domingo, 9 de diciembre de 2007

Anticipación social y particular al riesgo en los grupos vulnerables

Manuel Velandia Mora

Ponencia y publicación: "El papel de la familia en la Anticipación Social al Riesgo", publicado en: Memorias II Congreso Colombiano de Salud Familiar, Corporación Social para el Desarrollo Integral Familiar. Medellín. Colombia. 1990.
La versión que aquí se presenta fue publicada en el libro "Desde el cuerpo: Una caracterización del riesgo y la vulnerabilidad de los y las menores es Explotación Comercial Sexual en la Zona Centro de Bogotá", UNDCP- Naciones Unidas, DAPC- Programa japonés de prevención de la drogadicción, Fundación Apoyémonos. Bogotá. 1996.

La introducción de índices de bienestar y calidad de vida sugiere la posibilidad de un concepto análogo al de riesgo, y en el caso del área de la salud, el de riesgo de enfermedad. Los españoles Usieto Atondo y Rex J. utilizan en el texto "SIDA: Un problema de Salud Pública", el concepto de anticipación social como una categoría de análisis cualitativo y cuantitativo, que permite el estudio de las causas, formas y contenido de la investigación de salud comunitaria que se lleve a efecto, y que permite anticiparse a los riesgos y controles sociales a los que son sometidos los grupos de alto riesgo.

Se prefirió utilizar el concepto de Anticipación Social al Riesgo, Uniendo así dos enfoques: el sociológico y el epidemiológico, en uno que es mucho más amplio y que aporta a la comprensión de la realidad". La Anticipación social al riesgo se toma en este caso como una serie de riesgos sociales que son interactivos y que utilizados en conjunto pueden ser útiles para predecir más que un riesgo, la probabilidad de lograr un bienestar positivo y una calidad elevada de vida.

Para el argot popular, el peligro, la inseguridad, la aventura sin desenlace conocido, son sinónimos de riesgo, que en epidemiología se traducen especialmente en una determinada probabilidad a partir de un porvenir desconocido, más no de la anticipación del fenómeno que se quiere evitar y por lo tanto no se trata de lograr anticiparse al evento, de prevenirlo, sino de conocer la probabilidad de que suceda.

El temor no necesariamente es la antesala de una respuesta efectiva, y más bien puede decirse que los mensajes apocalípticos (utilizados como eje de varias campañas informativas sobre drogadicción y SIDA) no generan una apropiación del riesgo y por tanto no logran que los individuos se asuman como personas vulnerables. En cambio, el temor enajena la posibilidad de respuesta, desarma al individuo imposibilitándolo para actuar. Por esto, incluir en los programas preventivos actitudes positivas genera una mayor posibilidad de respuestas asertivas y activas en favor del autocuidado.

Lograr que los menores tomen conciencia de los pasos en el proceso de la construcción de su identidad y de todas las variables al interior de la misma, como también en la apropiación y manejo de su cuerpo, de los valores positivos hacia la vida, hacia el cuerpo y la salud, permite que ellos y ellas no actúen bajo el temor, sino basados en una aproximación real a si mismos y que por tanto se constituyan en ejes de su propia existencia y sobre todo del propio autocuidado, es decir logren una anticipación particular al riesgo.

La anticipación particular al riesgo se refiere en este caso a un conjunto de riesgos particulares que son interactivos y que están asociados a una serie de conductas eminentemente particulares que pueden utilizarse en forma asociada para prevenir no solo la vulnerabilidad, sino también y especialmente para lograr que el individuo se asuma a sí mismo cómo alguien vulnerable y actúe con relación a su vulnerabilidad.

La anticipación social al riesgo, y la anticipación particular al riesgo pueden darse en cualquiera de los períodos de la historia natural de una enfermedad o de la adicción. Según el periodo en el que se ejerza, la anticipación recibe un nombre diferente en cada fase del proceso: en el período prepatogénico de una enfermedad (o en el caso de un no-consumidor de substancias psicoactivas) se considera prevención, en el período patogénico sub-clínico (o en el de un consumidor ocasional) es la fase de adaptación particular y social y en el patogénico (o cuando ya se es adicto) corresponde a la fase de asistencia o rehabilitación.

