lunes, 6 de agosto de 2007

Autovaloración el inicio de la heterovaloración

Manuel Velandia Mora

26.04.99 Bogotá

Conferencia preparatoria para la edicion del libro "Y si el cuerpo grita... dejemonos de maricadas".

La construcción de la identidad particular y de la perspectiva de género son elementos fundamentales para la participación en los procesos de desarrollo social, sin embargo, aun cuando cada un@ de nosotros se reconozca a sí mism@, si no hace un reconocimiento de l@s otr@s su participación en dichos procesos surgirán de una negación de todas las otras personas -sin las cuales no sería posible el ejercicio de la democracia -.

Quien no se reconoce vital pierde parte de la esencia que constituye su Ser, por lo tanto se podría afirmar que esta persona no es. Quien no es, no existe como tal, dado que la existencia como persona (del griego sonar a través de) está representada por lo que en esencia somos. A pesar de que nosotr@s rnism@s no nos autovaloremos Y nos autoreconoscamos l@s otr@s asumen de nosotr@s que somos personas. L@s otr@s me asumen persona a partir de su propio reconocimiento, me interpretan desde sus propias vivencias y particularidades cada un@ de nosotr@s no es tan sólo aquello que otr@s interpretan o quieren que seamos, también se es objeto de la voluntad ajena y por tanto sujeto-objeto de vulneración. Cada un@ de nosotr@s se asume como Ser plen@ en sí rnism@ (rnismidad).

La Mismidad: Además del reconocimiento de la identidad particular, es el reconocimiento de la unicidad, de que soy un ser únic@ y que por tanto no existe nadie igual a mi: Soy irrepetible y su proceso de desarrollo será necesario y eminentemente particular. El desarrollo implica un grado de evolución del Ser. Cada nivel de energía o de desarrollo a su vez posibilita un paso posterior (evolución). La tendencia evolutiva parte de mostrar que la mayoría de los seres busca permanentemente niveles cada vez más elevados de energía (anatropía), sin embargo, encontrarnos seres entrópicos, es decir aquellos cuyos procesos son involutivos.

El proceso evolutivo implica alcanzar permanentemente niveles superiores, es decir, hombres y mujeres somos trascendentes. Así mismo, todo nuestro desarrollo evolutivo, consciente o no, hace parte de nuestra existencia (somos históricos) y esta a su vez está determinado por nuestra condición de género y su representación en el proceso de intercambio social.

En resumen toda mujer o todo hombre consciente de su mismidad, lo es a su vez de su unicidad, de que es irrepetible, evolutiv@, trascendente, históric@ y que todo ello fundamenta su identidad particular.

La Otreidad: Los seres no estamos solos en el planeta, permanentemente estamos relacionándonos con otros seres, quienes a su vez también se reconocen en su mismidad. Entendemos a los otros y las otras como diferentes (otreidades). Sin embargo, no siempre logramos asumirlos en su verdaderas esencia, generalmente much@s de ell@s nos son indiferentes, incluso, parecen no-tener sentido en nuestra existencia Somos intolerantes por que al no reconocerl@s tampoco reconocemos nuestros propios limites.

Mientras el otro o la otras sigan siendo "otr@", no es posible un vínculo, ya que este implica un reconocimiento, convierte al "otro" en "Tu". Cotidiana y generalmente el trato de "Tú" a una persona connota un interés, un acercamiento, un posibilitarnos ir hacia él o ella y permitirle llegar hacia nosotros.

La Liminaridad: Esos "otros" y esos "Tú" son distintos a "Mi". Reconocerlos en su mismidad me implica a su vez asumirlos como una unidad plena y can las mismas condiciones en las que yo me reconozca. Al marcar la diferencia con aquell@s "otr@s" y esos "Tu" estoy construyendo un limite. El ejercicio de ser permanentemente consiente de los limites de la inter-subjetividad en las relaciones ("Yo". "Tu") se ha denominado liminaridad.

La Alteridad: Asumirse en un permanente juego de intercambio social en el que nuestro quehacer y cotidianidad afecta al "Tú" del otro y las otras y que su actuar permanentemente me afecta a "Mi", tan solo es posible desde la liminaridad. Este reconocimiento de mi posibilidad de afectar desde mi "Yo" al "Ti' y de sentirme afectado desde su "Tú" se denomina alteridad. Dicha alienación es posible de ser analizada desde dos diferentes niveles de manifestación.

El primer nivel hace referencia a la oposición entre los mismas seres y entre éstos y las cosas, por el mismo hecho de existir. El segundo, está determinado por las otreidades particulares de esos "otros" y esos "Tú", es decir, por las relaciones planteadas desde la diversidad. Dicha diversidad nos plantea el relacionamiento desde nuestras mismidades y la posibilidad de la hostilidad, la oposición, el conflicto, la tolerancia, el respeto e incluso, nuestra propia vulnerabilidad y la de aquell@s can quienes socializamos o nos negamos a hacerlo.

El proceso de heterovaloración implica pues la valoración de la diversidad. El reconocimiento pleno y total de esos "otros" transformándolos en nuestros propios "Tú".

El temor a la mariconada

Manuel Velandia Mora

Versión original: 14.10.97, Bogotá
Versión reviaada: 12.08.99 Bogotá

«El conocimiento —esto es, la educación en su sentido verdadero— es nuestra mejor protección contra el prejuicio que no razona y el miedo que produce pánico, ya sea que éstos nazcan de algún interés especial, de minorías restrictivas o de líderes aterrados».
- Franklin D. Roosevelt -


La sociedad ha construido patrones ideales del hombre y la mujer, a estos se les ha llamado género. Al de él, género masculino, al de ella, género femenino. El género es entonces una construcción psico-social ecológica que corresponde a un tiempo y espacio determinado.

Al hombre latinoamericano, desde el patrón social de género, se le ha "castro-educado" por hombres y mujeres y la resultante es el macho. El macho latino difiere del macho europeo o asiático. El macho es propio de cada país, propio de cada región, por tanto, un modelo único de macho como tal no existe. Sin embargo, la idiosincrasia ha aceptado algunos elementos comunes a todos los machos: la rudeza, la fortaleza física, un tono de voz fuerte, el ser reproductor, el relacionarse con la mujer como su opuesto y por consiguiente su negación a aceptarla como su igual.

No se sabe a ciencia cierta qué es un hombre. Se le llama así al macho de la raza humana, para el sentido común ser hombre es no ser mujer. Se tiene claro socialmente que Ser hombre no corresponde a ser el macho social, como tampoco el ser masculino. Ya que se puede ser una mujer masculina o incluso un hombre femenino, es decir, asumir características del otro género, del género que se supone propio del otro sexo, a lo que recientemente se le ha llamado en Sexología transgénero.

La cultura ha sido construida e interpretada por los hombres. Por tal razón, la visión de la realidad que es contemplada desde el hombre y la mujer se ha y se le ha supeditado a esta visión cultural. El hombre ha representado su poder en el falo, a ello se le llama la falocracia. La penetración del macho a la hembra o incluso a otros machos es una representación física del poder. El machismo es el término con el que se define una ideología y la práctica del predominio del hombre -educado como macho-, así como también su problema y su alienación.

El macho no puede aceptar que el hombre pierda su posibilidad de ostentar y manejar el poder. El hombre homosexual es asumido por los otros hombres no homosexuales como alguien que reniega del poder, en tal sentido y desde esta ideología, el hombre homosexual "es una mujer", o más "correctamente" interpretado como "un hombre venido a menos".

El hombre homosexual como cualquier otro hombre ha sido educado desde la ideología machista. Modelo que se reproduce en la familia, la escuela y la iglesia; introduciendo así el germen del machismo, observándose como macho a sí mismo y a los otros hombres.

El homosexual teme no ser macho

Un grupo de hombres homosexuales ha querido asumir desde su propia contradicción el esquema de macho como parte de su representación psicosocial, amanerando (llevando al extremo) su propio patrón de macho, es decir se han machificado. La utilización de esteroides, hormonas, implantes, se ha sumado a la presencia de bigotes, cortes de cabello a ras, camisas a cuadros, chaquetas de cuero, jeans y botas tejanas o militares, y unificado a una imagen "reproducible en serie". Esta "clonación" es en sí misma una negación de su identidad sexual, al asumir la homosexualidad como conducta asimilable al "ser femenino".

Lo anterior no niega, que quien asume su cuerpo positivamente, y lo cuida y transforma como una consecuencia de su autocuidado, lo hace por una actitud saludable. Machificarse es negativo y autovulnera cuando ello tan solo es respuesta a la presión social, o al temor de ser identificado como hombre homosexual.

La sociedad y al interior de ella los propios hombres homosexuales, han discriminado a quienes no asumen el patrón de macho. A éstos se les ha estereotipado y se les ha llamado "locas". Son entendidos como "caricaturas" en la oposición entre lo masculino y lo femenino, como la negación del ser macho. Se tiende a creer que la "loca" asume como su forma de producción las consideradas propias de la mujer. También se les ha llamado "maricas". Originalmente, diminutivo de María. Entonces, ser "marica" es ser "mujer", o por lo menos ser contemplado socialmente como tal.

Los hombres homosexuales o por lo menos una inmensa mayoría de éstos, hacen una doble lectura de su ser. Por un lado juegan a "ser machos", por otro, niegan en los otros hombres homosexuales la posibilidad de ser algo distinto al macho. El lenguaje discriminativo y excluyente no es propio del heterosexual macho, lo es también del hombre homosexual, quien en el temor de no ser tan macho, prefiere marcar la diferencia con aquéllos que hacen parte de su propio ghetto, con aquéllos que asumen un lenguaje propio no machificado e identificado como de "loca" y "marica". En general los hombres homosexuales catalogan como "plumas" aquellos amaneramientos considerados femeninos que asumen sus congéneres y que se niegan a aceptar por si mismos que poseen. Esta negación los lleva a separarse de esos "otros" quienes a su vez observan lo mismo de los primeros, por lo que bien podría concluirse que las locas somos todos.

Quien teme no ser macho también ha de negarse aquello que pueda significar no serlo, de ahí el temor a comunicarse desde la ternura o a aceptar que se disfruta siendo penetrado, siendo "débil'. Ser penetrado es una cualidad propia "del sexo débil". Porque quien penetra de alguna manera parece conservar algo de la esencia del "ser macho", o más correctamente del ser hombre. Como ser homosexual socialmente es asumido como negarse a ser hombre, quien penetra cree permanecer en el juego social del macho. Incluso, en algunas regiones del país quien penetra no es contemplado socialmente como homosexual, es incluso "mas hombre", porque no solo penetra a las mujeres, sino a aquéllos que "también lo parecen". Ser homosexual no implica ser mujer. Ser hombre es una cualidad propia del "XY", ésta no se gana siendo heterosexual o bisexual o se pierde siendo hombre homosexual, porque es inherente al ser.

El hombre homosexual que no se ha aceptado a sí mismo como tal, juega a no serlo, y desde su doble lectura se "comporta como heterosexual", haciendo de sí una caricatura. Por algunos momentos en que parece aceptarse, se comporta como homosexual. Comportarse por momentos no es ser homosexual. Es más bien estar homosexual. Ser significa aceptarse y asumirse con todo lo que ello significa, pero también, asumir y respetar al otro -homosexual o no- como lo que realmente es.

Algunos hombres homosexuales se ven obligados a jugar el juego social del macho, porque dada la discriminación social que existe sobre éstos, prefieren no ser "evidentes" desde su conducta sexual. Sin embargo, es importante aclarar que ser o asumir una actitud masculina no implica "ser macho". Ser masculino es una actitud y comportamiento natural (no fingido) aun cuando responde a un patrón eco-psico-social.

Discriminar a quienes se han auto-determinado como no machos - homosexuales o no-, es una manera como hombres y mujeres se alían con el poder del macho. Es una negación de los hombres a sí mismos en la opresión a sus iguales. Pero en el caso de los mismos hombres homosexuales, es la peor forma de violencia y auto-discriminación, que es aquélla que es ejercida contra sí mismo. El temor social y particular a la mariconada es el temor a la diferencia, a ser diferente, a entenderse como diferente, a no asumirse como macho, y en última instancia, a no ser hombre a que los otros no lo sean.

Según the Lesbian & Gay Public Awareness Project "Las fobias son miedos irracionales que pueden afectar de varias maneras a gente perfectamente saludable. Hay a quienes les aterra entrar en un elevador, y quienes sudan frío con sólo pensar en abordar un avión. Cualquier fobia puede ser debilitante".

La homofobia es un miedo intenso y sin razón a los homosexuales y las lesbianas y constituye una tragedia doble. Aquellos/as de nosotros/as que tememos u odiamos a los homosexuales y las lesbianas solemos pensar que no conocemos ninguno/a, aun cuando puede haber cierto número de personas con quienes socializamos, trabajamos o tal vez hasta convivimos, que son gays o lesbianas. Al mismo tiempo, muchos homosexuales y lesbianas se pasan la vida escondidos/as «en el closet», temiendo que la homofobia destruya sus relaciones familiares, su amor propio y hasta sus mismas vidas. Por desgracia, la gente homofóbica se la pasa perpetuando ciegamente ideas falsas sobre los homosexuales y las lesbianas que pueden llegar a ser muy hirientes.

Algunos/as pueden necesitar ayuda profesional para quitarse el miedo a los homosexuales y las lesbianas, así como algunos/as la necesitan para curarse el miedo a las alturas o a los elevadores, pero para casi todos/as nosotros/as basta el deseo de examinar nuestros miedos para aliviarlos. El miedo nace de los mitos y de la ignorancia sobre el tema, y se les puede perder el miedo a los homosexuales y las lesbianas si comenzamos a entender los mitos en torno a la homosexualidad.

