domingo, 9 de diciembre de 2007

Construcción de identidad del sujeto homosexual en Bogotá, Entrevista con la antropóloga Camila Esguerra

Documento facilitado por Camila Esguerra
Sin edición, trascripción del audio de la entrevista original realizada en casa del entrevistado en Bogotá, el 15.04.99.

Camila Esguerra: Mi tesis es sobre construcción de identidad del sujeto homosexual en Bogotá.
Manuel: Yo creo que hacer una interpretación del análisis de la construcción de la identidad implica, casi reconstruir el texto de sexualidad porque los textos sobre sexualidad básicamente son construidos por especialistas en sexualidad, por sexólogos, o por educadores sexuales como una manera de acondicionar los usuarios de sus servicios o posibles pacientes, o pacientes a sus imaginarios. Creo que es una vulneración a los derechos fundamentales de las personas a las que uno apoya, asesora, aconseja, acompaña, trata, o les hace terapia. En ese caso considero que las definiciones sobre sexualidad deben rescatar cualquier posibilidad de definición que la persona se de. Cuando la definiciones son demasiado rígidas pues hacen que las personas se tengan que encasillar de alguna manera o que el terapeuta las encasille; por ejemplo, el concepto de sexo es un concepto biológico y en eso todo el mundo está de acuerdo, pero cuando le preguntamos a una persona qué es un hombre o qué es una mujer, hay un imaginario social, pero ese imaginario social no está escrito en ninguna parte. Las personas hacen referencia de su imaginario particular con relación al imaginario social. Lo que podríamos decir es que hay tantas definiciones de sexo, o de género, o de orientación sexual, como personas hay, o sea que habría tantos sexos, géneros y sexualidades como personas.

Camila: ¿Usted cree que la injerencia del sujeto y del individuo sí es así de profunda, o el sujeto está subordinado a los discursos sociales?
Manuel: Los discursos sociales básicamente son una explicación para los demás, acomodarse al discurso social es una explicación de los demás porque uno se hace una explicación para uno, pero también implica un elemento que produce la crisis y el rompimiento o la disyunción en el sentido en que cuando la persona empieza a plantearse su identidad, lo hace en relación con un modelo.
Creo que los seres humanos no construyen su identidad, no se identifican con un modelo, que es lo que socialmente se caracteriza como identificar el modelo, este proceso se hace de una manera diferente, y uno inicialmente en un proceso del coming in, como el darse cuenta para sí mismo con relación a un referente social, utiliza un modelo, pero que posteriormente cada uno construye su sexualidad a partir de lo que considera que es lo correcto y lo adecuado, a este proceso no lo llamo de identificación, sino de identicación, en el sentido en que uno lo construye idéntico a sí mismo, a lo que uno quiere para uno y empieza a primar en la medida en que desarrolla su estructura de identidad, a ser más uno el eje del modelo que alguien en la faja externa, o que un imaginario en la faja externa.
Sexo sólo es un punto en un continuo donde los extremos son los opuestos reproductivos, por que cuando hacemos referencia al sexo, estamos hablando del macho y de la hembra de las especies, en este caso de los humanos y las humanas.
El hombre es el extremo reproductivo que coloca el espermatozoide, la hembra es el extremo reproductivo que proporciona el óvulo; pero entre esos que proporcionan los espermatozoides y esas que proporcionan el óvulo, no hay mucho en común, genéticamente si hay una gran información, pero cuando nosotros miramos la mujer damos cuenta de las mujeres, cuando miramos el hombre, de los hombres, por que no hay un modelo o patrón, de cuál es la estatura, color de ojos, distribución de las grasas, peso adecuado, etc. No hay una medida que uno diga: ese es un hombre, o este es setenta por ciento, hombre. En los animales, yo creo que eso es lo maravillosos de los seres en general, incluidos los humanos, existe una diversidad que implica unicidad.

Camila: ¿Cómo sitúa a los hermafroditas?
Manuel: El hermafrodita es alguien que tiene la tendencia en el continuo a ubicarse más hacia la mitad, en el sentido biológico genital, y también en la distribución de las grasas en mucho casos. El hermafrodita es alguien que si se mira su cuerpo, unas partes son con mayor tendencia hacia un lado o hacia otro del continuo.
Los especialistas hacen una serie de comprobaciones a ver de qué tiene más para poderlo clasificar, pero ellos no quieren ser clasificados, en la gran mayoría no quieren ser hombres o mujeres, sólo quieren ser personas y su genital les ayuda en su definición, pero eso que ves ahí, o ese paquete, o esa profundidad, no es lo que las define, es más lo que ellas o ellos se definen, lo que los determina o las determina.

Camila: ¿Qué condiciones, circunstancias, determinaciones externas o materiales, pensando un poco en la corriente materialista del pensamiento, cree que definen el género, que uno se haga hombre o mujer?
Manuel: Cuando hablo de género nunca digo hombre o mujer, porque eso para mí es sexo. Cuando hablo de género me refiero a lo masculino o a lo femenino, entiendo el género como un imaginario social del deber ser del comportamiento para el macho y para la hembra.
El del macho se le denomina lo masculino y al de la hembra, lo femenino, pero tampoco creo que los seres humanos seamos o masculinos o femeninos cien por cien, hay un imaginario social que es como el deber ser, y un imaginario particular que es lo que yo soy, que es lo que cada uno y cada una es, entonces yo me ubico en un punto dentro de un continuo donde los extremos son lo que la sociedad a determinado como el deber ser del comportamiento para el macho y la hembra, que usualmente siempre hace referencia al hombre y a la mujer.
Generalmente cuando el concepto de género se utiliza para otras especies, como no tiene la carga psicosocial que tiene en el ser humano, en la ser humano, no es importante la definición. Por ejemplo, a nadie le interesa si es el whisky o la whiska, igual sabe lo mismo, pero si uno es el macho hombre y es lo femenino, eso crea un conflicto social, la sociedad ha tratado de marcar tanto los límites de poder y de sumisión, que usualmente todo lo que implica poder tiene la tendencia a denominarse masculino, y todo lo que implica "debilidad", o no poder, sería lo femenino.
Aquí hay un grupo que son los que “se saltan”, los transgéneros, o las transgéneros que son los que teniendo la estructura ósea y hormonal de macho, asumen comportamientos de género considerados típicamente femeninos, o las que teniendo toda la estructura, toda la definición física como mujeres, asumen los comportamientos de género típicamente masculinos, y hay otras que están en la mitad o con tendencia hacia la mitad, que serían los andróginos; uno dice, será un hombre o una mujer; pero se está preguntando realmente si es masculino o femenino, porque uno no pudiera preguntarse si es un hombre o una mujer porque algunos son tan andróginos también en su corporeidad que sólo mirándolos actuar la gente pretendería determinarlos, denominarlos. Por eso me parece ten violento que uno trate de ponerles rótulo a los demás.

