficiario.

Otro situación sobre la que se reflexiona es sobre la probabilidad de que exista alguna migración de afiliados del régimen contributivo a la condición de beneficiarios. Pero no se puede suponer que las lesbianas y homosexuales que son actualmente asalariadas, pasarán a ser desempleadas sólo por efecto de la aprobación de la medida. Este efecto es neutro porque las estadísticas sobre la infección, tanto en Colombia como en el resto del mundo señalan que la epidemia no se concentra de manera prevalente en la población homosexual, al respecto suele pensarse que hay una relación directa entre sida y homosexualidad.

En Colombia por cada 3 hombres que tienen sida hay una mujer en la misma situación, y esta relación tiende a ser 1:1 lo que demuestra la clara tendencia a una participación mayor de la población heterosexual, debida a las conductas sexuales de los hombres que tienen sexo con otros hombres y que no se piensan a si mismos homosexuales, y a que la mujer aún no se considera a sí misma vulnerable.

Al respecto consulte http://www.proyectocolombiadiversa.org/local/costosseguridadsocial.pdf