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Sexualidad, sida, Derechos Humanos
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© Velandia Mora, Manuel Antonio. Sociólogo, Filósofo, Consultor Internacional. Fundador del Movimiento de Liberación Homosexual Colombiano. Vicepresidente Sociedad Colombiana de Sexología.

Somos tan solo lo que somos: Un análisis sobre la Diversidad Sexual

Manuel Velandia Mora
16.04.99 Bogotá

Aun cuando hombres y mujeres seamos esencialmente iguales, las múltiples experiencias de la vida, hacen de nuestra evolución, desarrollo y existencia una historia particular. Las relaciones que establecemos con nosotr@s mism@s, con otr@s sujetos e incluso con objetos y animales están fundamentadas en la necesidad de asumirse a sí mism@ y a l@s otr@s, y en la búsqueda de satisfacer nuestros deseos, afectividad, erotismo y genitalidad, teniendo como fin ultimo el placer o el displacer; situaciones que determinan la identidad de género y sus roles, las maneras de relacionarse e inclusive el tipo de sujeto u objeto del que, o en el que se quiere obtenerlos y además, cómo lograrlo, es decir, todo lo que hace es su conjunto a la diversidad sexual. La sexualidad es inherente al ser humano y está influida por el periodo prenatal Por los imaginarios sociales y particulares), el sexo, el medio y la cultura; los entornos social, familiar, educativo, laboral y los medios masivos de comunicación.

Somos tan solo lo que somos.
Una existencia saludable requiere de una sexualidad saludable. La ciencia ha llegado a concluir que la salud implica un completo bienestar físico, psicológico y social. En el análisis de la sexualidad al hacer referencia a comportamientos humanos, algunos de estos fueron consideradas aberraciones, desviaciones, perversiones - conceptos ya desactualizados pero aún utilizados- sin embargo, aún se considera el ejercicio de la sexualidad como algo sucio, pecaminoso o vergonzoso y se valora como algo correcto o incorrecto, apropiado o inapropiado, normal o anormal, ético o no, natural o antinatural, tan solo dependiendo del punto óptico desde donde lo contemplemos.

La diversidad sexual no nos hace ni buenos ni malos y debe ser contemplada desde la tolerancia, entendiendo ésta como un proceso activo que implica reconocer, aceptar y valorar al otro o a la otra en su diversidad, y que conlleva el respecto como punto de partida de cualquier forma de vínculo o de relación de poder.

El análisis de la salud y de la sexualidad debe ser objetivo, descriptivo y libre de prejuicios. De ahí que al pensar en dar un nombre a las múltiples posibilidades que el ser humano tiene para construir su sexualidad, se haya pensado en el concepto de diversidad sexual. Esta es muy amplia, ya que se puede ser diverso por el sexo, la orientación sexual, el género y en las expresiones comportamentales[2]. Se es divers@ –todos lo somos de alguna manera- por el hecho de ser human@s. El ejercicio de nuestros derechos de human@s nos hace autónom@s y autodeterminad@s en el ejercicio de nuestra sexualidad, cuando se parte desde el principio de que nuestras expresiones no pueden dañar a otras personas.

NOTA: Escrito por solicitud del Dr. Henry Ardila Ardila de la LCLCS, como documento de apoyo para una publicación de dicha ONG.

Bibliografía
[1] *Velandia Mora, Manuel Antonio: Sociólogo, Filósofo, Sexólogo. Vicepresidente Sociedad Colombiana de Sexología, Director Revista Colombiana de Sexología.
[2] Es un término acuñado inicialmente por el Instituto Mexicano de Sexología, buscando utilizar un lenguaje objetivo y científico en vez del peyorativo, sexista y discriminatorio que se venía promulgando. Las Expresiones Comportamentales Sexuales (ECS) consideradas sexualmente saludables, no pueden en su ejercicio vulnerar a la pareja, cuya participación debe hacerse en forma consciente y voluntaria, por tanto, exige el respeto por cualquier forma de vida y condición etárea, física y mental. Las ECS pueden tener desde una expresión mínima (que produce gusto o satisfacción y que está presente en todo individuo) hasta una prevalencia casi exclusiva.

Comunicación, objetividad y libertad de expresión

Manuel Velandia Mora
23.01.99
Comunicado Sociedad Colombiana de Sexología SCS

Los temas pertinentes a la sexualidad son tema manido, permanente y recurrente en los medios masivos de comunicación, "shows", programas de opinión e incluso noticieros; son de gran atractivo para el público gracias a su sensacionalismo, ya que posibilitan disfrutar aquello culturalmente prohibido. El contenido de la información pertinente a la sexualidad significa una expresión persistente y constante de una "visión" particular del mundo, que generalmente está afectada por el desconocimiento de quienes pretenden informar.

Las fuentes, las opiniones, juicios de valor, sus mismas apreciaciones y propuestas teóricas, no son tan particulares como los comunicadores quisieran creer; de ahí que la neutralidad y la objetividad no lo sean tanto. Lo que de fondo viene a cuestionar la llamada "libertad de expresión", que no vendría a ser sino únicamente, la libertad de expresar los contenidos que el comunicador, a su bien, tenga escoger, para reforzar aquello que es de su agrado comunicar.

En algunos medios, en especial en la televisión, dichos contenidos pueden ser escogidos por el comunicador, en muy pocos casos por un profesional de la sexualidad y en algunos por el propietario del medio e incluso influenciados por los mismos anunciantes.

El artículo 20 de nuestra Carta Magna dice: "... Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación. Estos son libres y tienen responsabilidad social. En el tema de la sexualidad, la comunicación choca permanentemente con los derechos a la intimidad, buen nombre y honra no solo de los invitados, sino también de la audiencia, e incluso se ha puesto de moda vulnerar a quienes amablemente se prestan para contestar a una llamada telefónica.

Vale entonces preguntarse, cuál es la responsabilidad moral y jurídica del comunicador y del especialista en sexualidad. El término responsabilidad es quizás uno de los más esenciales y complejos, porque no sólo implica una reflexión individual, sino una relación con los demás. En la medida en que alguien es responsable, se le puede pedir cuentas de sus actos y reparación sí éstos afectan a terceros. El concepto de responsabilidad tiene una connotación eminentemente particular, de ahí que depende directamente de la persona la decisión de actuar y como hacerlo en esas condiciones. La responsabilidad implica necesariamente partir del hecho de que toda comunicación es autónoma, pero que no por ello en algún caso podrían ser vulnerados los derechos particulares.

Toda responsabilidad implica una ética, pero en el caso de los comunicadores y especialistas en sexualidad su profesión conlleva una ética profesional particular. La ética tiene un substrato social, de ello se desprende que toda comunicación tiene a su vez una responsabilidad social, tal como lo plantea la Constitución Política de Colombia. De ahí, la necesidad de que quienes en su comunicación manejan temas pertinentes a la sexualidad se vean regulados por un código de ética, que se sume al compromiso ético que ya poseen como comunicadores.

En nuestro país la Sociedad Colombiana de Sexología viene discutiendo la creación de un código de ética para sus afiliados, e incluso, el autor de esta nota ha presentado una propuesta específica de unos principios éticos mínimos para los comunicadores en sexualidad, pero son estos mismos y la necesidad social de que no se vulneren los derechos fundamentales lo que justifican dicho proceso.

Manuel Antonio Velandia Mora
Sociólogo, Filósofo.
Vicepresidente de la SCS.

¿Algunas ellas son ellos?

Manuel Velandia Mora
Publicado en Revista Acénto Nº3. 1999. Bogotá

Una pregunta muy usual que se hace a hombres homosexuales es ¿Usted es hombre o es mujer? Este interrogante se plantea ante la duda de interpretar aquello que algunos filósofos de la postmodernidad y teóricos de la sexualidad han llamado lo queer, es decir, lo contemplado como diferente, extraño o más concretamente las conductas heterodoxas que parecen estar en contravía a lo tradicional, lo "ético”, lo “moralmente establecido” de donde se desprende que también lo son incluso, los comportamientos de género y las prácticas sexuales que no tienen como fin la diversificación de la especie (la nuestra no se reproduce). Lo queer parece requerir explicaciones para el sentido común y estos ha conducido a que desde allí se interrogue al respecto, a procurarse sus propias y amaneradas respuestas, ya que desde esta interpretación de la realidad se ha llegado a considerar que lo queer es lo homosexual y por supuesto que sea lo propio del comportamiento de los homosexuales. Sin embargo, la misma población denominada queer parece no tener claras para sí dichas definiciones. Este artículo busca una aproximación que permita dicha comprensión a los científicos post-modernistas, a los del sentido común y a l@s mism@s interpretad@s.

¿Quién es quién?
Cuando comportamientos de género, accesorios y vestidos que lucen los hombres homosexuales no son los considerados como propios de “un macho” entonces parece ser “bien claro” aquello de que “no se es hombre cuando se es homosexual”. Para muchas personas en nuestra sociedad, ser hombre o ser mujer está directamente relacionado con ser el macho o la hembra de los humanos, ser padre o madre, ser heterosexual y sobre todo con demostrar públicamente todo lo anterior. Dicho planteamiento es un reflejo de la intolerancia y del machismo, es decir, de la ideología y la práctica del predominio del hombre, de su representación en lo masculino, así como de las prácticas de dominación del macho e incluso de su propia alienación.
La cultura asigna en forma diferenciada a hombres y mujeres responsabilidades sociales, pautas de comportamiento, valores, gustos, temores, actividades, expectativas, etc. y de esta se derivan necesidades y requerimientos diferentes de hombres y mujeres para su desarrollo y realización.

Ser hombre o ser mujer se refiere al sexo y no al comportamiento. El género es el conjunto de prescripciones y normas de comportamiento que dictan la sociedad, la cultura, la clase social, el grupo étnico y hasta el nivel generacional de las personas. Género corresponde a la división sexual del trabajo aún más primitiva: las mujeres paren hijos, y por tanto, los cuidan, de ahí que se considere que lo femenino es lo maternal, lo doméstico, contrapuesto con lo masculino como lo público. La dicotomía masculino-femenina con sus variantes culturales, establece estereotipos, la más de las veces rígidos, condicionantes de los papeles y limitantes de las potencialidades humanas al estimular o reprimir los comportamientos en función a su adecuación al género de las personas. La indumentaria (vestido y accesorios) es el elemento desde el cual se ratifica el modelo del rol de género.

A partir de lo considerado genéricamente correcto, los vestidos, zapatos, peinados y aderezos se han establecido como propios del hombre y de la mujer, y clasificados como masculinos y femeninos. A partir de los años 60, los accesorios y vestidos han sufrido universalmente una transformación imponiéndose inicialmente lo llamado unisexo y posteriormente lo andrógino, siendo actualmente utilizados tanto por hombres como por mujeres, estas excepciones son aun más marcadas y apropiadas en personas consideradas a la vanguardia, como los artistas.

Cada persona hace una identificación de su cuerpo, estableciendo la aceptación o negación del mismo (o de una parte de este), a partir de la concepción que tenga de su corporeidad y del querer «ser» y «hacer» construye una identidad particular de cuerpo, que también está relacionada con la concepción animal del macho y de la hembra, del hombre y la mujer.

Identidad particular de Género
Se ha creído que la sociedad es un grupo homogéneo y que por lo tanto, el bien social es respuesta a la necesidad particular, sin embargo, los individuos tienen necesidades y expectativas particulares y estas son diferentes en función de un amplio número de factores, tales como edad, sexo, grupo social, etnia, nivel de educación, poder adquisitivo, clase social, género y conducta sexual. Reconocer la diferencia, poder identificar las necesidades particulares y tener respuestas adecuadas a dichas circunstancias, favorece no solo un desarrollo integral del individuo sino también de la sociedad.

La identidad particular de género se adquiere mas o menos a la misma edad en que el o la menor adquiere el lenguaje (entre los dos y los tres años). El género al que pertenece lo hace identificarse - como niño o como niña- en todas sus manifestaciones, sentimientos, actitudes, comportamientos, juegos, etc., y por este tamiz pasan todas sus experiencias. Los hombres y las mujeres se auto-determinan ante los modelos de lo masculino y lo femenino y asumen su propio actuar del rol, llegando incluso, a asumir actitudes y comportamientos que pudieran considerarse transgénero, es decir, que son opuestos a lo esperado socialmente para un hombre y para una mujer.

Dicha diversidad transgenérica posibilita que nos encontremos con hombres cuyas conductas de género son femeninas, mujeres que asumen conductas de género masculinas, y hombres y mujeres andróginos en su actuar particular. Asumir una identidad particular de género, es un proceso que no siempre es consciente en los individuos y que únicamente estará construido cuando el individuo pueda afirmarse a sí mismo por ejemplo «quiero comportarme de manera femenina» o «deseo comportarme de manera masculina» o «añoro comportarme de manera andrógina». Quien asume una identidad particular de género, lo hace también con todas las implicaciones que para ella o él tiene esta opción, y con la marginalidad y la contradicción que su situación particular crea en la moral socializada.

La identidad particular de género no está directamente relacionada con la identidad particular sexual (homosexual, heterosexual, bisexual). En el caso de hombres que se autodefinen y asumen como homosexuales, encontramos entre ellos un grupo que lo hace como hombres homosexuales de género femenino, es decir, que tiene una identidad particular de género femenino, que se comportan «como mujeres», que desean ser tratados «como mujeres», pero que no por ello asumen su genitalidad como propia de «lo que se espera de la mujer». La identidad particular de género no determina la conducta sexual, ni la actividad genital, es decir, ser penetrados o ejercer la penetración. Así mismo, encontramos mujeres que se autodefinen y asumen como Mujeres lesbianas de género masculino, que desean ser tratadas «como hombres» y que se relacionan con su pareja desde tal perspectiva.