Camila: ¿Cuál es la diferencia entre el concepto hembra y mujer?
Manuel: Hembra es un concepto que se utiliza desde la animalidad, y mujer es un concepto que se usa para los humanos, y las humanas.

Camila: Usted lo utiliza como un concepto de lo biológico, y la feminidad es la construcción y el imaginario….
Manuel: Ese imaginario tiene además unas características, es psicosocial y ecológico. Ecológico en el sentido de que lo que es aquí y ahora no es aquí y allá, la definición de género es espacio temporal.

Camila: ¿Y usted en qué forma piensa que las construcciones se determinan por lo histórico, por ejemplo, cuál es la diferencia entre un hombre que se construye masculino o femenino en Bosa[1], y un hombre que se construye masculino o femenino en Santa Bárbara[2]?
Manuel: Habría que tomarlo de varios puntos. Tenemos en nuestra cultura una tradición cultural del macho empoderado, del hombre empoderado, y esa determinación del poder que está relacionada con lo masculino y el hombre, es como la estructura de comportamiento de lo que la sociedad ha llamado el macho, y al comportamiento el machismo.
Esa estructura permanente de dominación ha creado como una connotación social que se repite en muchos momentos de la historia de lo que es el comportamiento, o el deber ser del comportamiento del hombre, se es más hombre si se tiene más hijos, si se tienen mujeres, si se inicia más temprano la vida sexual activa, si se toma determinadas posiciones en la práctica genital, si no se expresan los afectos, si no se explicita totalmente el erotismo, si se tiene un pene grande, si se es más velludo, más fuerte.
Aún cuando esas características están determinadas, no hay un análisis social sobre esas características, en general las mujeres más que los hombres y eso es explicable por las estructuras de poder, quienes necesitan la explicaciones no son los que ostentan el poder sino quienes lo buscan, entonces, las que lo buscan en este caso determinado, han tratado de dar más explicaciones de qué es una mujer, por eso hay más carreta sobre la feminidad que sobre la masculinidad, y particularmente hay más carreta de la masculinidad en los homosexuales que en los heterosexuales, porque también la violencia social ha hecho que al homosexual se le vulnere porque “no es hombre”, o sea, porque no es masculino.

Camila: ¿Y usted piensa que el homosexual se construye como un ser no masculino?
Manuel: No, yo no creo en eso, estoy hablando del análisis social, con la homosexualidad vamos más tarde, estamos en el género. Pienso que la aproximación al poder desde la economía, crea unas condiciones también diferentes del modelo de lo masculino y lo femenino, porque en esta época el acceso al Internet, a la antena parabólica, a la escuela, proporciona una realidad diferente aun cuando vivamos en la misma ciudad, e incluso en el mismo barrio, entonces, esa aproximación a la realidad hace que las personas tengan modelos diferentes.
Si no se tiene acceso a la televisión, el único modelo que se ve en la casa es el de los padres, y alguien del vecindario; pero si se tiene un televisor que no tiene acceso a la parabólica, y sólo los canales locales, entonces, uno ve mucho del modelo local en la telenovela, en el seriado, y algo del modelo internacional. Si se tiene una antena parabólica uno pasa por todos los modelos de hombre de mujer y de familia, eso te da un imaginario distinto, una posibilidad distinta y una autodeterminación diferente frente a esos modelos.

Camila: ¿Pero uno no puede autodeterminarse por fuera de los modelos?
Manuel: El modelo es tan fuerte y predominante que uno de todas maneras adquiere parte de un modelo, el modelo dice que ser masculino es salir a producir y que si alguien debe quedarse en casa es la mujer, y que ellos no lavan los platos, son ellas, y que ellos no cuidan los niños, o sea que ningún modelo muy publicitado y conocido, habla de la importancia de paternar, de la ternura en los hombres, que es una forma de producción lo que las mujeres hacen en la casa, que la economía no determina el poder en el hogar, no hay modelos que digan eso, cuando una piensa en masculinidad, en todos los modelos en el mundo usualmente tienen esa referencia del poder del hombre.

Camila: ¿Podemos volver un momento en lo de transgénero?
Manuel: Un transgénero es un hombre en su corporeidad, pero en su comportamiento, en sus actitudes, y sus prácticas lo ves femenino, pero no sólo lo ves femenino, porque desde tu carga lo ves masculino, o masculinizado, o feminizado. Lo más importante no es que tú lo veas, es que él se vea, cuando el habla sobre sí dice: yo soy una mujer.

Camila: ¿Yo soy una lesbiana por ejemplo, o yo puedo amar a las mujeres como una lesbiana?
Manuel: No, eso es como una demostración de una relación más igualitaria con las mujeres, pero por ejemplo, nosotros tenemos una persona que está en un proyecto con nosotros, tú oyes a este hombre, si lo ves desde afuera, pero el dice: yo soy una mujer heterosexual, y él tiene relaciones con hombres; entonces yo le pregunto si esas relaciones que tiene con los hombres son homosexuales, y él dice: no, yo sólo me puedo relacionar con un hombre que entienda que yo soy una mujer, que me trate como una mujer.
El transgénero tiene una aproximación hacia su cuerpo que no implica necesariamente un rechazo hacia sus genitales, pero si un rechazo a su posición de género. Asume el vestido, todos lo amaneramientos y comportamientos de lo femenino y de define a sí como mujer, porque no tiene un carreta que valide su carreta sobre el sexo, Cuando él dice mujer, no está diciendo mujer, esta diciendo femenino, está introduciendo el concepto de género mal utilizado, desde ese concepto de género dice: yo me relaciono con un hombre que se comporte como hombre, que se comporte masculino, en este modelo donde él se comporta hacia el extremo de lo femenino, y por eso es transgénero. Por lo tanto, no concibe que su relación con el otro hombre es homosexual, sino un relación heterosexual porque ese hombre se relaciona con la mujer, o más correctamente con la fémina que es ella.

Camila: ¿Pero él viste como hombre?
Manuel: No, viste como mujer permanentemente, pero no quiere tener senos ni construirse una vulva, no le interesa porque no tiene problemas con su cuerpo, no es transexual, es transgénero.

Camila: ¿Cuál sería la diferencia entre travestismo y transgénero?
Manuel: El travestismo es una variante de comportamiento sexual, que implica la posibilidad de usar prendas consideradas propias del otro género, se considera una agresión sexual cuando es el macho, o el hombre el que reniega del imaginario del deber ser del comportamiento de lo masculino.
La sociedad lo que ve es que tiene una ruptura con el modelo del vestido, pero la sociedad nunca ve en el travesti una aproximación al disfrute erótico que produce el vestirse, entonces, como el modelo es de socialización frente al poder, a nadie le extraña que la mujer se ponga pantalones, porque siempre se ha visto que las mujeres quieren aceptarse al modelo de lo masculino, pero no que los hombres renieguen del modelo de lo masculino porque el renegará a la estructura del poder, o a alguno de los elementos que caracteriza el poder. Se puede ser travesti siendo heterosexual, homosexual, o bisexual.

