martes, 11 de diciembre de 2007

La No aceptación de los homosexuales en Bogotá como vecinos

Fuente: Alcaldía Mayor de Bogotá, D.C. Observatorio de cultura urbana, Comisión de cultura ciudadana, Instituto Distrital de Cultura y Turismo, La cultura ciudadana en Bogotá. Resultados de la primera aplicación del sistema de medición, líneas de base y metas del objetivo de cultura ciudadana del plan de desarrollo 2001 - 2004 "Bogotá para vivir todos del mismo lado". Bogotá, Abril 2002.

Figura: Personas que no le gustaría tener como vecinos.

Entre los comportamientos más importantes para la convivencia, la ciudadanía enfatiza sobre todo el respeto y la solidaridad con los vecinos. Sin embargo, al indagar el grado de aceptación frente a diversos tipos de vecinos, se observan actitudes fuertes de intolerancia, especialmente frente a drogadictos, paramilitares, guerrilleros, alcohólicos, narcotraficantes, corruptos, prostitutas, indigentes, homosexuales y personas con antecedentes penales. En cambio, es muy baja la proporción de ciudadanos que no quisiera tener como vecinos a personas de región, raza, nacionalidad, o religión distinta a la propia.

Se planteó a la ciudadanía una lista de 23 tipos sociales diversos, preguntándosele a cuáles de ellos no le gustaría tener como vecinos. Los resultados, vistos con mayor detalle en la Figura , muestran que, sin mayores variaciones en cuanto a estrato, nivel educativo o género, la ciudadanía no quisiera tener como vecinos, en su orden, a drogadictos, paramilitares, guerrilleros, alcohólicos, narcotraficantes, corruptos, prostitutas, indigentes, homosexuales y personas con antecedentes penales.


Los homosexuales que obtienen un rechazo del 73,4%, tienen un menor nivel de rechazo entre los estratos altos, los jóvenes y los de mayor nivel educativo. Las más toleradas son las personas de una región distinta a la propia, las de color de piel distinto al propio, las de nacionalidad distinta, las de otras religiones, los religiosos, los indígenas, los policías o militares, las familias numerosas y los desplazados.


En el caso de los indígenas el nivel de tolerancia es menor entre las personas mayores de 55 años y las de baja escolaridad. Las familias numerosas son menos aceptadas entre personas del estrato 3 y entre los mayores de 55 años, y los policías o militares son menos tolerados en los estratos altos y entre personas de mayor escolaridad. Existe cierto nivel de rechazo de los desplazados como vecinos en el estrato más alto, aunque en las demás categorías predomina la aceptación.

Los políticos se rechazan como potenciales vecinos entre el 59% de la ciudadanía, aunque dicho rechazo es menor en el grupo de edad de 40 a 54 años. Caso interesante es el de los enfermos de sida. Aunque en el total predomina el rechazo, en los estratos altos, entre los jóvenes y entre los universitarios domina la aceptación.