Identidad Particular de Vestidos y Accesorios
Los accesorios, vestidos y el género son ecológicos. Por ejemplo, prendas como una falda a cuadros que en Escocia sería muy masculina cuando llevada por un hombre, en Colombia, sería muy femenina y únicamente “podría ser llevada” por una mujer. Las prendas de vestir se han identificado como propias de un género y consecuentemente como propias de un sexo. Las personas ratifican su identidad de género por medio del vestido, los accesorios y el maquillaje –incluyendo el estilo del corte del cabello-. Cuando se es consciente de la decisión de utilizar determinado tipo de estos elementos y ellos corresponden a lo que se considera como propio del sexo hombre y del género masculino, entonces quienes los portan demuestran poseer una identidad particular masculina de vestido y accesorios. Cuando las prendas y los accesorios corresponden a lo esperado como propio del sexo mujer y del género femenino, entonces, se dice que ellas tienen una identidad particular femenina de vestido y accesorios. Dicha identidad no implica necesariamente una identidad de género correspondiente.

La cultura ha aceptado el uso de accesorios y prendas masculinas como parte del atuendo para las mujeres. En algunas oportunidades, esta identidad es asumida utilizando prendas consideradas como propias del otro género y del otro sexo. Como parte del desarrollo de la moda, socialmente se acepta el uso de prendas consideradas unisexo, lo que considero una característica de la androginia socializada.

Variaciones en la identidad de cuerpo, vestido y accesorios
Algunos hombres homosexuales han querido llevar al extremo la manifestación social de su identidad del cuerpo, asumiendo lo que socialmente se asume como el “deber ser” para el «cuerpo del macho». Inicialmente en los Estados Unidos y con posterioridad en el resto del mundo, algunos hombres homosexuales han «masculinizado» o «machificado» sus formas por medio del ejercicio extremo, el físico culturismo, la utilización de esteroides, hormonas, implantes etc. A Dichos hombres se les conoce como clones. Concebir la práctica homosexual (identidad sexual) como una conducta asimilable al «ser mujer» generalmente responde a una contradicción en la identidad de sexo que se busca solucionar con la «clonación»; sin embargo, ello no niega, que en algunos, esta clonación se presente como parte del desarrollo del rol de género masculino. Otro modelo de machificación es el representado socialmente por los Cow boys, quienes no siempre son homosexuales y generalmente llevan bigote, corte de cabello a ras, camisa a cuadros, jean, chaquetas de dril, correas anchas en cuero y botas «texanas»

El estilo Sadomasoquista en muchos de los casos es el atuendo de quienes tienen esta práctica erótica. Estos, sean hombres homosexuales o no, poseen cuerpos musculosos y lucen camisetas blancas, chaquetas y pantalones confeccionados en cuero negro, botas estilo militar, y en algunos casos guantes, kepis y accesorios del mismo material y adornados con elementos metálicos.

Se considera travestí al hombre que usa prendas asumidas y aceptadas socialmente como propias del género femenino y para las mujeres. No se considera a las mujeres que utilizan prendas masculinas como mujeres travestíes, ni tampoco a esta situación como un trastorno emocional en ellas. Tal vez, porque el travestí pareciera ser una negación de la imagen del poder del macho.

Desde la perspectiva de poder del macho, se considera que ser «masculino» es lo «normal» para el hombre. La mujer asume el poder del «macho» y no se le considera enferma, anormal o asocial, porque cuando viste prendas y luce accesorios masculinos, está legitimando el poder del macho. El travestismo no es una condición propia del hombre homosexual, existen hombres heterosexuales travestíes.

Se suele distinguir entre el travestí y la travestí, aclarando que el primero a diferencia de la segunda asume cambios comportamentales en lo relacionado al género, conservando elementos de masculinidad durante el tiempo en que está vestido y la segunda los asume de forma permanente y en algunas ocasiones incluso llega a transformar su cuerpo. El maquillaje, accesorios y vestido del travestí tiende a ser exagerado, en el afán de ocultar determinados rasgos se crea una estética particular considerada socialmente como agresiva.

Al hacer referencia al transformista se designa generalmente a hombres que sin distingo de su opción sexual y motivados en su forma de producción (generalmente actores o imitadores) visten prendas femeninas como parte del vestuario para su actuación. Esta no es una categoría referente a la homosexualidad. Los transformistas no se identifican como lo hacen los travestíes con sus accesorios y vestidos.

Las Drag Queen derivan su nombre de la palabra drag que en inglés significa obstáculo, cosa pesada. De ahí que "una drag Queen" sea un hombre que asume ocasionalmente y de forma exagerada prendas, accesorios y comportamientos femeninos. Son una parodia burlesca y ostentosa que caracteriza a una mujer contemplada como poco inteligente y de voz chillona. El hombre drag queen no es un travestí ni tampoco posee una identidad transgénero, aun cuando generalmente si es un hombre homosexual. Su presencia tan solo es común en las grandes ciudades y generalmente manifiesta en los bares para hombres homosexuales. Algunas mujeres caracterizan la parodia de un drag King.

El o la transexual generalmente no considera que su punto de conflicto sean los accesorios o el vestido, sino poseer un cuerpo que no corresponde con la actitud mental del género que posee - que es la del otro sexo- y que para sí es la correcta. Su problema radica en que necesita adecuar su morfología corporal a dicha identidad de género.

Etnográfia: estrategia de acercamiento a poblaciones vulnerables

Manuel Velandia Mora; María Yaneth Pinilla
Publicado en Revista Latinoamericana de Sexología. Bogotá: , v.13, n.1, 2 y 3, p.168 - 179, 1998.

Al acercarnos a personas en la comunidad en las estrategias de información y prevención se ha observado que algunas personas manifiestan ante la presencia de ETS o de la Infección por VIH, signos a los que denominan "secas" o "agallones" que están "regados por muchos lados del cuerpo" y que en algunos se presentan hace un "jurgo" de tiempo, así mismo encontramos que en la literatura científica y documentos producidos por las ONG estos mismos signos se describen como adenopatía generalizada persistente y que esta es la terminología utilizada generalmente por quienes laboran en estas entidades. Ambos grupos hacen referencia a la misma situación. En muchas ocasiones l@s miembros del equipo de salud no logran interpretar lo que comunican l@s usuari@s de sus servicios o hacerse comprender de est@s; aun cuando en ambos grupos existan conocimientos que posibilitarían el acercamiento y la construcción en común del texto de salud.

La etnografía es una estrategia que permite hacer una descripción de las relaciones sociales, actitudes, comportamientos, practicas y conocimientos de los diferentes grupos humanos que conforman las sociedades. Permite ampliar el conocimiento de la diversidad humana posibilitando la creación de una base informativa que concibe generalizar ciertos comportamientos y hábitos sociales, en este caso de los llamados grupos vulnerables, pero que son diversos y únicos en cada situación particular , ya que son propios a sus condiciones, a pesar de que esta pueda afecta a todos, como por ejemplo, las ITS, el sida, la infección por VIH, el embarazo adolescente, o la pobreza.

La etnografía como herramienta de la investigación cualitativa utiliza a su vez una serie de técnicas y medios. Entre sus técnicas están:

Observación Directa y/o Participante. Es de primera a mano y observa el comportamiento particular, microgrupal o colectivo en unas condiciones específicas de tiempo, espacio y ambiente. El investigar registra en un diario de campo los aspecto más fundamentales de su observación de los patrones de comportamiento cotidiano, que incluyen elementos tan básicos como olores, ruidos, movimientos, la forma como se acercan a los elementos preventivos o como dialogan sobre su uso. El investigar esta inserto en la comunidad investigada como miembro de la misma, tomando parte activa del proceso social.

Conversatorios, entrevistas y cuestionarios. Son intercambios comunicativos que van desde los menos formales como son una charla ocasional hasta las entrevistas estructuradas siguiendo un cuestionario, que buscan recolectar una información completa y comparables de ciertos aspectos de interés. Dentro de las entrevistas se pueden ubicar las puntuales que hacen referencia a lo específico desde lo general teniendo como eje al sujeto; las entrevistas puntuales focalizadas hacen referencia a la vivencia particular con respecto a un tema, es decir, a aquellas condiciones o ejes que el investigador determina como prioritarios dentro de la globalidad de la información, vivencias y experiencias que con respecto al tema posee el sujeto investigado. Dicha información se recoge en una sesión de trabajo, en un lugar que no necesariamente es el espacio vital del entrevistado.

Historias de vida. Son entrevistas en profundidad que revelan como se percibe, se reacciona y se contribuye a cambios que afectan la vida en determinadas personas. Esto permite vislumbrar la diversidad que se puede encontrar dentro de una comunidad. A diferencia de las entrevistas las historias de vida se caracterizan por el contacto que el investigador asume con el entrevistado, ya que las historias requieren de la empatía como elemento fundamental para la recolección de la información, ya que su proceso requiere de múltiples reuniones de trabajo llevadas a cabo en el lugar o lugares en que el entrevistado desarrolla su vida cotidiana, ya que el investigador realiza a su vez una observación de dicho espacio y la manera como el entrevistado se desenvuelve en el mismo.

Grupos Focales[2]. Técnica que aprovecha la dinámica de grupo y permite alcanzar niveles crecientes de comprensión y profundización de asuntos fundamentales de un tema de estudio en un grupo pequeño de participantes guiados por un moderador calificado. Las razones principales que hacen más popular esta técnica etnográfica cualitativa son, entre otras, las siguientes:
- Interacción en grupo entre las personas que fomenta generalmente respuestas más ricas y permite el aporte de ideas nuevas y originales.
- Obtención de un conocimiento directo de los comportamientos, actitudes, lenguaje y percepciones del grupo por observación del debate. Esto es especialmente importante en las etapas "creativas" iniciales del desarrollo de un programa.
- Requerimiento de menos tiempo y costos que la ejecución de una serie de entrevistas.

Las aplicaciones específicas de la investigación en un grupo focal ilustran claramente la importancia de los factores citados:
Formación de ideas; Selección de diferentes diseños, bien en forma conceptual o como prototipo para reducir el numero de conceptos que se incluirán en una prueba cuantitativa; Evaluación de conceptos del mensaje; Identificación y definición de los problemas ya que genera hipótesis acerca de las razones por las que se escoge determinado producto, se vivencia determinado comportamiento, actitud o práctica

Diferentes elementos que hay que tener presentes: Los grupos focales se utilizan cuando: La interacción entre los participantes puede fomentar respuestas más interesantes o nuevas, o ideas originales; La presión de los homólogos/grupo será valiosa para promover sus reflexiones y dilucidar opiniones contrarias; La materia no es tan delicada que los participantes den respuestas neutras o no proporcionen cierta información; Se necesita profundidad de las respuestas individuales; La naturaleza del tema es tal que la mayoría de los participantes pueden decir todo lo que es relevante o todo lo que conocen en pocos minutos. En el trabajo sobre sida, sexualidad e ITS hemos observado la necesidad de profundizar en una serie de categorías[3] que posibilitan la clasificación de la información obtenida; estas son:
- Mitos y tabúes respecto a la sexualidad, la salud y las relaciones de sexo, genero y afectividad
- Elementos culturales y hábitos culturales: La regionalización, idiosincrasia y la manera particular como los individuos ven, sienten, expresan y asumen su propia existencia.
- Conocimientos adecuados y falsas creencias: Recuperación y reconocimiento de los saberes e imaginarios.
- Semántica del cuerpo, la sexualidad y la salud: Es el reconocimiento de un lenguaje apropiado, sencillo y de fácil comprensión que es acorde con la manera como las personas se comunican en su semántica particular.
- Valores particulares hacia la vida, el cuerpo y la salud.

La etnografía posibilita la identificación de una serie de elementos que permite la creación de herramientas comunicativas para el cambio de comportamiento[4] tales como:

- Desarrollo de mensajes en base con la información existente;
- Segmentación de audiencias;
- Limitación en numero de mensajes;
- Elaboración de mensajes acordes con la población a intervenir y sus necesidades;
- Enfatizar los resultados positivos de los cambios de conducta y presentar la incorporación de cambios de conducta como algo simple y atractivo;
- Presentación de comportamientos que sean realistas y alcanzables;
- Transferencia de habilidades para iniciar y sostener el cambio de conducta;
- Creación de normas sociales de apoyo;
- Estar preparado y preparar a l@s usuari@s para las reincidencias de ITS e infección por VIH.

Dos Ejemplos Concretos

Condones fabricados en Resina Sintética


Necesidades:

1. Cuál es el tamaño promedio de los penes en Colombia? Existen diferencias significativas por regiones? Significaría ello fabricar diferentes productos que sean propios para cada región.
2. Los posibles clientes aceptan o no un condón fabricado en un material diferente al látex? Cuál es la actitud frente al uso de un condón fabricado en resina sintética?
3. Existen diferencias en el uso de los condones de látex con los de Resina Sintética?
4. Cómo prefieren que esté empacado el condón de resina sintética; cual sería la forma ideal para el empaque, cual el color, cómo debería llamarse.

Cómo se obtuvieron las Respuestas:

A las preguntas del numeral uno.
Técnica: Se seleccionó una muestra conformada por hombres que cumplían los siguientes criterios:

· Edad: 19 a 40 años.
· Lugar de nacimiento: cinco regiones geográficas colombianas
· Aceptación de participar en la investigación: Implicaba permitir que su pene fuera medido en su largo y diámetro, en estado flácido y en estado de erección. Se medía el pene en estado de flacidez. Se dejaba sola a la persona, para lograr la excitación era posible observar revistas o videos. Cada persona estimulaba su pene, y cuando su erección era completa solicitaba la presencia del profesional que hacía la medición.

No se tuvo en cuenta la orientación sexual, ni el estado civil.