Camila: Hay una caso de unas santas que retoma una historiadora que se llama ??????, hay una que es travesti y ella lo hace porque siendo travesti, vistiéndose como un hombre, más actuando como mujer y siendo mujer hacia fuera, ella logra entrar al mundo de los hombres.
Manuel: Uno de los problemas es considerar que lo que te hace hombre es el vestido, o más correctamente lo que te hace masculino; uno entra también en esa contradicción permanentemente aún cuando tenga claro el concepto porque para la sociedad es equivalente, pero no es lo mismo, entonces, uno como que está acostumbrado al lenguaje.

Camila: ¿Bueno, pero en el caso de ella eso era una opción sexual, o era una opción de género simplemente?
Manuel: Es una opción de género, pero también implica un disfrute, o sea, una aproximación al vestido de una manera diferente, si le hubiera costado tal rechazo seguramente no lo hubiera usado.

Camila: No claro, y además le fue muy bien porque pudo hacer las cosas que hacían los hombres siendo una mujer, y sabiendo los otros que era una mujer. ¿Entonces, el determinante material para la construcción de género estaría mediado por la capacidad de consumo de información?
Manuel: Sí, y también por el acceso a, y por el entorno, por ejemplo, tú puedes tener tu identidad, pero la sociedad puede llegar a vulnerarte tanto que tú no puedes llegar a expresar socialmente tu identidad de género real sino el deber ser que la sociedad te exige.

Camila: ¿Usted cree que mucho más fácil para alguien que tiene capacidad económica, expresar su identidad de género en la medida en que….
Manuel: No tanto la economía, sino la capacidad mental del entorno y la permisividad frente a algunas cosas. Si un artista es transgénero pues es como divertido, entonces, socialmente se le acepta, o si es una persona que es importante en su papel social, yo me he encontrado seres transgéneros en estratos supremamente populares pero son como los sujeto en los cuales gira el entorno de la afectividad en esos espacios, entonces, es tan importante su poder desde lo afectivo, que lo tienen que aceptar.
O, por ejemplo, me he encontrado peluqueros totalmente transgéneros en estratos populares, a quienes todo el mundo le habla en femenino y como señora, pero todas las señoras que van a la peluquería y los señores que son sus clientes saben que es un hombre, pero lo tratan en femenino porque de todas maneras es un personaje que hace parte del entorno y que es importante en él, entonces, o van o pagan más en otro lugar, o tendrían que irse muy lejos, esa necesidad los lleva a aceptar.

Camila: ¿Qué tan posible ve una construcción de género por fuera de los modelos, y por fuera de las dos polaridades hombre, mujer, es decir, porque uno ve el peluquero ya es un modelo…
Manuel: Yo pienso que muchos y muchas de nosotros y nosotras, l@s otr@s, hemos y han asumido ese modelo. Por ejemplo, muchas personas piensan que usar aretes es algo femenino, pero yo uso aretes hace veintidós años; que teñirse el pelo es algo femenino, pero ahora muchos hombres se tiñen el pelo; que maquillarse es algo femenino, pero muchos hombres se maquillan; también muchas mujeres se hacen cortes de cabello corto, se ponen pantalones permanentemente, montan en moto, manejan camión, o taxi, son levantadoras de pesas, o sea, ha habido como un vuelco y yo creo que nosotros estamos en un país privilegiado.
El avance del discurso sobre los derechos humanos en este país, ha conllevado el de los derechos sexuales como derechos humanos. Todos los fallos de la Corte Constitucional, a que tú te vistas como sea, a que te llames como se te da la gana, no importa si ese nombre es de género masculino o femenino, es todo un logro que lo tenemos acá.

Camila: ¿Qué diferencia habría entre los derechos sexuales y los derechos de género?
Manuel: Los derechos de género con parte de los derechos sexuales, porque los derechos sexuales van por encima del género, el derecho a identificarte como quieras es un derecho sexual, no sólo de género; identificarte en tu sexo, en tu género en tu orientación sexual, en tus comportamientos, en tus conductas, en tu educación, en tu formación, en tus metas, todo eso está por encima del género, el discurso del género es sólo un discurso muy importante frente al poder, en la medida en que el discurso se hace crítico vemos las flaquezas de la sociedad y la vulneración a que much@s mailto:sujet@as se ven expuestos continuamente.
El discurso de género implica igualmente un discurso de la discursiva, la gente se ve sorprendida cuando yo digo las sujetas, las humanas, nosotros y nosotras, o el símbolo de arrobas (@) para referirse a lo masculino y a lo femenino, o la a e (æ) para referirse a lo mismo, quedan como: por qué esto?, o porque yo estoy dictando clase y alguien dice nosotros, entonces yo me atrevo a preguntarle a la mujer: Tú me hablas como transgénero? Entonces háblame en femenino tú eres una, una, no una uno.

Camila: ¿Pero usted ve el discurso de género sólo como un discurso desde la mujer?
Manuel: No, el discurso de género debe ser construido desde ambos, uno de los problemas que tenemos es que como el discurso de género se construyó durante mucho tiempo desde la mujer, ahora se habla de género y la gente piensa que vamos a hablar de lo femenino, nunca de lo masculino, y menos de lo transgénero.

Camila: ¿Usted no habla de sexualidad?

Manuel: Al principio yo decía que no hay sexualidad, sino que iría más atrás, que no hay ismos, que no hay homosexualismo, porque el homosexualismo no es una posición política, ideológica ni filosófica, tendríamos que aclararle a la sociedad que no podemos hablar del homosexualismo, del heterosexualismo, bisexualismo, porque el ismo hace referencia a eso.
No hay homosexualidad, porque la homosexualidad sería únicamente el imaginario social, pero como el imaginario social no es uno, sino es también ecológico, espacio temporal, entonces, también hay homosexualidades, pero también hay tanta particularidad en la vivencia de la homosexualidad, heterosexualidad o bisexualidad, que habría homosexualidades, heterosexualidades, bisexualidades, lesbianidades.
Ni siquiera hablo de homosexualidades para las lesbianidades, me parece que deben ser tratadas de manera diferente, porque tiene una connotación de poder, de sexo, de género, de vivir el placer, la genitalidad, el erotismo de una manera diferente. Me parece una agresión enmarcar a las mujeres que tienen relaciones con otras mujeres en la definición de homosexualidad, creo que las mujeres son tan particulares que hay que hablar de las lesbianidades, e incluso de heterosexualidades de mujeres y de hombres.