A los resultados de aplicar o no la anticipación social se les llama impacto social y a los de lograr o no una anticipación particular, se les denomina impacto particular.

Para comprender e interpretar el impacto social y el impacto particular es entonces necesario partir del supuesto de que éstos fenómenos se dan como un proceso, y también es necesario tener en cuenta la complejidad de las mismas estructuras sociales en las cuales está inmerso el proceso.

Los menores en su vida cotidiana se ven abordados, reprimidos, reorientados, y encaminados a que cumplan con el "patrón" establecido socialmente como el deber ser para sus vidas. Para cumplir la norma, este control social es ejercido por la familia, la escuela, la iglesia, la clínica y el Estado. Y para los menores vinculados a la prostitución toda forma de control les resulta violenta y se asume como una vulneración a "sus derechos". A los elementos y mecanismos utilizados para ejercer el control se les llama instrumentos de control social.

Los efectos de la implementación de programas o de la no-realización de los mismos, incluso tienen como consecuencia -como afirma Jonathan Mann- "…lograr cambiar las formas de relacionamiento social, creando mecanismos de control social como la discriminación, el estigma, y otras formas de prejuicio, histeria y hasta cacerías de brujas individuales y colectivas", producto de una deficiente anticipación social al riesgo.

Reducir d impacto particular y social, ya sea desde la prevención, la adaptación particular y social, o desde la asistencia y la rehabilitación, requiere conocer los riesgos particulares y los riesgos sociales que están asociados a las conductas que hacen vulnerables a los menores, como también, los instrumentos de control social utilizados para reprimir a quienes se consideran infractores.

REDUCCIÓN DEL IMPACTO PARTICULAR Y SOCIAL

Uno de los objetivos fundamentales del Proyecto En la Jugada fue reducir el impacto particular y social del consumo de substancias psicoactivas y de la infección por HIV/SIDA en los menores vinculados a la prostitución. Sin embargo, lograr conocer con profundidad los riesgos particulares y los riesgos sociales que inducen al consumo o a la no-utilización de métodos de barrera que eviten la infección en ellos, es una actividad que merece de por sí, una investigación específica.

A continuación se presentan algunos de esos riesgos particulares y sociales, como también, algunos de los instrumentos de control social. Sin llegar a profundizar el grado de vulnerabilidad de los menores, sino bajo la perspectiva de mostrar la multicausalidad que tienen las conductas asociadas al consumo de sustancias ola infección por HIV/SIDA.

usjgto Atondo, en el mismo libro al que se ha hecho referencia, presenta un cuadro titulado Relaciones entre multicausalidad de los riesgos sociales y los riesgos de control social en el que se propone un listado tic riesgos sociales. El aporte de la propuesta teórica de la anticipación social y particular al riesgo, consiste en interpretar algunos de estos riesgos, anotar algunos más, incluir el concepto de la anticipación social y particular al riesgo, igualmente el de riesgo particular e impacto particular y observar su relación con las conductas asociadas al SIDA y al uso de substancias psicoactivas.

Riesgos Particulares y Sociales desde lo Cultural

Entendiendo como lo cultural el sistema de creencias y valores propios de la organización social y de cada individuo, algunos de estos riesgos culturales pueden ser: la consolidación de las conductas sexuales, los estilos de vida y las formas de producción asociadas al sexo, el erotismo y la genitalidad; el uso de métodos de barrera como anticonceptivos y no como profilácticos; el reconocimiento del ejercicio genital no reproductivo; el acceso a servicios de salud; la vida familiar; las relaciones de pareja.

Riesgos Particulares y Sociales desde lo psicológico

La forma como el individuo se identifica con sigo mismo y la forma como la sociedad lo identifica a él, sus actitudes y sus comportamientos a partir de estas formas de identificación constituyen los riesgos particulares y sociales a partir de lo psicológico. Algunos de estos pueden ser: la valoración de los estilos de vida; de la identidad sexual, de sexo, de cuerpo, de género, de indumentaria, de producción, de drogadicto; las actitudes, creencias, conocimientos, prácticas con respecto a sexualidad y drogadicción; el uso de substancias psicoactivas; la autoestima; autovaloración; valoración de la vida, cuerpo y salud; la valoración del ejercicio genital; la estabilidad afectiva; los niveles de estrés; la vulnerabilidad según edad y sexo; el temor a la muerte; la valoración de la soledad y el aislamiento.