Tamaño Promedio: 12 cm. Mayor longitud: 19 cm. Longitud menor: 7 cm
Diámetro promedio: Mayor diámetro: Diámetro menor:
Comentario: A diferencia del imaginario socializado sobre que los hombres de las Costas Atlántica y Pacífica, tenía penes más largos que el resto de hombres en el país, los penes más largos en promedio eran de hombres de la región del Tolima.

Las personas prefieren que los condones no sean “demasiado largos” ya que ello les “hace sentir mal”. Cómo en las diferentes regiones del país “hay de todos los tamaños” es mejor un “condón promedio”. “A los que les queden pequeños en mejor que no los usen”. Si alguien tiene el pene muy pequeño “los de látex también se le caen”. Se decidió fabricar el condón referencia “UNIQUE” Largo: 12 cm. Diámetro: 58mm ± 1mm. El condón referencia “UNISEX” Largo: 12 cm. Diámetro: 61mm ± 1mm.

A las preguntas del numeral dos.

Técnica: Conversatorios y grupos focales

El material “es novedoso”. Las personas intentan estirarlo ya que su referencia previa es la elongación del látex. Les parece “más suave al tacto”, les parece “muy delgado” y que es “poco resistente”. Les atrae que es “muy sin color” y que al colocárselo “no se nota casi”. Las pruebas científicas sobre la resina sintética demuestran que el material es ..... Su espesor es 0.00045 mm. Es totalmente incoloro e inoloro.

Frente al uso les preocupa “que suene”, o “que se caiga” durante la penetración. La resina sintética se adhiere a la piel. Durante la penetración no se produce sonido diferente al del mismo coito, ya que el lubricante funciona como “amortiguador” del ruido.

A las preguntas del numeral tres.

Técnicas: Observación directa, entrevista puntual, Conversatorios y grupos focales

Se les solicitó a las personas que explicaran verbalmente como utilizaban un condón de látex, lo hicieron tanto individual como grupalmente. Fueron seleccionadas algunas personas que en la entrevista inicial aceptaron colocarse el condón delante del investigador. Los criterios de selección fueron los mismos del grupo del numeral uno, todas las personas eran usuarias consistentes de condones de látex. Se les solicitó que usaran con condones referencias “UNIQUE” y “UNISEX”. Con los resultados de la observación se realizó un manual de uso del condón de resina sintética. El manual aparece en cada uno de los empaques del condón.

Cómo prefieren que esté empacado el condón de resina sintética; cual sería la forma ideal para el empaque, cual el color, cómo debería llamarse.

A las preguntas del numeral cuatro.

Técnica: Grupos focales

Se crearon prototipos de posibles empaques, que iban desde el modelo tradicional hasta empaques con diseños “femeninos”.

Las personas consideraron que llevar condones en el bolsillo es “algo incómodo” y que además, ello “facilita que se dañen”. Los empaques deberían “ser discretos”. Se sugirió un empaque que pareciera una “tarjeta de crédito”. Que el color fuera “discreto” y “parecido al de las tarjetas”.

El empaque final de las condones “UNIQUE” y “UNISEX” es una tarjeta (ver fotografía).

Los nombres fueron seleccionados de un pool de sugerencias hechas en los grupos focales o durante las entrevistas.

Cómo usar adecuadamente un medicamento inhibidor de proteasa[5]

Muestra: Hombres y mujeres quienes viven con VIH o con el sida , reciben atención en programas que proveen medicamentos inhibidores. Miembros del equipo de salud trabajando en diferentes instituciones privadas, ONG y del estado, en programas de sida (médic@s, enfermeras, trabajadoræs sociales, psicólog@s, educadoræs, voluntari@s) . Se escogieron personas de ambos grupos residentes en Cali y Bogotá.

Indicadores de selección: Sexo, edad, tiempo de diagnóstico, estado de infección, adherencia o no al tratamiento.

Necesidades:

Las personas viviendo con VIH o con sida necesitan para su tratamiento una serie de medicamentos conocidos como inhibidores. De estos medicamentos se toman dos o tres (cóctel). Algunos deben ser tomados con el estomago lleno, otros sin haber ingerido alimentos. Los medicamentos suelen tener un sabor que no es agradable a todas las personas y ello dificulta la toma, lo que motiva rechazo y no adherencia. Se quería conocer específicamente como lograr mayor adherencia al inhibidor de proteasa Ritonavir, nombre comercial NORVIR, presentación líquida.

1. Cómo informa el personal miembro del equipo de salud a sus pacientes viviendo con VIH o con sida sobre cómo usar adecuadamente los medicamentos inhibidores
2. Cómo usan los pacientes los medicamentos.
3. Que productos cambian el sabor de los medicamentos o evitan el reflujo que se presenta en algunas personas después de la toma, e incluso antes de esta.

Cómo se obtuvieron las Respuestas:

A las preguntas del numeral uno.
Técnica: Grupo Focal

L@s miembros del equipo de salud consideran que la posibilidad de tratamiento es "… Algo esperanzador", que les ha significado "… Una gran cantidad de expectativas y ganas enormes de aprender sobre los medicamentos, mecanismos cómo actúan esos medicamentos y por saber cuál es el más adecuado para cada caso determinado". En general, el desarrollo en la terapéutica les ha motivado a la formación, capacitación y actualización, pero a pesar de tener conocimientos científicamente fundados tienen conflictos entre la posibilidad del mejoramiento de la salud integral y lo que significa para el(a) usuari@ el hecho de tener que usar los medicamentos por tiempos prolongados o inclusive tener que hacerlo de manera ininterrumpida. Algun@s de ell@s afirman: "…Se vuelve un manejo crónico, no es la enfermedad fatal" otro de ellos considera una situación adicional "… Su vida se convierte en ingerir medicamentos, que también es vivir para eso. Es que me dicen que todo el día están pendientes de la droga, de eso… es incómodo". Estas reflexiones particulares o afirmaciones hechas a un(a) usuari@ del programa pueden comprometer la adherencia a los medicamentos.

La gran mayoría de profesionales tiene temor a situaciones adicionales que se generan ante la expectativa o en el uso de TARSA (Tratamientos Anti Retrovirales Sumamente Activos): "…Cuando las personas inician su tratamiento y empiezan a tener cargas indetectables también están generando falsas expectativas de que ya no tienen el problema de la infección, de que ya se les solucionó su problema, entonces uno vuelve a coger a las personas en cero y se les cuenta las posibilidades del riesgo y asumen que ya se sanaron y que entonces pueden continuar con la vida que inicialmente tenían". A pesar de ello son conscientes de que TARSA, "… Es una buena respuesta, sin embargo, es todo un proceso el que se inicia a partir de los medicamentos, es algo que se construye con el paciente, hay que basarse en la disposición que favorezca el proceso y lo ideal es terminar en la adherencia". A pesar de su disposición a apoyar, sienten "…Mucha preocupación, porque según los estudios todos esos medicamentos van a tender a hacer resistencia".

Con respecto a la información, motivados en todo lo anterior, en algunas oportunidades tienden a saturar con esta a l@s usuari@s o a exagerar sobre algunos aspectos; por ejemplo, ante el temor de que no ingieran el líquido suficiente, se les suele motivar a tomas de grandes cantidades de líquidos, tal vez pensando que "como no van a cumplir" así, si toman una porción de la cantidad propuesta, de todas formas van a cumplir. Algunos pacientes opinan: … Yo tomo hartísima agua, como un litro (Con cada dosis del medicamento). Lo que pasa es que el agua me ayuda. He visto que el agua me ayuda, es más fácil tomarme los medicamentos.. Uno mas, que hizo referencia al liquido y los efectos colaterales dijo: "… Me comenzaron unos ataques acá (señala la parte inferior de la espalda), el dolor era tan duro que no lo resistía ni parado ni sentado, como el dolor era tan intenso que un médico me aplicó una inyección y se me quitó el dolor; me dijeron que para el (…) hay que tomar mucha agua, me dijeron que hay que tomar diez, quince, o veinte vasos de agua, tengo eso entendido, por eso me pasé al (…) y no me está haciendo efecto". Otro más se expreso así: "… Al principio me dieron como que doce vasos, pero entre más, mejor, o líquido o leche o jugo. Un paciente informó: "…Mi médico me dijo que tenía que tomar veinticinco vasos de agua porque eso era para evitar cálculos o para evitar otros efectos.

Cómo usan los pacientes los medicamentos para el sida.

Respuestas a las preguntas del numeral Dos.
Técnica: Grupo Focal

“He oído que algunos cogen y se toman todos los medicamentos de una y no tienen en cuenta los horarios que el médico les da”, “esos horarios no son por joder al paciente", sino que cada medicamento permanece activo un tiempo en el cuerpo: “Si uno no sigue esos tiempos, pues el virus aprovecha y se multiplica, e incluso se puede hacer resistente a los medicamentos y ahí sí nos llevó el p… porque se queda uno sin alternativas”; “Lo mismo les pasa a los que, dizque por ahorrar, se toman el medicamento de a poquitos, o creyendo que va ser mejor, se toman mayores cantidades de lo que el médico les ha recomendado”.

“Acostumbrarme a los horarios no fue fácil”, “yo tuve una agenda electrónica que me pitaba unos minutos antes de tener que tomarme los medicamentos y así podía sacar el tiempo para tomármelos”. “A mí me dijeron los del equipo de salud que me hiciera yo mismo mis horarios; ellos me apoyaron y lo cambiamos varias veces hasta que me quedó perfecto para no cambiar mucho mi vida”.

“Inicialmente yo no me tomé los medicamentos de una, a mí me sirvió pedirlos y guardarlos unos días, hasta que tuve plena conciencia de que sí me los quería tomar y que no iba a parar por nada del mundo”. “Sé que algunos paran de tomar sus medicamentos los fines de semana, o cuando la carga viral está indetectable”

Respuestas a las preguntas del numeral Tres.

Técnica: Grupo Focal que incluye degustación del medicamento y productos de diferentes sabores.

“El Norvir líquido a diferencia del que se tomaba en cápsulas, no hay que guardarlo en la nevera, o sea que ya no tiene ese problema, y eso le facilita a uno todas las cosas”. “Ahh, y el sabor también es diferente. Este viene con un ligero sabor a licor y también como a menta y panela quemada (o caramelo de ese que se le pone a los flanes, mejor dicho)”. “Como todos los medicamentos que se producen en un laboratorio pues tiene un saborcito a químico, pero yo que lo probé sé que no es tan fuerte como algunos exageran”.

“Al igual que todos los medicamentos, si uno quiere que no tengan ese sabor típico, pues puede lograrlo”. “Una manera es comiendo antes una cosa bien helada, pues esto le duerme a uno la lengua y no le deja sentir el sabor”. “Yo prefiero un helado o un jugo con hielo raspado o licuados con hielo; es mejor el helado, así que me los hago con los sobrantes de jugo y de paso no desperdicio nada”. “Si no hay helado puede servir chupar un poquito de hielo, así, no más, sin sabor”. “También sirve si uno se toma la bebida helada, o se come el helado inmediatamente después del medicamento, pero a mí me gusta más lo primero”. “Hay otras maneras de ayudarse con lo del sabor, puede ser con algunos productos que se consiguen en todo lado. Las Nucitas (esas que saben a leche, chocolate y nueces), pero la Nutricionista dice que uno no se debe exceder en el dulce, así que esto funciona bien, pero es mejor hacerlo de vez en cuando. Otra cosa que también sabe muy rico y sirve es la galleta con sabor a nucita de Colombina, que es una wafer rellena con crema con sabor a avellana”.

“Los que ya probaron dicen que si uno se toma el medicamento y enseguida muerde una manzana verde, el acidito le quita el sabor enseguida”. “Cuando la manzana ha estado en la nevera funciona mucho mejor”.” Las galletas bran (que son pura fibra) también ayudan a disminuir el sabor y es mucho mejor si les unta algo: sirve un poquito de Nucita o también untarle mantequilla de maní”.

“Algunos amigos que les encanta la aguapanela se toman un poco después de la toma del medicamento y dicen que esto también es bueno para quitar el sabor ese del medicamento”. “A mí gusta la aguapanela helada con unas goticas de limón y me funciona mejor. Incluso también sirven el solo limón, los jugos de frutas ácidas, como el de naranja o la limonada, pero es mejor si se toman con poco azúcar”. “Y si le da eruptadera uno se hecha un poquitico de sal a la boca y se le quita enseguida. Cuando siento que se me devuelve el sabor también uso las gotas de limón y eso me ayuda mucho”.

Bibliografía
¨ [1] Velandia, Manuel, Pinilla, María Yaneth; Revista Indetectable; Nº 12, 1999
[2] Velandia Mora, Manuel Antonio; La Investigación Cualitativa Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario; Bogotá, 1998
[3] Velandia Mora, Manuel Antonio; Metodologías Educativas: Herramientas para la promoción de la salud, en Memorias del Taller sobre actitudes en el servicio; Fundación APOYÉMONOS/ Ministerio de salud/ Mesa Coordinadora de ONG trabajando en VIH/sida en Santafé de Bogotá; 1998
[4] Velandia Mora, Manuel Antonio, La Comunicación Efectiva: Un enfoque que utiliza el Modelo de AISCAP-FHI-USAID; Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, Bogotá, 1998
[5]

!Ya todo se ha ganado!

Manuel Velandia Mora
08-10-98 Bogotá

¿Ya todo está ganado?

La tolerancia y el respeto con nosotr@s mism@s son la únicas armas para lograr que otr@s nos respeten y toleren.