Camila: Creo que al final la cosa se pone tan relativa que uno se pregunta qué es lo que al final a mí me hace lesbiana y a usted homosexual?
Manuel: Creo que hay cinco elementos que determinan la orientación sexual, cualquiera que sea, son: el deseo, el erotismo, la afectividad, la genitalidad y la conciencia de si. La mayoría de los modelos definen las homosexualidades o las diferentes orientaciones sexuales desde la genitalidad y la afectividad. Algunas de las teorías han avanzado a la conciencia de si, y hay otras teorías que lo relativizan a unos orígenes genéticos, psicológicos, de autodeterminación, pero eso ya es otra carreta.
Los seres humanos y voy hablar de ahora en adelante específicamente de las homosexualidades y del lesbianidades, l@s seres human@s son homodeseantes y lesbicodeseantes antes que homosexuales o lesbianas. Antes de pensarme homosexual, así los otros lo piensen, porque para mí lo importante no es como los otros me piensen sino como yo me piense, que yo me autodetermine como, porque si a mí alguien me quiere determinar me vulnera un derecho fundamental, el de la autodeterminación, por eso también esto es un discurso de derechos humanos y sexuales.
Entonces, cuando yo soy homodeseante o lésbicodeseante, lo que estoy asumiendo es que antes de la genitalidad, de la afectividad, y del erotismo, antes de definirme yo estoy por ahí y como que me empiezo a dar cuenta que a mí me atrae, que como que quiero estar cerca, que tengo las fantasías, o que yo prefiero más parecerme como mujer a.. qué se yo, más que a lo que supone es el deber ser, porque el deseo también tiene su deber ser.

Camila: Yo tratando de hacer una definición de lesbianidad para mí, de lo que es ser lesbiana, de mi ser lesbiana, encontré que a mí no me gustan las mujeres, eso es falso, pero encuentro que sí me gusta Juanita y Pepita.
Manuel: Sí, el deseo no es global ni excluyente. Yo Manuel, homosexual, gusto de un número de mujeres que me excitan, que las deseo, pero eso no me hace pensar en ser bisexual; y también hay muchos hombres, pero yo debería tener un gusto muy amplio para pensar en los millones de homosexuales que debe haber en este país.
No me gustan los hombres, me gustan algunos hombres con unas características especiales; y cuando soy exclusivamente homodeseante, hay cosas que me gustan, una corporeidad, una genitalidad, un erotismo, una afectividad específica, no todas. Alguien que por ejemplo, me muerda duro, se me sale del marco, o alguien con quien no pueda hablar un discurso largo, o que no tenga un buen sentido del humor.
Es muy particular, cuando soy homodeseante pienso en alguien que tenga triple sentido, rapidez mental, el cuento oportuno, que disfrute de cosas elementales. Todos somos homodeseantes, todas son lésbicodeseantes, los homosexuales y las lesbianas, pero cada uno es único e irrepetible, puede que nos guste algo parecido, pero si entramos a profundizar nos daremos cuanta que es distinto, por lo que acabo de señalar, hemos trascendido y evolucionado de una forma particular. Mi ser homodeseante hace parte de mi mismidad, de mi conciencia de mí, o de mi inconsciencia de mí, porque no todos tienen claro que les gusta, sino que se reconocen en el gusto, otros ya hemos avanzado un poco más, y decimos: no, frente a esto no me doy la posibilidad, definitivamente no.
Camila: En ese sentido del acto evolutivo; ¿Cómo es que existe construcción con voluntad y sin voluntad?

Manuel: Porque la construcción hace parte del juego social, tú siempre te cubres en la interacción. La interacción es lo que te da parte de la conciencia de sí.

Camila: ¿O sea de la intersubjetividad?
Manuel: Sí, en la medida en que yo me reconozco, te reconozco, y en ese reconocerme me identifico y me construyo, o me reconstruyo y me identifico, como que es lo uno para lo otro, y lo otro para lo uno, como es un proceso. Lo primero que hace cada uno de nosotr@s es ser deseantes.

Camila: ¿En el sentido de Deleuze, de las máquinas deseantes, tiene algo que ver con eso?
Manuel: No necesariamente, pero igual el deseo a sido analizado por muchísima gente, y el deseo tiene que ver con la posibilidad del gusto, del placer, del disfrute que produce el imaginar, o sea cuando estamos hablando de homodeseantes, son de imaginarios, no de hechos concretos.

Camila: ¿Cómo ubicaría la posesión frente al deseo?
Manuel: La posesión pudiera ser una necesidad que yo tengo de poseer el objeto deseado, todos queremos posesionarnos y poseer. Posesionarnos es estar en el otro o en la otra, y poseer es hacerlo mío, o hacerla mía; todos en ese deseo avanzamos hacia el poseer pero el deseo es algo nuevo vigente y permanente, cambiante, el hecho de que ya me haya definido, que haya llegado al último paso, no quiere decir que me niegue el primero, seguiré siendo deseante, por que el deseante es la posibilidad del imaginario, de la construcción mental, de la fantasía. Lo erótico ya tiene una connotación más particular.
Lo erótico es ya la fantasía, o un deseo que puede ser practicado, o que solamente es imaginado, pero lo erótico ya va en un proceso más adelante que tiene una relación directa con el placer que me produce el satisfacerlo, o por que lo he hecho o por que lo quiero hacer. Usualmente lo erótico ya tiene más contenido, hay seres reales volando por ahí, le pones cuerpo, aún cuando sea un cuerpo desconocido, al deseo no siempre le pones cuerpo. Deseo ser acariciado por una mano de hombre, no me importa el hombre del que cuelga la mano, pero cuando es una caricia erótica ya tiene unos referentes, que tienen que ver con los sentidos, lo que has visto, oído, degustado, olfateado, por todos los sentidos.

Camila: Cristina Pérez Rossi decía que no se puede hablar de homosexualidad en los animales…
Manuel: Yo pienso que el deseo que es lo que determina la orientación sexual, no es posible en animal, como no es posible, tampoco lo es lo erótico; y es posible la cópula y la genitalidad, pero la genitalidad no tiene el sentido que nos da el sentir de ser humano.

Camila: Ella decía adicionalmente que la homosexualidad es una construcción particular de un objeto de deseo.
Manuel: Yo voy más allá, y digo de un objeto sujeto de deseo que es eminentemente particular, aún cuando los particulares sean cien mil, pero es eminentemente particular para mí y con cada uno.

