miércoles, 24 de octubre de 2007

La explotación sexual infantil

Manuel Velandia Mora
06.05.1996

Justificacion de la Investigacion Desde el cuerpo, Financiada por UNDCP- Naciones Unidas, DAPC- Programa japonés de prevención de la drogadicción; realizada por la Apoyémonos Fundación Colombiana de Apoyo en Sida, Hepatitis y ETS, con el apoyo de Fundación Renacer, bajo la direccion de Manuel Velandia Mora.

La explotación sexual infantil no es nuevo en el panorama social mundial y nacional. Tan solo se había dejado de lado, se habían cerrado los ojos, los oídos y las bocas a una problemática que día a día era más evidente y cobraba más fuerza.

Desde nuestro quehacer como equipo interdisciplinario, estos grupos considerados minoritarios y marginalizados son deben seguir en el abandono, tienen derecho a formar parte activa en la sociedad nacional, como lo promulga la nueva Constitución colombiana.

Las alternativas que hasta ahora se han presentado al quehacer sexual en general como problemática social, es la “rehabilitación”, por medio de “capacitaciones” que buscan mejorar el nivel de ingresos, pero que no se acercan a lo necesitado por quien se ve obligado(a) a ejercer el trabajo sexual, ya sea hombre o mujer, mayor o menor de edad, ni se iguala a lo conseguido por estos en el mercado sexual, y que muchas veces significa una diversificación de la producción y no un cambio de esta.

De otro lado el problema es más profundo, tiene raíces que tocan los procesos de socialización, que cada uno de estos grupos ha tenido y cuyo reflejo es la asumisión de un “trabajo”, de un estilo de vida que es acorde con este. Creando representaciones culturales simbólicas, propias a ellos.

En los menores el problema se agudiza, la connotación de trabajo sexual, queda reducida a la de trabajo, si bien para ellos(as) no hay desconocimiento de la relación genital, si lo hay respecto a la sexualidad, su identidad sexual, su identidad física, su identidad se género, e incluso a su identidad de vestido, es decir en su identidad como persona, y a lo que esto implica e implicará en el desarrollo de su vida psicoafectiva, psicosexual, y psicosocial.

A los anteriores se suma la delincuencia y las relaciones de poder entre quien los explota sexualmente y el individuo mismo. Y aunado a todo ello encontramos el uso de substancias psicoactivas. Estos son factores que cruzan central y tangencialmente el devenir de los(as) menores y que no debemos olvidar en ningún momento.

El quehacer es la pregunta que motiva un análisis serio, junto a una reflexión personal de aquellos quienes investigamos, una reflexión desnuda de prejuicios morales que nos exige atrevernos a asumir una realidad que estremece nuestros propios principios fundamentales, pues la aceptación del otro y su conformación de lo que para el o ella es un estilo de vida, que no es acorde ni “cercano” al nuestro nos lleva a querer “adoctrinar” sin pedir permiso, y sin ni siquiera negociar la decisión misma.

Al desconocer los desarrollos y las expectativas de vida de los y las menores que hacen parte del mercado sexual, hace que las acciones no sean efectivas, carezcan de evaluaciones serias y proyecciones que aún cuando pudiesen parecer descabelladas serían “objetivas”.

Este momento histórico exige ser abiertos de pensamiento y tolerantes en la acción, no podemos decidir por otros, nos corresponde elegir lo que conjuntamente consideramos mejor.

Tenemos que evitar que el “hacer cosas” prime sobre lo que objetivamente se puede hacer. Es así como nuestra propuesta de trabajo está sustentada en trabajos puntuales realizados con individuos y grupos específicos en una acción de iguales, con una proyección investigativa de carácter cualitativo y la experiencia en este campo de un equipo interdisciplinario de trabajo, conformado por hombres y mujeres, conscientes de su papel como investigadores, y sobre todo de su papel como personas, con un rol en la sociedad... desde el humanismo..