La Corte Constitucional ha fallado afirmando que la homosexualidad per se no es razón para que una persona sea sancionada en el ejercicio de su cargo como maestro (como el texto es sexista, es de suponer que también es válido para las lesbianas). El fallo que ha sido motivo de gran despliegue en la prensa internacional y nacional ha demostrado que en el país ha habido un cambio en cuanto a legislación y orientación sexual, cambio que se inició con la despenalización de la homosexualidad en 1982; demostró además, que la no-discriminación por razón de sexo, vigente desde la Constitución del 91, puede ser un hecho real; ratificó los múltiples fallos de la Corte Constitucional a favor de quienes siendo homosexuales interpusieron tutelas para reclamar por que su orientación sexual fue el motivo de la violación a sus derechos fundamentales.

La homosexualidad sigue siendo noticia, se observó en el cubrimiento que hicieron los medios, vimos entre l@s entrevistad@s maestras que se ocultaron detrás de una mascara por temor a ser reconocidas y rechazadas, y hombres ocultos tras un vidrio traslucido justificados en los mismos temores. En algunas entrevistas l@s mism@s periodistas enfatizaron la contradicción existente entre la norma establecida y la vivencia social de la homosexualidad y el lesbianismo. No sorprende que a pesar de los citados fallos algunas personas teman hacer pública su orientación sexual por temor a ser discriminadas y violentadas.

Esta actitud plantea la necesidad de buscar cambios reales en nuestras vidas y en el imaginario socializado de la homosexualidad y el lesbianismo – que bien sabemos nosotr@s, dista de lo que se vive en las homosexualidades y lesbianidades particulares que conocemos-. La necesidad de estos cambios fue discutida en Colombia hace muchos años y aun cuando he sido uno de sus abanderados, no es mi propuesta; fue retomada de los movimientos homosexuales europeos y en particular de Jean Nicolas, seudónimo de un militante de la Liga Comunista Francesa, activista del FHAR Front Homosexuel d´Action Rèvolutionnaire, miembro activo del GLH Groupe de Liberation Homosexuel y del GLHPQ Groupe de Liberation Homosexuel Politique et Quotidien.

Jean Nicolas en su texto La Cuestión Homosexual publicado en 1978 y republicado en México en 1989, por Editorial Fontamar, afirmó que se pueden “…Caracterizar tendencias dentro del movimiento gai: la reformista, la radical y la revolucionaria. La tendencia Reformista basa el contenido de su acción en un programa mínimo: La lucha contra las leyes represivas, el reconocimiento de los homosexuales como ciudadanos. Estos hechos son fundamentales, dado que de ellos se deriva todo lo demás, y todo lo demás es que tratan de integrar-ajustar-acoplar a los homosexuales a la sociedad burguesa. Se trata, pues, de una lucha por un reconocimiento, una lucha por la identidad homosexual, sin cuestionar en absoluto el sistema que fundamenta su opresión, sin cuestionarse a sí mismos su propia homosexualidad. Entre otras cosas, siguen perpetuando el ghetto (aunque bien es verdad que lo quieren «dorado»; atacan a quienes son demasiado locas (y ponemos «demasiado» porque el loquerio es cuestión de grados, pero existe en todos) diciéndoles que su papel es femenino, consumista. Los componentes de esta tendencia son ciudadanos respetables y dignos, muy dignos podríamos decir. A menudo se casan entre ellos y viven como una familia más, como una familia «de nuevo tipo», reproduciendo los papeles masculino/femenino, activo pasivo, macho/hembra, dominante/dominado... reproduciendo, en una repetición sin diferencia, el discurso del Amo y el Esclavo.

No se puede negar esta tendencia sexual-política (que no es lo mismo que la tendencia sex-pol) ni lo logrado en el país: Fallos de la Corte Constitucional a favor de los homosexuales, o más correctamente, de algunos homosexuales. Se discutió hace algo más de veinte años sin negar la influencia de la Nueva Izquierda Europea en Guillermo Cortés, E. Rodríguez y en Velandia Mora, y en la orientación del MLHC y de la revista Ventana Gay, y de la tendencia sex-pol asumida y promovida por León Zuleta desde Medellín en su revista “El Otro”). Lo aceptamos como actualmente lo hacen casi tod@s que los cambios jurídicos logrados son importantes, como lo hicimos luego de una profunda discusión al interior del MLHC Movimiento de Liberación Homosexual de Colombia cuando luchamos por que la homosexualidad no fuera contemplada como delito en el Código Penal de 1982. No consideré en esa época, ni tampoco ahora, que por algunos logros en las normas jurídicas del país todo esté ganado.

En febrero de 1978 Jean Nicolas había puesto el dedo en la llaga, al escribir el texto arriba citado, fragmento que hizo parte de la documentación para un debate interno del FAGC Frente de Acción Gai de Catalunya y que se tituló “Hacia una alternativa de la situación actual del FAGC”. No debe pues extrañarnos que las alocuciones públicas presentadas en medios masivos demuestren la contradicción existente entre el cambio posible desde la jurisprudencia y la realidad de l@s individuos. No puede negarse que la sociedad en la que estamos inmersos, es una sociedad sexista, homofóbica y falocrática; que quienes de ella hacemos parte, desde la moralidad socializada judeocristiana que nos cobija hasta convertirse en la ética cotidiana del “deber ser del hombre y la mujer” hemos asumido dicha normalidad y naturaleza hasta el punto de llegar a referirnos a nosotr@s mism@s como torcid@s (se plantea desde un lenguaje auto-represivo y auto-excluyente que l@s heterosexuales son “straigh” o mejor dicho “derech@s” y en consecuencia, somos lo otro, lo opuesto, lo raro, lo extraño y anormal).

Mientras los ciudadanos no cambien la sociedad no cambia

Es imposible un proceso en el que la tolerancia y el respeto sean los mínimos éticos desde los cuales nos comunicamos, si nosotr@s mism@s no vivenciamos y asumimos dichos mínimos. El estigma que parece pesar mas que nuestra propia homosexualidad y lesbianismo seguirá marcando el proceso del comig out o de salir hacia fuera y haciéndolo difícil, en parte por el peso que le damos a l@s otr@s, y en gran parte por nosotr@s mism@s que nos seguimos pensando y actuando en la doble moral, del que hace y vive “oculto” en su entorno ghettizante (grupo de amigos, bar, apartamento, parque, sauna, video) y el ser social “heterosexualizado” que hemos decidido representar. Cada un@ lo decide al optar sobre su afectividad, erotismo y genitalidad, y sobre cómo, cuando, a quién y por qué rendirle cuentas al respecto.

Mientras la orientación sexual se esconda y viva como hecho marginal, quienes se asuman homosexuales y lesbianas serán socialmente marginales y estigmatizables. No estoy pidiendo que nos pongamos un letrero que nos identifique, que hagamos de nuestra vivencia un espectáculo público –que es tan respetable como una vivencia nada explícita-, tan solo estoy diciendo que la sexualidad en el “closet” no es emocionalmente saludable; que por nuestra salud mental deberíamos dejar de ocultarnos, ya que dicha afección mental nos imposibilita actuar en iguales condiciones que aquell@s que no tienen que ocultarse (heterosexuales por ejemplo).

Ser homosexual o ser lesbiana no es posible sin una crítica de los propios conceptos; sin reconocer del desarrollo de las ciencias, la política y la religión con respecto a dichas apreciaciones e imaginarios; sin permitirnos entender la violencia del macho socializado sobre la mujer; sin trascender la misoginia de algunos hombres y la misoandria de algunas lesbianas hacia hombres heterosexuales y homosexuales; mientras no nos posibilitemos reinterpretar el “rol socializado del deber ser” del comportamiento de homosexuales y lesbianas, que niega la “pluma“ y nos obliga a estereotiparnos o mas correctamente a “machificarnos” o a hacernos “barbies”; mientras sintamos que el/la enemig@ está al interior de nuestras propias relaciones y se represente en la “mariquita”, el “marimacho”, la o el transvesti, el o la trabajadora sexual el drag queen o la drag King. No será posible cambiar la sociedad si no nos cambiarnos a nosotr@s mism@s y aceptamos la diferencia. La sociedad no está fuera de nosotr@s, somos parte fundamental de ella. El cambio se inicia en nosotr@s.

Creando un Mundo sin Fronteras. Taller

Manuel Velandia Mora

6 al 12 de 10.99

San Diego, California - Tijuana, México



Presentación
Agradezco a LLEGO Latino and Gay asossiation que se me haya seleccionado para representar a Colombia en calidad de Facilitador para el taller Lanzamiento del Libro: Y si el cuerpo grita… Dejémonos de maricadas, en el marco del 7mo. Encuentro y 2do. Congreso Internacional "Creando un Mundo sin Fronteras".

1. Tema del taller:
Hombres y mujeres en el proceso de la construcción de identidad sexual pasan por una serie de afirmaciones con respecto a sí mism@s y al juego que socialmente les ha tocado “jugar”. El sexo, el género, la identidad sexual tienen en la sociedad un modelo al que he denominado “Deber Ser”. La gran mayoría de personas no entran en contradicción con dicho modelo y su vida es la resultante de un proceso que les ajeno: Proceso de Identificación Sexual. Desde esta posibilidad, los hombres siempre serán machos, masculinos y heterosexuales, y las mujeres serán hembras, femeninas y heterosexuales. Un grupo de hombres y de mujeres deciden confrontar el modelo del “deber ser” y asumir lo que ell@s han determinado para sí, su “Querer Ser”. Al proceso de identificarse con un modelo propio el autor lo denomina “Proceso de Identicación Sexual”, partiendo del concepto de que como cada sexualidad y sujet@ es únic@ e irrepetible, el modelo desde el que se asume particularmente, aun cuando se relaciona con el del “deber ser” es fruto de su proceso particular y por tanto tan solo les es posible hacerse iguales a sí mism@s.

Este proceso se desarrolla en cuatro etapas, en la que cada una es sustento de la posterior. Estas etapas han sido denominadas por el autor: 1) Coming In; 2) Coming Out; 3) Stablish Itself; 4) Self Ment. El desarrollo al que llegan lesbianas y homosexuales es piramidal, es decir, la gran mayoría esta en la etapa uno y muy pocos se aproximan o ubican en la de Self Ment. El paso de una etapa a otra está determinado por la toma de conciencia de sí mism@ y la autodeterminación y autoafirmación de si identicación.

Objetivos:
· Dar a conocer un modelo sobre cómo los homosexuales y las lesbianas construyen su identidad sexual.
· Hacer una aplicación de Los derechos Humanos y Sexuales a un modelo teórico sobre construcción de la indentidad sexual particular.
· Diferenciar los conceptos socializados (deber ser) de los conceptos particulares (querer ser) de sexo, género, orientación sexual, expresiones comportamentales sexuales.
· Tomar conciencia sobre cómo las sexualidades no son un modelo único

La Corte Constitucional colombiana y la exclusión de los maestros en razón de su homosexualidad o su lesbianidad

Manuel Velandia Mora

Miembro de EQUILATEROS
01.09.98 Bogotá


Presentación ante la Sala de Audiencia de la Corte Constitucional con motivo de la solicitud de que se declare no acorde con la Carta Política la expresión “El Homosexualismo” del literal “B” del artículo 46 del Decreto Extraordinario Nº 2277 del 14 de septiembre de 1979.

Yo, Manuel Antonio Velandia Mora, hablo como miembro de una organización que reúne a homosexuales y lesbianas, lo hago desde mi experiencia personal: Cuando era tan solo un niño tuve dos grandes fantasías: Ser sacerdote y profesor. Aún sin cumplir mis 16 años ingresé a la universidad y a una comunidad religiosa, un año después estudiaba simultáneamente dos carreras universitarias. A los 18 años y luego de seis meses de compartir afectivamente con otro hombre y de pensarlo, me decidí a tener mi primera relación sexual con él; nunca antes había considerado que esto sería posible, probablemente porque había sido feliz en mis relaciones con mujeres. En ese momento decidí que el amor era tan importante que prefería negarme la posibilidad de ser ordenado sacerdote; lo hice porque sabía que ya no sería posible cumplir con mi voto de castidad y sería deshonesto al seguir siendo miembro de esa comunidad.

En 1976 sucedieron acontecimientos importantes en mi vida: Fui invitado como conferencista de un seminario de seis semanas en la Universidad Pedagógica. Cuando llegué a dictar clase un alumno que también era homosexual propuso al curso que me vetaran por razón de mi condición sexual; yo argumenté que mi condición no interfería en mi capacidad como docente y propuse que me permitieran iniciar el curso; sí no respondía a sus expectativas para su formación, yo mismo renunciaría. Nunca fue necesario. Desde esa época, reiteradamente he sido docente en diferentes universidades del país. Pero justificado en la discriminación de la que fui sujeto, en mis pensamientos cristianos y en las mismas discusiones que el tema generaba en muchos espacios, decidí fundar un grupo de trabajo sobre homosexualidad: El GELG: Grupo de Estudio por la Liberación de los GAI, que un año después se transformara en el MLHC: Movimiento de Liberación Homosexual de Colombia. En ese entonces el “homosexualismo” era contemplado como delito en el Código Penal Colombiano –lo fue hasta el 28 de enero de 1981- y nuestra lucha no fue tan solo lograr que dejara de serlo, también y desde ese momento lo ha sido el crecimiento como personas desde el desarrollo de nuestra identidad particular y como fundamento de la integridad, la autonomía[1] y la autodeterminación.