Camila: ¿Qué diferencia de resultados habría entre una persona que tiene un discurso construido alrededor del género, del deseo, del sexo, de la sexualidad; y una persona que igualmente se construye, digamos un homosexual o una lesbiana y no tiene ese discurso?
Manuel: El discurso sólo es un elemento para la puesta en común, el discurso y la palabra, tú le pones la carga. Una anécdota: estoy en socorro en la plaza del pueblo, y un tipo se me acerca y me dice: tú eres el que sale en televisión, sí, le respondo.
Yo quiero hablar contigo porque yo soy heterosexual, pero tenía un marcado de género, era eso que pudiera considerarse el imaginario social del homosexual, como puesto en persona, entonces cuando este hombre me dice: yo soy heterosexual, yo me quedo pensando que este se saltó del marco, o sea se construyó todo pero es heterosexual. Y él me plantea que en el pueblo es muy difícil ser heterosexual, y todo el tiempo me estuvo hablando de eso, pero era claro que todo el tiempo estábamos hablando de mí concepto de homosexualidad que para él era el de heterosexualidad.
En ese discurso frente a alguien, de la lógica discursiva, lo primero que le hubiera aclarado es: mire hermano, deje de ser imbécil, eso que usted hace es de maricas y se llama homosexualidad, pero para mí no. Para mí lo importante no es que él le ponga un nombre, es lo que él es como persona, el nombre es lo de menos, es más, el nombre es para comprendernos entre los teóricos.

Camila: ¿pero el qué prácticas tenía?
Manuel: Relaciones genitales con otros hombres, afectivas con otros hombres, eróticas con otros hombres, y se concebía hombre y masculino.

Camila: ¿Y lo que era difícil es estar con mujeres?
Manuel: Lo que era difícil era que la sociedad no entendiera su necesidad de estar con hombres, por eso era "difícil" su heterosexualidad. Pero fíjate que ahí el contenido es el mismo pero la discursiva es distinta; el contenido hace referencia a la homosexualidad, y el discurso a la heterosexualidad. A mí lo que me interesa de él como ser humano es su contenido, que es su vivencia, qué importa que sepa cómo se llama eso, muchos nunca lo sabrán, muchos tampoco han tenido la oportunidad de estar en un Chat, y si oyen esa palabra no les dice nada.

Camila: ¿Si uno ve a una mujer en San Francisco que ha construido toda una cosa acerca del sadomasoquismo, y además lucha contra el cáncer de seno por ejemplo, uno podría decir que hay menos o más construcción?
Manuel: No, ahí hay más discursiva, pero no necesariamente más construcción, porque es probable que ese hombre que vive en el Socorro, y que se identificó socialmente como lo que era, tenga más construcción así lo llame de otra manera que alguien que tiene el discurso teórico, como muchos de los que nos encontramos en nuestras organizaciones pero que son vergonzantes de sí mismos, porque el construirse implica el respeto consigo mismo y no la autovulneración.

Camila: ¿En ese sentido el término de identicarse, que usted utiliza, se refiere a cuando uno tiene una aceptación de sí?
Manuel: Una aceptación de su propia realidad con o sin discurso.

Camila: ¿Y cómo puede tener uno una aceptación de su propia realidad sin discurso?
Manuel: Yo me puedo encontrar sólo en el Amazonas con otro indígena que no ha tenido contacto con "la cultura", y nos encontramos, y nos gozamos, y nos amamos, y nos penetramos, pero no lo llamamos, solamente lo sentimos y nos llena.

Camila: ¿En ese sentido uno puede ser una lesbiana o un homosexual y decidir no tener genitalidad?
Manuel: Antes de responder esa pregunta pasamos por el deseo y entramos a lo erótico, entonces, yo puedo ser homodeseante o lésbico deseante, homoerótico, o lesbicoerótica, o heteroerótica o bierótico, y empiezo a descubrir desde eso que me parece erótico, porque lo oí, olí, ví, por los sentidos, deseo realizarlo, y lo realizo en dos aspectos; en la realización de los realizado mentalmente, que es el deseo y la genitalidad, y en la realización de un contexto más real que sería la genitalidad y la afectividad. Los seres humanos podrían homoafectivos, homogenitales, homodeseantes, homoeróticos, pero pensarse heterosexuales como el señor del Socorro.

Camila: ¿Cómo un sociólogo o un antropólogo puede aproximarse a la construcción de una cosa que de pronto no puede decirse?
Manuel: Porque la persona lo dice, yo pienso que cuando nosotros hacemos etnografía, tenemos una semántica para interpretar, pero la semántica importante no es la nuestra, es la del sujeto objeto de nuestra investigación, entonces, cuando yo llego al otro o la otra, lo que dice no debe ser interpretado por mí como lo que yo pretendí. Un chico vinculado a prostitución me dice: yo no valgo nada, pero él me estaba diciendo, a mi me compran un servicio, pero no como persona, porque yo valgo mucho, o sea, que cuando me dice eso me está diciendo que no hay nada que valga tanto como para comprarlo por que él vale mucho.
Esta posibilidad de oír, desde el humanismo, desde la ciencia social, nos permite ser respetuosos con el otro o con la otra, por eso digo que el problema de los sexólogos, o de algunos sexólogos, o terapeutas, es poner el rótulo al usuario o a la usuaria del programa, esto es una violencia, yo no tengo por que definir a los demás porque lo estoy heterodeterminando, para mí lo importante es la auto determinación, la conciencia que el otro tiene de si, no importa el rótulo que le ponga. Si a mi un paciente me dice que tiene ganglios, o que tiene agallones, me da lo mismo, igual tiene una inflamación de una parte específica de su cuerpo, en su sistema de defensa.

Camila: En los niveles del lenguaje existe una diferencia en el acceso a la información al conocimiento, independiente de la experiencia hay un poder en el discurso muy fuerte, los que logramos entrar a una universidad que en Colombia es un logro, estamos construyendo unas cosas a partir de unos discursos posiblemente modelos y quizá no nos damos cuenta del alcance de las cosas que decimos, o inclusive de las cosas que hacemos y que están detrás de nuestros discursos. ¿Ahí por ejemplo, cuál es el peso político ya social, cómo ve el asunto del discurso en ese caso?
Manuel: Yo he tratado durante todo el tiempo a partir de la vulneración de la que he sido sujeto, de construir pare mí y para los otros la posibilidad de ser; un ser para sí mismo y no para el discurso. Por mi preparación tengo un "vicio", trato de interpretar; pero hago todo un esfuerzo por no hacerlo, sino por transmitir lo que el sujeto me dijo, lo que el sujeto es, no lo que yo quiero demarcar de él. Tal vez uno de los problemas de los investigadores es aproximar la realidad a la suya, y no la suya a la realidad.

