martes, 25 de diciembre de 2007

Principios de acción para hacer prevención

Manuel Velandia Mora
Revista Indetectable

2003

La información, productos, servicios y apoyo que se proporcionan en la prevención deben maximizar la capacidad particular, la del grupo familiar, neofamiliar, el entorno laboral y comunitario para que las personas adopten voluntariamente comportamientos protectores que les posibilite la prevención. Estos son adquiridos a través de estrategias de Promoción de la Salud y sus diversas herramientas para la acción.

El objetivo de la promoción es optimizar las condiciones de salud, el de la prevención es la ausencia de la enfermedad y el de la educación, elevar el nivel de conocimientos de la población en materia de salud. Actividades que se fundamentan en principios de acción.

El Decreto 1543 sobre sida tiene como consideración que “La vulneración de los derechos fundamentales de las personas portadoras del VIH y que padecen el SIDA es cada vez más frecuente, debido al temor infundado hacia las formas de transmisión del virus, por lo cual se hace necesario determinar los derechos y deberes de dichas personas y de la comunidad en general”. Toda acción orientada a las personas directa e indirectamente afectadas por la infección por HIV/sida deba tener en cuenta su ciclo vital y la etapa de infección; basarse en la promoción y defensa de los derechos humanos y sexuales; fundamentarse en principios de acción: Autonomía, integridad, equidad de género, axiología, no-discriminación y confidencialidad.

Autonomía

Capacidad de autogobierno. Se origina en la capacidad de racionar, sentir y emitir juicios de valor de lo que la persona considera como bueno. Para que un acto sea autónomo, la persona debe tener consentimiento informado (manifestación libre y voluntaria que requiere tanta información como exige el caso, teniendo plena conciencia de sí como persona y de sus límites). Ser autónomo se relaciona con la capacidad del individuo de optar teniendo en cuenta sus propios principios y los de l@s otr@s seres con quienes interactúa.

Una decisión autónoma y autodeterminada positivamente implica que cada persona sostuviera todas y cada una de sus relaciones genitales debidamente protegidas. Quien no lo hace, no la está ejerciendo en cuanto está inmers@ en un medio social en el que tiene acceso a la información pertinente y no hace uso de ella. El autocuidado se deriva de la autonomía y se define en el citado Decreto como la “Observancia particular y determinada que una persona hace para si misma de un conjunto de principios, recomendaciones y precauciones, destinadas a conservar la salud, incluyendo la promoción de la salud sexual, la prevención de la infección por VIH y la minimización de las repercusiones físicas, psicológicas y sociales que causa la misma.”

Integridad

Abarca la autonomía, siendo más compleja que ésta. Su pérdida impide que se obre como ser humano intacto y completo. La integridad se contempla desde: 1) La integridad de persona, que es a su vez corporal (física), psicológica (mental) y social, y 2) La integridad axiológica.

Corporal: Derecho a conservar intacto el cuerpo. Quien acceda a éste debe hacerlo bajo consentimiento y sin producir daño.

Integridad Mental: Unidad psicológica con respecto al propio cuerpo. Se basa en la conciencia de sí mism@ buscando el equilibrio emocional. La violación a esa conciencia desintegra la unidad del ser. Por ejemplo: El texto epidemiológico denomina a las personas como terminales, los VIH, los positivos, asumiéndolos como tales

Integridad Social: Todo Ser se ve afectado por sus inter-relaciones: pareja, familia, grupo, microgrupo.

Axiología: Toda intervención debe estar basada en la historia de vida, metas, necesidades y los propios valores del(a) usuari@. Conservar la naturaleza intacta de los valores que apreciamos y adoptamos.

El Decreto contempla que la atención debe ser INTEGRAL definiéndola como el “…Conjunto de servicios de promoción, prevención y asistenciales (diagnóstico, tratamiento, rehabilitación y readaptación), incluidos los medicamentos requeridos, que se prestan a una persona o a un grupo de ellas en su entorno bio-psico-social, para garantizar la protección de la salud individual y colectiva, así mismo considerando que “…La familia y el grupo social de referencia, participarán activamente en el mantenimiento de la salud de las personas asintomáticas infectadas por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), en la recuperación de personas enfermas del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), así como en el proceso del bien morir de las personas en estado terminal.”

Equidad de Género:

Participación en iguales condiciones de acuerdo con el sexo, género y opción de género (no asumirse del género «considerado propio» de su sexo sino el género del otro sexo). Hombres y mujeres tienen iguales derechos y oportunidades..

No Discriminación

Crear todas las condiciones para que no se presente amenaza o vulneración al derecho a la igualdad, mediante actitudes o prácticas individuales o colectivas que afecten el respeto y la dignidad de la persona o grupo de personas.

La Confidencialidad

Reserva que deben mantener todas y cada una de las personas integrantes del equipo de salud frente a la comunidad, respecto a la información del estado de salud y la condición misma de la persona, con el fin de garantizar su derecho a la intimidad.