Asumirme y pensarme Homosexual me ha hecho un hombre feliz y mi trabajo por los derechos de homosexuales y lesbianas ha apoyado a otros hombres y a mujeres a serlo. Considero que solo siendo seres humanos y humanas plen@s nuestro papel en la sociedad también lo será. Sin embargo, no siempre me ha hecho feliz ser homosexual, tampoco a mi familia ni a las personas con quienes trabajo conjuntamente en EQUILATEROS; no lo hemos sido cuando por causa de mi homosexualidad reiteradamente me han amenazado de muerte, no lo hemos sido cuando en Colombia desde 1986 se han asesinado más de 840 homosexuales por el hecho de serlo.[2]

La alternativa implantada desde los Códigos de Policía y por autodeterminación de algun@s representantes de la autoridad para corregir a aquell@s quienes viven su sexualidad “al margen” del patrón socialmente aceptado, parece ser la «limpieza social». Esta «limpieza» implica ejercer permanentemente, y como respuesta a los propios temores, la violencia contra aquell@s individuos que asumen las considerados por ellos, «conductas inmorales». La violencia conlleva el chantaje, la agresión física y verbal, el pago de “peajes” o a algunos miembros de la policía, el aislamiento social bajo la forma del encierro en una comisaría, la exclusión del lugar de trabajo, la violencia sexual e inclusive la muerte social y física. Cuando se ha sido sujeto-objeto de estigma, sexismo, discriminación, homofobia y se ha sentido la violencia en la experiencia cotidiana de vida, fundamentados en nuestra experiencia y como respuesta, mostramos a nuestr@s alumn@s que la tolerancia, el respeto y la solidaridad hacen la vida más plena y que es en estas condiciones que vale la pena vivirse y gozarse la existencia.

Deberíamos entonces preguntarnos en dónde, en qué o en quién se origina la violencia contra l@s homosexuales, para dar respuesta a dicho interrogante iré un poco atrás en la historia del pensamiento judeocristiano, utilizando como referencia textos de diferentes autores[3]: “…En el siglo II después de Cristo, los estoicos predicaron el total dominio de sí mismo, el control de los impulsos y las pasiones, pero de hecho, no consideraban la homosexualidad contra natura puesto que la naturaleza es lo que existe. Sin embargo afirmaban la necesidad de mantener a raya la sexualidad por ser ésta generadora de pasiones esclavizantes. Los gnósticos afirmaron que el cuerpo era la tumba del alma y que era necesario vivir como si no se tuviese cuerpo…” así mismo, es importante observar como en "La Tradición Apostólica" de Hipólito se niega el bautismo cristiano a los homosexuales. Se rechaza también a los escultores y pintores porque fabrican ídolos, a los actores, a los maestros, a los gladiadores, a los sacerdotes de las religiones paganas y a los soldados. Luego, en los siglos IV y V después de Cristo, Juan Crisóstomo afirmó: "Los pecados de los que miran en torno de sí a las mujeres hermosas y los que ávidamente buscan jóvenes muchachos, merecen rayos e infierno…". Basilio de Nisa dijo: “…el que sea culpable de lascivia con hombres será sometido a disciplina al mismo tiempo que el adultero; porque ambos combinan placer ilícito con ofensa al otro…” En el siglo VII el Concilio de Toledo condenó a los homosexuales a ser azotados, rasurados y enviados a destierro perpetuo. El concilio de Napulsa, siglo XI, promulgó 25 cánones contra los pecados de la carne, 4 de ellos relacionados con la homosexualidad y la condena fue la hoguera: En "Los penitenciales" género religioso-literario que existió del siglo VII al XI, se habló por primera vez de homosexualidad en las mujeres, pero las penitencias para estas son menores que para los hombres.

En el siglo XI Damiano la emprende obsesivamente contra la homosexualidad llamando la atención del Papa León IX sobre el incremento de ésta entre clérigos y religiosos. En el año 1050 el Papa León IX insistió en que era necesario un sentido de proporción y un enfoque mas humano en el caso de las practicas homosexuales. León IX rechazó el espíritu inflexible y duro de la obra de Damiano diciendo: “… no todos los que se entregan a actos homosexuales son igualmente inicuos y no todos merecen la misma censura, insistiendo en que no es necesario destituir a un clérigo por esta razón…”. El Papa León IX terminaba su decreto con estas palabras: "si alguien se atreve a censurar este decreto pone en peligro verdaderamente su dignidad…". Mas tarde, Tomas de Aquino fijó en "La Summa Theologica" los planteamientos de la iglesia hacia la sexualidad. Según él “…hay pecados según la naturaleza como el adulterio y el incesto, otros contra la naturaleza porque excluyen la posibilidad de procreación, como masturbación, bestialismo, sodomía, y uso indebido del matrimonio….”

El elemento afectivo en las relaciones parece ser un descubrimiento del siglo XX. Estaban olvidados el placer, el afecto, la comunicación y el intercambio. Hoy se usan esos constreñimientos religiosos para perseguir a los homosexuales, pero el que no se tomen en cuenta los otros que son mencionados por la religión, hace sospechar que no es la creencia religiosa la que motiva la represión. Antes estaban igualmente censurados los préstamos con interés, las relaciones sexuales durante la menstruación, los baños, las joyas, los trabajos manuales en los días de fiesta...

En el informe Vgood para el Consejo Europeo[4] se lee “…Habiendo sido considerada la homosexualidad como un pecado por la iglesia y como un delito por las leyes, pasó luego al campo de la medicina que la consideró una anomalía, así hasta 1973 la homosexualidad fue considerada en psiquiatría como una enfermedad mental. La APA, American Psychiatric Association[5], (USA), de influencia mundial, borró (en 1973) esta forma de estar o de ser, de la lista de las enfermedades mentales. Finalmente en 1991 la OMS, Organización Mundial de la Salud, también la borró…”. Dicho informe ha descrito así al homófobo o persona que teme y odia a los homosexuales: "…Es un individuo autoritario, lleno de certezas según él cree, que limita hasta la avaricia la satisfacción de sus deseos; incapaz de salir del molde de las ideas simples y rígidas, que hacen de él un conservador en todos los terrenos; incapaz de afrontar las situaciones inciertas y complejas que se le presentan y que resuelve replegándose en unos principios que no son otra cosa que prejuicios e ideas preestablecidas…"

En 1970, en la reunión anual y como consta en su resolución ejecutiva “…La Federación Americana de Educadores protesta contra cualquier acción laboral emprendida contra el educador en razón de que el o ella practique en privado la conducta homosexual…“, Así mismo, el Consejo Nacional de Profesores de Ingles resolvió en 1979 “…que, considerando que las lesbianas y los hombres gay han estado siempre presentes en la sociedad y han sido miembros de nuestra profesión, como maestros y estudiantes, urgimos el cese inmediato, en donde exista, de toda discriminación en su contra, especialmente en las prácticas de empleo y de despido en nuestra profesión, en los libros de texto de nuestra disciplina, y en nuestras formas de impartir lecciones y de intercambiar ideas con los estudiantes…”[6]

En caso de considerarse la homosexualidad como una causal de mala conducta para l@s docentes y sí se aplicaran las sanciones correspondientes, cuántos hombres y cuantas mujeres se verían afectad@s? Para acercarnos a la comprensión de dicha magnitud citaré algunas investigaciones con respecto a la frecuencia de la presencia de la homosexualidad. Según una investigación del Kinsey Institute que abarcó 12.000 personas de raza blanca de ambos sexos, Kinsey[7] encontró lo siguiente: ”… 37% de la población blanca masculina de USA, había tenido alguna experiencia homosexual hasta el orgasmo, esto es: 2 hombres de cada 5. 18% tuvieron una relación homosexual de al menos 3 años: esto es, 1 hombre de cada 6. 13% de la población masculina ha tenido mas experiencias homosexuales que heterosexuales al menos en un periodo de tres años, 1 de cada 8 hombres. 4% ha sido exclusivamente homosexual durante toda su vida. Entre el 11 y el 20% de las mujeres solteras y el 8 y 10% de las casadas han tenido contactos homosexuales entre los 20 y 35 años. Menos del 3% de las mujeres son mas o menos exclusivamente homosexuales en sus sentimientos y contactos”.

La aportación más notable de Kinsey es el concepto del "Continuum hetero-homosexual" en la conducta sexual humana. “…Por continuum se entiende que ésta no es una cuestión de todo o nada, que no se puede dividir a las personas en homosexuales de un lado y heterosexuales del otro, ni siquiera entre hetero, bi y homosexual, porque la naturaleza es mas rica y variada, y rara vez presenta categorías opuestas, solo la mente humana las inventa y divide así. Hay por ejemplo varones que practican un tipo de relación durante una parte de su vida y otro tipo de relación durante otra. Todo esto depende de la forma en que el sujeto ha sido criado. De todas maneras es necesario que, sea como sea, la persona se acepte a sí misma y se conduzca de forma que no vulnere las convenciones de manera manifiesta…”

Según Freud[8] la sexualidad de toda persona incluye alguna dimensión homosexual, que está al menos en su inconsciente. Es una disposición general de una intensidad variable que puede ser acentuada por influencias exteriores. Freud llama al niño "polimorfo perverso" pues tiene una pluralidad de posibilidades que el medio va delimitando (perverso no tiene la connotación de malo sino de diverso). Freud, especialmente al principio de sus estudios y trabajos, consideró la homosexualidad como propia de un momento en que se prefieren compañeros semejantes, y se combate el miedo la castración con las relaciones con ellos. Posteriormente a su primera definición Freud habló de que el ser humano nacía con capacidades bisexuales, capaz de inclinarse hacia el otro sexo o hacia el propio, dependiendo de las circunstancias de la educación y el ambiente. Relaciones con la madre y el padre.

Según Alvarez Gayou[9] “…cerca del 10% o menos de los hombres y mujeres han tenido relaciones homosexuales duraderas, probablemente más de 50% de ellos y ellas han manifestado sentimientos homosexuales o algún tipo de respuesta en ese sentido en algún momento de su vida…” Ello significaría que varios cientos de miles de hombres y mujeres serían vulnerados en su derecho al trabajo como docentes y en muchos de sus derechos como humanos y humanas, sería necesario entonces recordar que para la Corte Constitucional, “…hablando de bienes jurídicos, el corazón de la democracia es el respeto de los derechos de las personas… El fin último y fundamento mismo de la organización política democrática es la dignidad humana, la cual solamente puede ser garantizada mediante la efectiva protección de los Derechos Fundamentales...”.

Homosexualidad, etimológicamente hablando, como término, se origina en la raíz griega 'omoios, siendo el apóstrofe que va adelante la tilde griega o espíritu que corresponde a la hache, 'omoios no quiere decir hombre, como alguna gente lo piensa, sino igual, semejante, par. Esto es sexualidad entre iguales. Sin embargo ésta palabra no fue acuñada sino hasta el siglo XIX por los alemanes.

Homosexualidad, expresada sexológicamente, hace referencia a la preferencia hacia las personas de su mismo sexo. La palabra homosexual sirve para designar tanto a hombres como a mujeres, que tienen preferencia por personas de su mismo sexo. Se considera “preferencia” a la inclinación natural y no a un proceso necesariamente voluntario, de análisis, selección y decisión con una clara tendencia hacia esas mismas personas.

Homosexualidad es también un concepto social fundamentado en una aproximación al concepto sexológico que hace referencia a la preferencia que tiene la persona para relacionares con personas de su mismo sexo. Este concepto implica para cada persona inmersa en una cultura, espacio y tiempo determinado un imaginario con respecto a cómo dicha persona asume su erotismo, afectividad, genitalidad e incluso deseo. Dicho imaginario se concibe desde un modelo socializado del deber ser: “la heterosexualidad”. En la práctica ningún hombre o mujer corresponde a dicho imaginario, ya que su análisis e interpretación conlleva una visión (la propia) que es eminentemente particular. Pudiera entonces afirmar que no existe la homosexualidad como tal, sino homosexualidades y que un(-a) homosexual es tan solo alguien que así se concibe para sí mism@ , De esto se desprende que para algunos autores[10] “…La homosexualidad, lo mismo que la heterosexualidad, puede ser vivida en una multiplicidad de estilos, esto facilitará comprender mejor a una persona, que el hecho de que ésta sea homosexual o no. Es interesante hacer notar que puede haber mayor diferencia entre un homosexual y otro, que entre este y un heterosexual. Es necesario acercarse a toda persona con el respeto y la atención que merece su totalidad y no su aspecto sexual solamente. Por eso muchos homosexuales prefieren que se los designe con el termino GAY, que no hace referencia a su aspecto sexual únicamente, también les gustan los términos lesbiana y homófilo (que ama al semejante), términos que significan más una forma de vida y de estar en el mundo, que un tipo de actividad sexual. Tampoco puede mirarse la homosexualidad como una aversión a relacionarse con personas del sexo opuesto. También los hay asexuales o sea que no tienen contacto con otros seres. Los asexuales también se encuentran entre los heterosexuales…”

Una deontología fundamentada en los Derechos de los Humanos y humanas proporciona normas éticas de excelencia para ser aplicadas no solo en la intimidad de los profesionales, sino también en las organizaciones que los agrupan, convirtiéndose así en la regla ética. Más aún, en un país como Colombia cuya Constitución se fundamenta en el Manifiesto Internacional de los Derechos Humanos. Cualquier análisis del papel social de hombres y mujeres debe estar atravesado por el respeto por los Derechos de l@s Human@s y sus Derechos Sexuales, y conlleva el interés por que todo acercamiento a la sexualidad de una persona o al análisis de ésta, se fundamente en unos principios éticos desde los cuales se asume que tod@s l@s seres, por el hecho de ser human@s, poseen derechos que le son inherentes y que su actuar se fundamenta en dichos principios y no en el temor a la sanción ya sea social o jurídica.