Camila: ¿Desde qué punto teórico se ha aproximado usted?
Manuel: Pienso que todas las interpretaciones son lo que unos pocos pensamos de muchos; parte de mi esfuerzo es hacer un proceso teórico en el que muchos se sientan bien y no en el que muchos se excluyan y excluyan. Cuando yo te hablo de sexo, cualquiera es posible, y cuando te hablo de género, cualquiera es posible, y cuando te hablo de deseo, el deseo de cualquiera es posible, ese es parte de mi esfuerzo, al encontrarme con muchos autores, lo que he visto es mi contradicción en el querer explicarte, no en el querer que te expliquen. Yo creo que uno de mis aportes que ha sido reconocido en el discurso de la sexualidad es ese, como que el discurso de los derechos humanos no va aparte de la sexualidad, y que no puedes negar tu esencia, y que yo no te la puedo administrar ni definir, porque por más de que yo hable contigo en terapia durante muchos años, nunca tendré una aproximación real de ti, porque no puedo oír todos los segundos de tu historia por que ni siquiera podría vivir los míos.
Creo que es un esfuerzo importante, y que llegará un momento, me considero visionario en eso, en que muchos psicólogos, sexólogos, trabajadores sociales, antropólogos, empezaran a reconocer la validez del otro y de la otra, mi esfuerzo va hacia allá. Por supuesto me he encontrado con alguna gente con elementos en común, con mujeres que discurren sobre el género, con militantes homosexuales y lesbianas, con heterosexuales y bisexuales, con sociólogos, ecónomos, periodistas, etc. Con muchos tenemos elementos, yo no vengo aséptico de la teoría, pero sí he tratado de relativizar todo al derecho del otro hacer, creo que eso es lo más fundamental como eje filosófico de cualquier planteamiento teórico que yo tenga.

Camila: A mi me gusta en Foucault, la preeminencia que le da al sujeto de ser subversivo…
Manuel: Pero fíjate que cuando tú dices de ser subversivo, estás estableciendo que hay un orden que es el orden, yo creo que no, que el orden posible es el tuyo, y que ese orden tiene sentido siempre y cuando no vulnere el orden de otro o de otra.

Camila: ¿Y cuando un o se ve enfrentado por ejemplo, a que usted es homosexual y lo vamos a echar de su trabajo, realmente uno puede atenerse simplemente a su propio orden? ¿Cuando su sobrevivencia está de por medio, qué tan autónomo puede ser el pensamiento de uno?
Manuel: esa es una situación difícil de la práctica que para algunos es fácil, para otros no, podemos verlo desde diferentes puntos de vista. Estamos en un país en donde los derechos fundamentales según la constitución y la Corte Constitucional son importantes y la posibilidad de los seres de autodeterminarse es un principio fundamental, desde ese punto de vista quien se autodetermine, cualquiera sea la forma en que lo haga, si esa autodeterminación no implica un vulneración para los demás estaría protegido por la ley, y una tutela le daría respuesta rápidamente, pero ni todas las personas saben que existe la tutela, ni quieren interponerla, ni saben que lo pueden hacer, protegiendo su privacidad.
En la práctica nos encontramos con que hay unos otros y unas otras que quieren autodeterminarse o heterodeterminarse, que piensan que hay un modelo del deber ser que es la heterosexualidad, que hay un modelo del comportamiento ideal del hombre que es la masculinidad y para las mujeres la feminidad, que quisieran que todas las mujeres midieran 90-60-90, y que todos los hombres fueran fuertes y ordinarios, que las mujeres fueran brutas y los hombres inteligentes.
Frente a esos sujetos es muy difícil cuando ostentan el poder de alguna manera, negociarles la posibilidad de ser; lo que yo veo es que los seres construyen esa identidad de sí mismo en un proceso, la identidad no está echa desde cuando naces, sino que la vas construyendo. Yo planteo que esa construcción que tú haces de la identidad también te da un papel en la sociedad, y una manera de comunicarte con la sociedad; las personas que están en un primer paso de ese proceso que yo llamo el coming-in, "adentrarse para adentro", es que el proceso suyo es tan íntimo y tan particular que no lo referencian hacia fuera, sino es todo para sí, el darse cuenta. Esos seres generalmente no crean mucho conflicto social, porque el proceso del coming-in los lleva a hacer una negación de sí mismos en el entorno social, no serían subversivos, no serían nada que significara pararse en la otra orilla.
Para mi, pararse en la otra orilla tiene una connotación particular, y es que yo siempre creo que la otra orilla es la misma, porque si le das la vuelta al charco estás en la misma orilla, no importa donde te pares, pero igual como el otro está enfrente, se vea el otro lado, nunca pasear sus ojos por el universo para encontrar tener la misma orilla. No hay un reconocimiento social de la otra orilla como la misma, sino como lo opuesto, en este caso las homosexualidades y las lesbianidades están en lo opuesto de las heterosexualidades, pero lo que la gente ve es la diferencia, no lo mucho que tienen en común.

Camila: ¿En qué medida se puede hablar de una diferencia si muchas de las reivindicaciones por las que luchan ciertos homosexuales, quieren es conseguir el mismo estatus heterosexual y reproducir la misma cosa?
Manuel: Yo creo que eso no es correcto, pero no puede anotar la pregunta y volvemos después a eso?
Yo lo que digo es que en el proceso del coming-out es como ese segundo momento en la construcción de la identidad en que tú empiezas a salir de ti mismo, o de ti misma al entorno, primero a un entorno restringido y cada vez a un entorno más amplio, hasta que llegas a unos espacios de socialización, mejor, de gettización, donde muchos que están saliendo van y se encierran para poder salir.
El getto es un espacio de libertad opresiva, de ser libre cruzando la puerta de la cárcel, la puerta que te restringe pero es un espacio más amplio que el closet de tu cuarto, tiene vista a la calle, ventana, música y otras cosas, pero ese proceso del coming-out, es importante para los seres porque les permite darse cuenta que, aún cuando siguen siendo únicos e irrepetibles, hay otros únicos y otras únicas, como ellos, y como ellas que están en el proceso de identicarse, que en el proceso del coming-out, todavía es un proceso de identificación, o sea que está muy relacionado con el afuera, pero es el comienzo cada vez más fuerte de identicarse.
En el coming-in la cosa es tan metida en mi mismo que no hay un modelo externo, yo soy el de la crisis conmigo mismo; en el proceso del coming-out, yo soy una crisis con el entorno, por eso hay ahí una identificación, pero como no hay modelos ideales del homosexual, entonces les queda difícil colgarse de un modelo, de pronto algunos dirán, yo no quiero ser como el peluquero o la modista del barrio, no quiero ser como la arquitecta del barrio.