Consideramos que acercarse a problemáticas de los menores en el área de la salud, tales como la presencia de las Enfermedades de Transmisión Sexual, el SIDA y el uso de subtancias psicoactivas, a partir de los conflictos humanos, hace de la prevención, no una actividad técnica de la misma, sino un instrumento real en la realización de programas efectivos y eficases por ser acordes con el bienestar, la calidad de vida y la salud, situaciones eminentemente humanas. El reconocimiento de la diferencia no debe ser únicamente una realidad a nivel cultural, sino también parte del abordaje en salud . La tolerancia demostrada al interior de la comunidad, debe ser así mismo, principio fundamental de la aproximación a los individuos y al grupo social al cual pertenecen.

La metodología escogida fue la participación-acción, utilizando para ello modelos de la investigación cuantitativa, tales como la entrevista focal, los grupos focales, las historias de vida con acción participativa, que nos permiten identificar los mitos, las falsas creencias, los tabús, los conocimientos adecuados, los elementos culturales, la semántica de la salud, los imaginarios sexuales, la semántica de la sexualidad; la semantica de la drogadicción, la semántica de la calle y los hábitos culturales, lo cual nos permite comprender mejor las actitudes, creencias, motivos, comportamientos y prácticas del grupo estudiado, conocedores de que ello nos proporcionaba profundidad de comprensión, pero no medida. En un proceso de descubrimiento y no de búsqueda de pruebas, por tanto de índole interpretativa en vez de descriptiva.

Una de las ventajas que nos proporcionó el trabajar investigación cualitativa, fue la posibilidad de trabajar con grupos pequeños, lo que nos proporcionó una mayor profundidad de respuesta y una mayor comprensión de la realidad en la que están inmersos los y las menores, como también, de los aspectos emocionales y contextuales

Para la producción de los materiales ilustrados orientados a la prevención de la infección por HIV/SIDA y a la disminución del consumo de substancias psicoactivas en los menores utilizamos la técnica de los grupos focales, estos nos permitieron identificar tipos de personas con las cuales poder trabajar, para así con ellos poder seleccionar y perfeccionar los materiales. Apoyados por un grupo de hombres y mujeres, menores de edad, y por profesionales de la Fundación Renacer, a quienes agradecemos profundamente por su colaboración, pudimos encontrar lenguajes y comportamientos propios del grupo, estudiar mensajes e ideas percibidas, descubrir factores que pudieran afectar sus cambios de actitud, comprender las razones que motivan ciertas tendencias y determinar las necesidades específicas de información.

Las entrevistas focales

Otra parte del trabajo fue realizada por medio de talleres sobre cuerpo y sexualidad. El objetivo de estos fue lograr que los menores asumieran valores positivos hacia la vida el cuerpo y la salud como mecanismo, que les permitiera una reflexión acerca de su existencia y de la violencia que significa para su vida, su cuerpo y su salud, el uso de substancias psicoactivas y el intercambio genital en procesos lejanos del afecto y del respeto por si mismos. Se buscaba además apoyar la asunción de una identidad particular en sus diferentes variantes, partiende de la comprensión de si mismos y del límite de sus posibilidadesde intercambio y del respeto por los otros.

La investigación cualitativa, tiene además algunas razones pragmáticas que nos motivaron a escogerla como instrumento metodológico fundamental, entre ellas tenemos: costo, rápida ejecución, flexibilidad, vínculo directo con la audiencia meta y la posibilidad de no tener que recurrir a elementos sofisticados que hubieran podido entorpecer la aproximación y relación con los menores.

La prevención requiere una aproximacion a la realidad como individuos y como miembros de una comunidad específica. El haber elaborado una alternativa de solución, a partir de un conocimiento profundo de la propia semántica y del medio ambiente del grupo con el cual se va a trabajar, hace posible que las estrategias a utilizar, respondan a necesidades reales y no a elementos teórico-prácticos lejanos a su propia realidad.

Cuando el objeto de la investigación es ente activo de la misma, la comunidad se asume partícipe de todo el proceso, e incluso se convierte en promotora de acciones tanto para su propia prevención, información y divulgación, como para el trabajo (aplicación) en otros sectores

Sin embargo, la recolección de información, nos obligó también a tener que utilizar algunos elementos de la investigación cuantitativa, sobre todo para aquellos aspectos que requirieron medir objetivamente ciertos comportamientos y actitudes.