Bibliografía
[1] Según Nino, Carlos Santiago, Etica y derechos Humanos; Ed. Astrea, 1989. "... La Autonomía Personal hace relación a que el ser humano sea el que determine y adopte libremente su plan de vida y su ideal de excelencia...". Arias Avila, Néstor Oswaldo, considera que: "...El desarrollo de la autonomía personal está relacionado no solamente con la forma de expresión, de pensamiento y de conciencia de las personas, sino que también hace referencia al modo de vida, de comportarse y de interrelacionarse con los demás. Uno de esos aspectos es el que atañe a la vida sexual y privada de las personas..."
[2] Amnistía Internacional, Human Rights y otras ONG que trabajan en Derechos Humanos en diferentes partes del mundo, han recogido en sus informes anuales denuncias de asesinatos de homosexuales en Colombia, por parte de organizaciones paramilitares –e inclusive militares- de “limpieza social”. Recientemente Amnistía Internacional publicó un libro destinado a denunciar las violaciones de Derechos Humanos motivadas por la orientación sexual. En el capítulo dedicado a Colombia, manifiesta que en nuestro país: “...Los Escuadrones de la Muerte matan a diario a: Gays –homosexuales- y a travestidos; pués las autoridades fomentan la grotescamente denominada Limpieza Social...” (Texto Original) en AMNISTÍA INTERNACIONAL, Rompamos el silencio, febrero de 1994.
[3] Consejo de Europa: Reporte sobre la discriminación de los homosexuales, 1981. / Kosnik A.: La sexualidad humana, Cristiandad, Madrid 1978. / Dover: Homosexualidad Griega, Duckword, Londres 1978. / Grimal: L`amour a Rome, Paris 1963. / Vibert: Aux origines d`une condemnation, Lumiere et vie, Lyon 1980. Etc.
[4] Informe Vgood: Consejo de Europa 1981.
[5] En el manual de diagnóstico y tratamiento de la American Psychiatric Association se lee: “la homosexualidad, en sí misma no necesariamente constituye un trastorno psiquiátrico. La homosexualidad misma es una forma de conducta sexual y, al igual que otras formas de conducta sexual que no son en sí mismas trastornos psiquiátricos, no se incluye en la nomenclatura de trastornos mentales…”
[6] Algunos colegios profesionales estadounidenses, entre ellos las Asociaciones Americanas para el Progreso de la Ciencia en 1975, de la Salud Pública en el mismo año, de Enfermería en 1979, de la Educación en 1974, de Trabajadores Sociales en 1977, de Bibliotecarios en 1971 y la Psicológica en 1975, expidieron resoluciones que deploran y recomiendan revocar toda ley discriminatoria y discriminación a hombres homosexuales y mujeres lesbianas a causa de su orientación sexual.
[7] Conducta sexual del varón, Interamericana, México 1949". / Kinsey: Sexual behavour in the human female, Saunders, Filadelfia 1953
[8] Freud ,Tres ensayos sobre la Teoría Sexual, Biblioteca Nueva, Madrid 1967
[9] James Leslie McCarY, otros autores, Sexualidad Humana de McCary. Editorial Manual Moderno, México 1996
[10] Bell y Winberg Inst. Kinsey: Homosexualidades, Debate, Madrid 1978

5 sexológos hablan de violencia y homosexualidad

Manuel Velandia Mora
Publicado en Revista Acénto, 1998, Bogotá


En Caracas se celebró el Congreso Mundial Violencia 98. En el se hicieron presentes destacados científicos especializados en diferentes áreas del conocimiento.

El Sexólogo colombiano Manuel Antonio Velandia fue invitado como tallerista y conferencista a dicho evento y allí sostuvo una serie de diálogos con sexólogos de reconocida importancia internacional. Por considerarlos de importancia por la continua referencia que desde sus respectivos campos de investigación se hace a la homosexualidad en sus países, la Revista Acénto con motivo de una ocasión tan especial como es el Día Gay Internacional ha querido hacer conocer de sus lectores las siguientes entrevistas:

Louis Gooren: No soy un santo, solo trato de...
María Pérez Conchillo: El cerebro es la última frontera de la Humanidad
Eli Coleman: Los homosexuales y lesbianas experimentan la cultura del abuso
Thore LangfeldtLa sociedad debe cambiar sus actitudes hacia los jóvenes homosexuales
Yodalia Leyva Marin: Fresa y Chocolate ayudó a cambiar la situación de los homosexuales en Cuba.

Agradecemos el apoyo en traducción de la Dra. Elizabeth de DeGonnel de la Fundación para la Educación y Desarrollo de la Inviolencia FEDI, sede Venezuela.

No soy un santo, solo trato de...

Louis Gooren es Profesor de Medicina en la Free University Hospital de Holanda, especialista en asuntos hormonales y miembro de una fundación que trabaja en ecología biológica.
MV: ¿Qué hace Usted en un Congreso Mundial de Violencia?
Me dedico a la asistencia clínica de pacientes en lo relacionado a la sexualidad y a cualquier otro tipo de síndrome relacionado con hormonas y estas vivencias son en algunos momentos causantes de violencia.
MV: ¿Qué es un transexual?
LG: Un transexual es alguien cuyo cuerpo no se identifica con lo que piensa de sí y desea ser, por ejemplo, puede tener un cuerpo de hombre con genitales de hombre pero desearía tener un cuerpo de mujer y genitales que le correspondan. También apoyo a otro tipo de personas que no logran aceptarse por que tienen dudas o confusión entre su mente y su cuerpo. Hacemos tratamientos con hormonas y su respectivo apoyo emocional antes de llegar al cambio definitivo a través de cirugías.
MV: ¿Quiénes hacen el cambio de su morfología genital lograr llegar a ser felices con su nuevo cuerpo o por esta situación tienen crisis posteriores?
LG: Previo a la operación los psicólogos y psiquiatras tratan de ver si realmente la persona está preparada para los diversos cambios por los que debe pasar porque ningún caso es igual a otro y porque una vez se hace el cambio es imposible regresar. La operación es un gran adelanto pero no es la solución perfecta porque siempre quedan secuelas; si la persona estuvo 20 o más años con un pene y de pronto se observa con “vagina” es como volver a empezar a vida; generalmente quedan contentas con sus genitales, pero ello también depende de la pericia y experiencia del cirujano plástico que hace la operación. También les hacemos terapia para la voz y el trabajo con sus cuerdas vocales.
MV: ¿La ley como apoya a los transexuales en su país?
LG: En holanda, las personas que han cambiado su sexo tienen que cambiar su identificación para la de su sexo nuevo. La mujer que se convierte en hombre debe prestar su servicio militar.
MV: ¿Es tan grave en Holanda la situación de transexualismo como para que sea necesario crear una organización que los apoye?
LG: No, no es muy común, sin embargo el 40% de mis pacientes lo son. El gobierno decidió reacondicionar centros especializados como existen los de Otorrinos o los de transplantes. El 60% de nuestros casos son de hombres que desean ser mujeres.
MV: En Colombia y algunos otros países poco desarrollados la situación económica y social no posibilita a las personas decidirse por hacer el cambio de su morfología genital, incluso no consultan con un especialista y recurren a hormonas desarrolladas para ser aplicadas a animales. ¿Es posible que ciudadanos de otros países obtengan servicios en su institución?
LG: No, no podemos hacerlo porque somos financiados por nuestro gobierno. En Holanda la seguridad social cubre los costos que se estima pueden llegar a los nueve mil dólares; hemos apoyado con información a científicos ingleses y franceses, aun cuando en Inglaterra no se permiten las operaciones de cambio de sexo. Es muy preocupante que no se les posibilite ser lo que desean ser. Algunos se niegan a que tengamos este servicio e incluso hay detractores, pero se ha encontrado que la cuestión va mucho más allá del deseo; es una cuestión que tiene que ver con el cerebro y con lo biológico y por lo tanto hace parte de la necesidad del bienestar para el ser humano.
MV: ¿Su homosexualidad influye en su determinación de apoyar cómo científico a estas personas?
LG: Sí, la vida no ha sido fácil para mí. Yo no decidí ser homosexual, yo nací homosexual. En lo que ha científicos trabajando con hormonas se refiere pienso que es una labor Importante apoyar a quien ha sido infeliz por muchos años y con quien la sociedad ha sido muy cruel. Yo en mi caso he podido contar con una familia muy cálida y respetuosa, que ha sabido darme el apoyo necesario. Otros no han tenido esa suerte y yo decidí apoyarlos, yo trato de darles coraje y fe a las personas que tienen estos problemas sexuales partiendo de que si yo he sido feliz quiero que otros también lo sean, pero yo no soy un santo, no hago milagros, solamente trato de. Aveces me pongo molesto con algunos pacientes que desean todo muy rápido y se ponen obsesivos compulsivos. Todo el tratamiento requiere un manejo serio, integral, muy ético y científico, y una actitud muy profesional de parte de quienes hacen el tratamiento.

El cerebro es la última frontera de la Humanidad

María Pérez Conchillo (MPC). Vicepresidenta de la Sociedad Mundial de Sexología y de la Federación Española de Sociedades de Sexología. Doctora en Psicología. Juan José Borras (JJB) Presidente de la Federación Española de Sociedades de Sexología y Miembro del comité científico de la Sociedad Mundial de Sexología. Son pareja en lo afectivo y en lo profesional y Fundadores del Instituto de Psicología y Psicoterapia.
MV: ¿A qué hace referencia su trabajo denominado Sexo a la Fuerza?
JJB: A que las personas cuando hablan de violencia tratan de identificarlo con agresión dejando pasar que puede haber muchas otras formas de ejercerla. Normalmente no se asocia la agresión física con otras formas mas sutiles y eficaces en cuanto a dañar, presionar o hacer sufrir a las personas, por ejemplo algunas de estas formas de violencia social lo son la violencia hacia los homosexuales o hacia cualquier situación no heterosexual.
MV: ¿El pensamiento judeocristiano influye en estas formas de violencia?
JJB: La tradición judeocristiana fundamenta la idea de que la conducta debe responder a un fin “natural” que supuestamente es la reproducción y deja afuera todo tipo de conducta desde la masturbación hasta cualquier conducta “no heterosexual”, justificando una sociedad occidental claramente hostil, violenta e intolerante hacia la opción no heterosexual, aun cuando nadie ha podido constatar que se haya podido modificar la orientación sexual de alguien. En la cultura europea, en los Estados Unidos y Latino América es origen y figura de referencia de las ciencias de la salud en la transición entre el siglo pasado y el presente que llevó al terreno de la patología la orientación no heterosexual e influyó terriblemente en buena parte de los psiquiatras de nuestro siglo. Desde Freud --quien en vez de enfermedad hablaba de desviación del proceso de maduración y de un tratamiento de modificación de conductas con técnicas aversivas-- algunos profesionales poseen actitudes sexofóbicas, por fortuna actualmente las grandes instituciones de salud empiezan a incorporar el criterio de que la homosexualidad no es una enfermedad y que no debe ser aceptado para tratamiento a alguien que desee cambiar su orientación homosexual. Todos los profesionales deberíamos encaminarnos a posibilitar una sociedad menos violenta y más respetuosa con las diferencias.
MPC: Se justifica la sexualidad con el fin de la reproducción. La tradición religiosa nos habla de que esto es un valle de lágrimas, y que hay que sufrir y padecer el sacrificio. El sufrimiento es un valor, un sometimiento que niega el disfrute, una manifestación de poder negativo. Hay un miedo y negación al placer. Se niega el amor entre dos homosexuales porque al igual que en muchos heterosexuales es una relación de placer.
MV: ¿Cuándo Usted habla de homosexuales incluye también a las lesbianas?
MPC: La homosexualidad es de hombres y mujeres e incluye el lesbianismo, la homosexualidad femenina. A muchas mujeres no les gusta este término, lo consideran políticamente incorrecto, eso lo sabemos, pero pensamos que es más sencillo hablar así.
MV: ¿Por qué a una pareja heterosexual le interesa el tema de la homosexualidad?
MPC: Bueno nos llamó mucho la atención en la consulta que detrás de la falta de deseo, de la depresión y su angustia lo que había era una imposibilidad de expresar su deseo homosexual. Se habla mucho de heterosexualidad pero poco de homosexualidad y de alguna manera queríamos dar testimonio de ese sufrimiento ya que abogamos desde la sexología por el respeto de las libertades. Entendemos que los homosexuales y lesbianas muchas veces están en el armario y les cuesta expresarse socialmente, que no pueden ser discriminados en absoluto o estar marginados. Recordemos que las leyes no son solo papel y que en la constitución española está explícito que nadie debe ser discriminado por su orientación sexual.
MV: ¿La falta de empoderamiento de la identidad homosexual posibilita que sean sujetos objetos de violencia
MPC: No sé que decirte. Los homosexuales y lesbianas sí que tienen clara su identidad sexual; tal vez el problema está en la orientación sexual o en que en general la persona que ha sido educada en violencia se expresa violentamente.
JJB: La adquisición de la identidad sexual es un proceso y como tal no es algo cerrado absolutamente sino que tiene límites ampliamente flexibles. La sociedad pone muchos límites y da tranquilidad encasillar a la gente, lo que justifica que algunos que se salieron de “los límites” vengan preocupados a consulta.
MPC: La gente se asusta cuando dices que la orientación sexual es dinámica, que a lo largo de su vida una persona puede tener una orientación homosexual siendo predominantemente heterosexual. Debemos relacionarnos como personas y reconocer que la identidad no se contagia, que en algún momento de la vida puede cambiar el interés y que eso ocurre. Yo tengo dos hijos y no sé si van a ser homosexuales e incluso si en algún momento yo voy a tener una orientación homosexual.
JJB: Yo quería enfatizar en nuestra sociedad que el hecho de que la elección no sea neutra enmarca lo que yo llamo la violencia hacia la orientación homosexual. No siendo tolerante y respetuosa nuestra sociedad es muy difícil que la vivencia del hecho homosexual esté en igualdad de condiciones de la heterosexual.
MV: ¿Los resultados de sus investigaciones le interesa más a los homosexuales que a los heterosexuales?
MPC: Nosotros hemos investigado para todos. Tenemos muy buenas relaciones con el Colectivo Lambda que funciona en España y que reúne a gay y lesbianas, y lo hemos hecho con mucho cariño para ellos, pero también para los heterosexuales buscando resolver la angustia en la familia. Hay una visión muy negativa de la homosexualidad que muchas veces se asocia con no sé que tipo de perversión o de enfermedad muy grave. Hay que dignificar el hecho homosexual; las personas heterosexuales somos como somos, ni mejores ni peores, maravillosas y terribles al igual que los homosexuales. Nos angustian también los chicos jóvenes, sabemos que tienen muchos menos problemas y son mucho más felices los que tienen soporte familiar así no tengan el soporte social. Los colectivos de gay y lesbianas son necesarios como un espacio donde expresarse, para no tener que vivir permanentemente en una jaula que les constriñe y no les permite expresar su sexualidad.
JJB: El cerebro es la ultima frontera de la humanidad y de ninguna manera podemos creer que esta sociedad será libre si no aceptamos y entendemos a todas las personas sea cual sea su orientación sexual, su peculiaridad, “su diferencia”.