Camila: Pero si existen unos modelos además bien establecidos que comparten, por ejemplo los modelos Calvin Klein son el modelo heterosexual y el modelo homosexual.
Manuel: Y hay unos modelos dentro de la homosexualidad, yo hablo por ejemplo de los clones homosexuales para referirme a toda una moda en Europa, en los Estados Unidos, en donde todos llevan jeans, camisetas, se han machificado, se construyeron sus músculos, llevan la botas grandes, el cinturón ancho, la chaqueta de cuero, y el modelo cowboy, que tiene otro pero también hay el modelo de la barba, la del caballo grande ande o no ande, hay muchos modelos de identificación, pero ese no es el modelo de la homosexualidad sino de unas homosexualidades que los medios masivos de comunicación hicieron circular, esos modelos lo son porque se socializaron, pero no son un modelo porque no los encuentras en todos, o referenciados en todos, sino lo que tú empiezas a ver es que la loquita del barrio para llamar de alguna manera, es un modelo que no es el clon de San Francisco, ni es el que va al gimnasio en Bogotá en la séptima con sesentitrés, y que el que vive en los laches no se aproxima mucho al modelo del gayhill, cada uno es por su entorno, y depende del acceso a los medios que empieza a identificar otros modelos, que no son el continuo porque la función del modelo, es que está siempre vigente, entonces tú te aproximas a esa posibilidad por instantes, pero no estás en contacto permanente, no todos tienen la posibilidad de estar en contacto con esos seres, cuando hacen el proceso del coming-out, empiezan a salir al getto, y van a determinados getos porque se identifican con algunos de los sujetos o de las sujetas que van a esos getos. En la medida en que yo voy al getto, no voy al geto de apartamento de sauna, de video, de galería de parque de bar, de restaurante, sino a determinados, porque igual esos se aproximan al modelo que en el proceso de identicación yo quisiera construir para mí. En el proceso del coming-out, esos modelos no son registros permanentes sino registros fugaces que tú tocas por instantes y que te ayudan a visualizar no el deber ser, sino lo que quiere ser, por eso es identicación.
De los que empiezan a identicarse hay unos que van más adelante, porque muchos se quedan en el getto durante años y se mueren, y otros se quedan en el “coming-in” y no saltan de ahí en la vida. Pero hay unos pocos que están en el proceso que yo llamo del “establish it self”, como del establecerse para sí mismo, en ese momento el proceso de identicarse es mucho más claro, y el proceso de indagación es tan fuerte que se vuelve reivindicativo, y uno gira su realidad en torno a su identicación, en el “coming out” uno homosexualiza su cotidianidad como una manera de construirse homosexual o lesbiana en cada uno de los espacios de su vida.
Ahí cada uno ya lo plantea en la escuela, en la familia, en la iglesia, en la sociedad; hay una situación, y es que nuestro entorno no plantea la posibilidad del “establish it self”, por una sencilla razón, en el proceso de identicación decía que uno de los problemas que tenemos en nuestro entorno es que no hay grupos de personas en identicación sino personas en proceso de coming-out que llegan a unirse para contemplar en el grupo de homosexuales, de lesbianas o de diversidad sexual, huy, cristianos maricas, de lo que sea, llegan a encontrar con esos algo en común, pero esos espacios tienen un discurso "político", pero no un espacio de construcción para los seres humanos, entonces cuando el otro o la otra empieza a descubrir que la organización no le plantea lo que esta buscando que es un espacio distinto al getto porque este es otro getto, y no quiere gettizarse, se siente vulnerado o vulnerada, y tiene una ruptura, pretende crear un grupo con otros otros u otras otras, que le aporten algo más, pero como nosotros no tenemos como los heterosexuales los espacios de modelación, entonces en algunos gettos de apartamentos, hay como gente más respetuosa en donde puedes llegar y hablar, y discutir, preguntar, pero hay muy pocos espacios en donde tú puedes llegar y decir, como fue mi primera relación genital, yo quiero tener una, cómo me preparo para la penetración, qué lesiones me pudiera proporcionar manipular mis genitales, cómo hago para no sentirme un objeto sexual con un hombre que me persigue, no hay esos espacios donde tú puedas ir a intimidarte, o más a identicarte en la discursiva hacia los otros, en ir a contar el discurso para darte cuenta de ti mismo. Las organizaciones se han quedado en las posibilidades de la revista, del folleto, de la rumba, de la marcha, pero no en los seres humanos que van.

Camila: ¿Para usted lo fundamentalmente político es el cuerpo?
Manuel: Sí, tanto que mi nuevo libro de va a llamar: “El cuerpo tiene sus razones”[3], que es en donde cuento todo esto que le estoy contando, y me gusta hacerlo porque es el coming-out de mi discurso.

Camila: ¿Esa última etapa es como la construcción existencial que esta ligada a la posibilidad de construir ciudadanía, por ejemplo?
Manuel: Es la posibilidad de ser en todo tu entorno, en todos los espacios de tu cotidiano, siendo tú mismo en todos los espacios, sin ceder en ti, sino reafirmándote en ti, en tu mismidad, en tu conciencia de ti misma. Yo planteo que hay un momento posterior en que algunos estamos llegando o hemos llegado, que es el momento en que descubrimos que nuestra orientación sexual es muy importante, pero no es lo único importante, en el “self made”, tú eres tan tú que te empiezas a dar cuenta que el discurso de la sexualidad y el militar y el hacerte público es importante, pero no es lo único, sino que eres un ser global universal y que debes tener un discurso no sólo de tu sexualidad sino del entorno, y sales a la sociedad a discutir por los derechos humanos, por la enfermedad, a hacerte vigente realmente en todos los espacios de la convivencia social, cuando realmente eres ciudadano, demócrata, tolerante y respetuoso porque lo que define tu papel en la sociedad no es tu intimidad sino tu ser.

Camila: ¿Yo digo respecto a eso una cosa, y es que yo soy lesbiana las veinticuatro horas del día, pero yo no soy exclusivamente lesbiana.
Manuel: Yo lo digo de una manera un poco diferente, que yo soy Manuel Antonio Velandia Mora todas las horas del día, que Manuel Antonio Velandia Mora, entre las muchas cosas que es, es homosexual, pero que vive tan ocupado que hay días en que no tiene tiempo para acordarse, y que cada vez que me planteo ante un hombre o una mujer me planteo no como homosexual sino como persona, como lo que yo soy. La palabra persona me gusta mucho, en griego significa sonara a través de, y es que yo no solo sueno como homosexual.
Lo que yo estoy planteando es que no acepto que me piensen como homosexual, sino como lo que soy, una persona, pero mientras yo no tenga una conciencia de mí, mientras no haya hecho mi coming-out, mientras no haya hecho mi “establish it self”, mientras no me haya construido a mí mismo, yo no sé lo que soy como persona, porque no tengo conciencia de mi, tengo momentos de conciencia de mi y tengo momentos de identidad. Yo diría que realmente existe una identidad como homosexual en el momento que su (mi) self made, esté construido.