Riesgos Particulares y Sociales desde lo ecológico

Son los riesgos que se presentan a partir de la relación de la persona (individual o colectivamente) con su entorno. Estos pueden ser entre otros: el hacinamiento; las condiciones de higiene; el control sanitario; el proceso de pauperización; la prevalencia de personas viviendo con HIV/SIDA y ETS; la prevalencia de uso de substancias psicoactivas.

Riesgos Particulares y Sociales desde lo ideológico

Los planteamientos políticos, la religión, los principios éticos y mora- les determinan la ideología. Esta define unos principios determinados que "gobiernan" la manera de actuar y las relaciones interpersonales y sociales. Algunos de estos riesgos desde lo ideológico pueden ser: la ética social y particular; la moral pública y privada; la religión; la política; la tolerancia; los elementos bioéticos: física, mental, psicosocial, axiología, autonomía.

Riesgos Particulares y Sociales desde lo político

Lo político es definido como el conjunto de fundamentos desde los cuales son orientados los principios de acción y las acciones, convenidos para el bienestar social y del individuo. Algunos de estos riesgos son por ejemplo: la correspondencia de las políticas con los aspectos epidemiológicos, la apropiación de fondos para la ejecución de políticas, campañas, programas y actividades informativas y preventivas; los contenidos político-sexuales en el desarrollo de estrategias de acción; el acceso a métodos de prevención, adaptación social y particular, tratamiento y rehabilitación; el acceso a programas u otro tipo de apoyo, información y capacitación.

Riesgos Particulares y Sociales desde lo socioeconómico

Estos riesgos se refieren a la capacidad adquisitiva del individuo como una de las maneras de sentirse incluido o excluido dentro del bienestar por la sociedad y el pertenecer a determinado grupo o clase. Las condiciones socio-económicas del individuo, su capacidad y su inclusión en tino u otro status social, determinan entre otros riesgos como: el nivel de escolaridad; sector de actividad profesional; el nivel de ingresos; la categoría "profesional" en el mercado sexual; el tipo de vivienda y lugar de residencia; el tipo de trabajo y condiciones de trabajo y acceso a programas de salud y beneficios que puede obtener; la estructura familiar; la aceptación social como individuo y de sus roles.

Instrumentos de Control Social

Son los instrumentos y las formas que la sociedad utiliza para señalar o sancionar a los individuos cuando sus acciones particulares, o las acciones derivadas de éstas no coinciden con lo que es aceptado colectivamente como "correcto". Algunos de los instrumentos de control social se pueden agrupar en los de reclusión: encarcelamiento, servicio militar; de marginación: estigmatización, rotulación, reinserción social, ghetización, pecado; los relativos a la enfermedad; hospitalización, remisión a instituciones, terapia; Otros también relativos al control social son por ejemplo las normas de convivencia familiar, del lenguaje sobre sexualidad, SIDA, ETS y drogadicción.

Bibliografía

San Martin, H. (f983) Et concepto de la Satud-Enlermedad y tos proyectos de Servicios nacionales de Salud, Ponencia Asociación Castellana desaciotogia, Madrid. Citado por Usieto Atondo. Ricardo,(1987), en SIDA: Un problema de Salud Pública, Ediciones Dfaz de Santos, S.A, Madrid. España.
Backett. M., Davies, M., Perros-Barvazian, A. (1985). El Concepto de Riesgo en la Asistencia Sanitaria, OMS. Ginebra. Citado por Usieto Atondo, Ricardo.(f987), en SIDA: Un problema de Salud Pública. Ediciones Díaz de Santos, S.A., Madrid. España.
Usieta Atondo, Ricardo,(1987). SIDA-. Un problema de Salud Pública, Ediciones Día de Santos, S.A.. Madrid. España.
Citado por Usieto Atondo. Ricardo, (1987). SIDA: Un problema de Salud Pública. Ediciones Díaz de Santos, S.A. Madrid, España.