Los homosexuales y lesbianas experimentan la cultura del abuso

Eli Coleman
Ph.D. es Presidente de la Sociedad Mundial de Sexología, Profesor y Director del Programa de Sexualidad Humana del Departamento de Familia y de la práctica en Salud Comunitaria de la Escuela de Medicina de la Universidad de Minnesota en EEUU.
MV: ¿Qué es una Conducta Sexual Compulsiva (CSC)?
EC: Una CSC es una conducta que ocasionalmente va dirigida por una ansiedad y que no está conducida por un deseo sexual, podría ser motivada por otro tipo de mecanismos, como por ejemplo la depresión; parece que la ansiedad es en la mayoría de las veces lo que las causa; la conducta compulsiva alivia temporalmente la ansiedad, pero usualmente está seguida de culpabilidad y de estrés convirtiéndose en un problema psicológico perpetuo. Una conducta sexual normal existe durante un amplio espacio de vida; una CSC es un elemento discontinuo que se presenta en un momento determinado de la vida en que la persona experimenta mucha fantasía y urgencia, lo que la conduce a comprometerse en conductas sexuales sobre las cuales no tiene control. Las personas con CSC provienen de familias en las que han sido abusados física, emocional o sexualmente. Una de las cosas que hace muy importante entender la CSC podría ser evitar hacer un diagnóstico que podría ser usado en forma muy dañina de patologizar una conducta sexual normal. Una persona con parámetros conservadores de sexualidad podría opinar que la homosexualidad es una CSC.
MV: Se tiende a creer que la conducta sexual de los homosexuales los obliga a tener relaciones sexuales clandestinas y esto es entendido como compulsivo ¿Los homosexuales tienen más CSC que otras personas en la sociedad?
EC: Esta es una excelente pregunta. En muchas sociedades en donde no se puede expresar abiertamente la homosexualidad, los homosexuales que son forzados a vivir en secreto su conducta fácilmente pueden sentirse culpables y muy avergonzados por tenerlas; en estas sociedades permanentemente se les crean problemas a los homosexuales y esto puede generar depresión, suicidios, inducir al uso de drogas o al alcoholismo y convertir su conducta sexual en algo muy compulsivo. Yo creo que muchos hombres gay y mujeres lesbianas experimentan una cultura del abuso y esto es tan negativo como si la familia hubiera abusado de la persona.
MV: Es verdad que los homosexuales sexólogos son compulsivos en tratar de explicar la homosexualidad?
EC: Haber crecido en un medio ambiente como el de mi familia en que no fui aceptado como gay fue una motivación para estudiar la homosexualidad e intentar educar a la sociedad y ayudar a mis pacientes a tratar de sobreponerse a los problemas que yo mismo tuve que sobreponerme. Como científico de la sexualidad mi homosexualidad no ha sido un problema, yo no lo oculto pero no creo ser identificado como un sexólogo gay ya que soy mas reconocido como investigador. Para mí es muy extraño lo que pasa en Latino América pues es muy diferente a lo que sucede en los Estados Unidos en donde los científicos no ocultan su homosexualidad; aquí los sexólogos homosexuales están ocultos, incluso tú eres una de las más raras excepciones que yo he conocido.
MV: ¿Para un homosexual que está en crisis por su situación sexual le es más positivo recibir el apoyo de un terapeuta homosexual que el de un heterosexual?
EC: Esta es otra muy buena pregunta. Yo no creo que el terapeuta deba ser homosexual, lesbiana, o heterosexual, pero debe ser abierto mentalmente, no tener prejuicios como tampoco un mínimo rastro de homofobia o de heterosexismo. Las creencias positivas sobre sí mismos de los gay y lesbianas que son terapeutas ayuda a sus pacientes a asumir una vida sana como tales. La ventaja de trabajar con estos terapeutas es que ellos entienden las experiencias de sus pacientes y pueden llegar a convertirse en sus modelos y demostrar que también pueden ser aceptados en la sociedad como profesionales.

La sociedad debe cambiar sus actitudes hacia los jóvenes homosexuales

Thore Langfeldt
. MNP, es especialista en Psicología Clínica y Director del Instituto de Sexología Clínica en Noruega.
MV: Usted ha hablado de violencia sexual en los menores de edad ¿En qué consiste dicha violencia?
TG: Los menores cometen suicidio cada vez más porque están aterrorizados. Yo creo que lo hacen porque la homosexualidad es un tema que no es discutible para personas de su edad. Aun cuando a partir de los 16 años a los jóvenes se les considere mayores de edad no se les habla abiertamente de sexualidad. Según la ley Noruega es delito cuando una persona sostiene relaciones homosexuales con un menor de 21 años y lo es también cuando los implicados son menores de diferente edad así estos sean menores de 16 años. Es problema consiste en que en las escuelas europeas esta situación es vivida por muchísimos adolescentes y menores desde los 7 años que tienen gran miedo de hablar al respecto porque es muy difícil hacerlo para alguien que se inicia siendo niño.
MV: ¿Por qué a diferencia de muchos teóricos de la sexualidad Usted define a los menores de edad como homosexuales?
TL: No solo porque tienen relaciones sexuales con otros hombres sino también por que tienen una forma particular de amar y de sentir que es diferente a la de los demás, no sienten el mismo afecto por las niñas y además porque ellos mismos dicen “yo soy gay”.
MV: ¿Por qué causas cree que se suicidan los menores?
TG: La apertura de los adultos alrededor del tema homosexual les crea ciertos temores y miedos de que se conozca que ellos también están envueltos en este tipo de relaciones. Hace 20 años en las escuelas los niños ya tenían relaciones con otros de su mismo sexo pero hasta ahora el problema estaba oculto. Se está buscando que se hable de ello para que así se puedan desarrollar sanamente. Lo primero que yo sugiero como respuesta es que los mismos homosexuales se organicen y creen grupos, que sean abiertos con sus familias, por que la única forma de cambiar la situación de los jóvenes es que la sociedad cambie sus actitudes hacia los adultos homosexuales.
MV: ¿Existen algunas otras razones por las que están aumentando los suicidios en Noruega?
TL: Yo no sé de otras razones y me gustaría saberlas. Quiero ser honesto y decirte que no sé. Yo siento que los adultos no son claros con los niños, no le hablan y no les proveen información suficiente y adecuada: Al no poder comunicar sus dudas las resuelven de manera radical, pero el suicidio es un problema de los menores en general sin importar cual sea su conducta sexual.
MV: ¿Buscan apoyo los jóvenes que experimentan problemas sexuales?
TG: En la clínica en la que yo trabajo, cada vez más vemos menores que buscan apoyo pare definir su sexualidad, algunos de ellos son homosexuales. Estas personas que buscan respuestas a su confusión tal vez lo hacen debido a la apertura. La sexualidad es un elemento para ser construido en el mundo y cuando hablar no es posible es fácil caer en una “forma de bisexualidad”, que yo creo, es un fenómeno importante que se está viendo en índices cada vez más elevados. Esto hace aún más problemática la situación debido a que los homosexuales temen estar en el círculo los bisexuales ya que para muchos de ellos e incluso para los heterosexuales estas son “personas no definidas”.
MV: ¿Influye la conducta sexual del terapeuta en el tipo de apoyo que provee a su paciente?
TG: El terapeuta es una alternativa. Debe apoyar independientemente de cual sea su conducta sexual o la conducta consultada. Yo puedo entender la necesidad de algunos al querer ser apoyados por un terapeuta homosexual, pero muchos no tienen la facilidad para comunicarse con los gay. Quien busca soporte generalmente solo quiere ayuda, pero si quien hace la terapia no está preparado para manejar adecuadamente esta situación debe entrenarse para ello.

Fresa y Chocolate ayudó a cambiar la situación de los homosexuales en Cuba.

Yodalia Leyva Marin
es Médica Psiquiatra, Sexóloga Clínica, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de la Habana y Directora del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba, que es el centro que rige en todo el país las políticas y estrategias con relación a programas, cursos de Postgrado, preparación de personal en programas comunitarios y la consulta en sexualidad.
MV: ¿Fuera de Cuba se considera que los homosexuales y lesbianas no tienen cabida dentro del régimen es esto verdad?
YL: Nuestro pueblo como el de todos los países de América Latina era víctima de la homofobia. El homosexual era maltratado y discriminado pero esto se ha ido modificando con los programas de educación sexual y con la concepción que tenemos de que la orientación sexual es una forma de vida, y porque los homosexuales han ido ganando espacio; el problema con ellos es que no sean socialmente útiles, que no lleven una vida al igual que el resto de ciudadanos. En el caso de los travestis tenemos compañeros que se dedican a hacer espectáculos y esto es de todos conocido. Algunos de los homosexuales que son egodistónicos acuden a nuestros consultorios y allí reciben apoyo.
MV: Tuve conocimiento de que Usted dirige un programa para transexuales ¿En qué consiste este?
YL: Es un trabajo muy escrupuloso en el que llevamos algo más de 15 años. Hemos querido ser muy meticulosos en descartar muy bien si realmente son o no transexuales, por que consideramos que se requiere de un estudio muy profundo para determinar si son homosexuales en crisis o tienen algún otro tipo de problema; ello es muy necesario porque una vez se ha hecho la reasignación sexual no hay marcha atrás. Es necesario trabajar en equipo con ellos y lograr que psicológicamente estén muy bien, para ello y durante años trabajamos en su psicoterapia dos psicólogas y una psiquiatra. Algunos de nuestros usuarios ya tienen pareja y es necesario que ellas hagan parte del tratamiento. Hemos incorporado el tratamiento endocrino para quien ya está determinado transexual. En esta etapa tenemos alrededor de 22 casos.
MV: ¿Usted está afirmando que el gobierno cubano provee las hormonas?
YL: Si claro, en nuestro equipo hay un andrólogo y un endocrinólogo, una vez se decide hacerlo se le administran los medicamentos. El trabajo también se realiza con la familia y cuando han sido rechazados las hemos convencido de que esta situación debe respetarse ya que tienen el derecho de vivir su sexualidad como lo deseen. La familia juega un papel importante, lo primero que buscamos es que dentro de la casa lo acepten con la ropa y el maquillaje que desee lucir, con las amistades que desee tener. El primer ensayo social debe hacerse dentro de la casa. Al igual con el nombre, se le empieza a llamar así, después se busca que sean aceptados en su centro de trabajo cuando no lo han sido. Hemos logrado recientemente que el Ministerio de Justicia comprenda que hay que resolver la situación médico-legal de estas personas y así se les ha hecho judicialmente su identificación con el sexo adoptado, se les ha cambiado al nuevo nombre con su nueva fotografía.
MV: Se han dado algunas protestas internacionales buscando que se logre en Cuba para los transexuales el cambio de la morfología genital, ¿Qué se ha hecho al respecto?
YL: Estamos esperando para poder empezar la etapa quirúrgica. Ya hemos propuesto al Ministro de salud que ello sea posible, pero para ello hay que crear las condiciones para poderlos intervenir quirúrgicamente. Tenemos dos casos de cambio de mujer a hombre y 11 que ya cambiaron a mujeres, que están esperando esta decisión.
MV: Las Playas del Este de la Habana son reconocidas internacionalmente como un sitio de intercambio homosexual, allí cerca de la playa se observa la presencia de policías en la zona que parecen estar protegiendo a los turistas pero que no molestan a los cubanos ¿Cómo se analiza esto en su grupo?
YL: Este es un tema de consulta a nuestro grupo. Inclusive en los cursos que damos se han sensibilizado al respecto a todos los organismos que hacen parte de nuestro comité de trabajo, ellos ya conocen cual es la política nuestra y que es lo que sucede. Saben que los homosexuales no son malas personas ni delincuentes, que por ser homosexuales no le hacen ningún daño a la sociedad y que es necesario respetarlos.
MV: ¿Será que la idea que se tiene fuera de Cuba sobre la homosexualidad en la isla está amañada por las imágenes de la película Fresa y Chocolate en las que uno de los protagonistas es violentado por el sistema?
YL: Claro, la película responde a un momento en Cuba en que en realidad si se veía así a los homosexuales; se discriminaban un poco y nadie quería tener un amigo o un familiar homosexual o lesbiana. Esto ha cambiado notablemente y no puedo negar que la película ayudó muchísimo, por que trajo al tapete la discusión sobre esa situación que fue la razón por las que muchos huyeron del país. Incluso algunos llegaron a plantear que eran homosexuales sin selo buscando así salir más rápido del país. Ello es fruto de una educación sexista y machista que se ha ido superando bastante; incluso, ya se nos hace consultas sobre amaneramiento en los niños o por prácticas homosexuales y ello posibilita el trabajo con la familia, que es lo más importante para que no los vean como anormales ni como el patito feo y para que entiendan que hay que respetarlos así como son.