Camila: ¿En ese sentido para salir del closet uno no tiene que decirse lesbiana, o decirse homosexual?
Manuel: Yo no uso el concepto del closet por la carga que tiene, y aún cuando yo le puse los nombres en inglés a mi teoría es porque yo puedo discutir en los Estados Unidos, y en otras partes del mundo, el inglés es más universal en el discurso de la sexualidad, pocos leen en español sobre esto, la única manera es circular con las posibilidades de ese getto. Muy pocas personas se han dado cuenta de la importancia de construirse una identidad, entonces han aceptado que los identifiquen, que los acomoden a un modelo.
Parte del esfuerzo que yo hago es decirte que tú tienes derecho a ser lo que quieras ser, siempre y cuando no vulnere a nadie, y que cualquier cosa que hagas que implique al otro o a la otra sea negociada, explicitada, y que tenga un consentimiento informado, esto implica no vulnerarte en tu axiología ni otros principios fundamentales de los derechos humanos, pero tenemos una grave problema social y es que no hay espacios para la discusión, donde tú vengas y cuentes tu cuento. Parte del esfuerzo que estamos haciendo en equiláteros es que la posibilidad de oír frente a un mismo tema, al heterosexual, al bisexual, al homosexual, a la lesbiana, a la transgénero, al transexual, a el travesti, el o la trabajadora sexual, es que tú empiezas a darte cuenta que todos buscan y que lo importante no es marcar la diferencia, sino que en el proceso de construcción, no sentirte raro, no sentirte distinto es muy saludable porque cuando tú empiezas a ver que los heterosexuales y las lesbianas y los travestis, y las otras tienen problemas comunes a los tuyos empiezas a darte cuenta que la diversidad sexual no es ser homosexual, sino que tú seas tu, y que tu puedes ser homodeseante, heteroafectivo, bigenital, identificado como sea, y que yo por que te tengo que decir que eso no es, si para ti es, lo máximo en que yo te podría ayudar si tienes la duda es a que te encuentres contigo mismo, que yo sea no la posibilidad de tu respuesta, sino la posibilidad de tu espejo para que tu vengas a pensar en voz alta con nosotros y te encuentres a ti misma, pero no que salgas con nuestro modelo del deber ser de la homosexualidad porque eso me parece supremamente peligroso.
Creo que políticamente uno de los grandes problemas que tenemos en la organización es que hace veinte o veinticinco años estabamos discutiendo en los movimientos homosexuales en el mundo el problema social que dignificaría la discusión de la ley, por ejemplo, porque eso implica una posición política reformista. Muchos pueden considerar el gran logro que se pueda ser homosexual siendo docente, pero el gran logro es que se sea docente siendo persona. Esa discursiva tiene un problema, es el coming-out que restriega, que violenta, que agrede, ese coming-out no es una recuperación del espacio, es una recuperación del getto, y los seres que se gettizan, las sociedades o los grupos que se gettizan se construyen al margen, se marginalizan y son tratados como marginales, la sociedad les hace favores y los acepta, no los respeta, no los tolera, por eso me parece preocupante el movimiento lésbico homosexual en Colombia, porque tiene una marcada tendencia reformista que tiende a aparecer como heterosexuales, la necesidad de consolidar el matrimonio como el vínculo, jugarle a la economía, y terminan construyendo el modelo judío del capitalismo sin darse cuenta, se capitaliza la homosexualidad y el lesbianismo. Yo creo que lo que hizo el nuevo pensamiento francés de lo sesentas y setentas, es que los pensadores europeos en el nuevo pensamiento de la izquierda, fue como construir la posibilidad de que mi cuerpo fuera presente.
Nosotros tenemos un grave problema y es que los movimientos homosexuales en Colombia en este momento son ahistóricos, no tienen un reconocimiento no de la trayectoria del pensamiento política, ni de las luchas políticas de los homosexuales, a mi no me interesa que reconozcan a Manuel Antonio Velandia Mora, lo que me interesa es la lucha política de la posibilidad de expresar el deseo públicamente y la genitalidad, que es lo que ha significado, no que tengas relaciones sexuales en público, sino a reivindicar el derecho a tu genitalidad, a tu erotismo, a tu afectividad porque es válida porque es la tuya, es tu privacidad, y sólo entras allá porque yo te lo permito, el hecho de que yo sea un homosexual públicamente no quiere decir que se a un homosexual público, para todos lo hombres que pasan por delante, y no tengo que ir al medio a contar qué me erotiza, qué tamaño es el apropiado para mi ser, ese tipo de cosas que hacen parte de mi intimidad.
Yo creo que en el país tenemos ese problema, y es que esa ahistoricidad no ha permitido que quines "militan" hagan un reconocimiento del pensamiento político de la sexualidad, por ejemplo, me parece preocupante que aún en este momento histórico, algunos quieran encontrar homosexuales en los griegos o en los romanos o en Shakespeare, o en Platón, o en Oscar Wilde, porque no es posible darles una interpretación desde el aquí y el ahora porque ya que el momento socio cultural, económico, político era otro, no existía el término heterosexual, y este sólo es posible como una explicación a lo que sucede en el entorno, eso que sucedía en el entorno no es lo que sucede ahora y no puede ser interpretado con esta carga ecológica de este aquí y ahora, sino con el de allá que nosotros no conocemos, sobre ese podemos tener un imaginario y una pequeña aproximación pero no lo podemos interpretar como nosotros porque no se vivía, porque no había el bar, porque no estaba el parque nacional, y porque no se ligaba en el centro comercial. No puedes poner esta realidad que tú vives ahora en esa interpretación.
Creo que ahí hemos tenido una gran falla porque el entrar a ese discurso te permitiría entender, si tratas de no poner tu carga en ese análisis, cosa difícil, que sí hubo unas gracias en cada una de las épocas, que se han sido sumando en la historia para ser las ganancias de hoy, pero que esas ganancias no son las mismas en toda Colombia sino que depende de la condición espacio temporal en que sucede, y se asumen y vivencia de una manera distinta.
En estos días tuve una discusión con alguien importante dentro de la discusión homosexual en el país, y esta persona que trabaja en el tema de los derechos humanos le fue a dar un panfleto a una persona en un bar, y yo le dije: mira, no le des los papeles…(fin casette) que ellos no son homosexuales porque no se identifican como tales… para ti la homosexualidad, tú homosexualidad no es “La homosexualidad”, y estos hombres que tú ves abrazando a este que tú ves travesti, es un hombre heterosexual abrazando a una fémina, y él tiene con esta otra una relación heterosexual, aún cuando tú los veas dos hombres, y los veas homosexuales.
Eso que tu haces es una vulneración a sus derechos fundamentales, esa persona entró en cólera conmigo y se aproximó y le dio unos papeles a una pareja, y por supuesto uno de los hombres le dijo: el homosexual es él, yo sólo soy su pareja, y el otro se queda mirándome, como diciendo acaso no es homosexual, yo le dije: no, no es homosexual, porque lo que lo hace homosexual en última instancia no es el deseo, la afectividad, la genitalidad, el erotismo, sino la conciencia de sí, que recupera los otros cuatro, y mientras el no se piense, no es, porque para ser hay que determinarse

Camila: ¿El determinarse es tener la voluntad de serlo?
Manuel: Sí, así tenga otro nombre, cada uno quiere llamarse de una manera, que se llame como quiera, el nombre es lo de menos, lo importante es la esencia, es lo que tú eres.

Camila: ¿Qué pasa cuando uno siente que aunque las acciones de los otros no vulneren las acciones de uno, la discursiva de los otros si vulnera la discursiva de uno?
Manuel: cuando yo plantee para el movimiento en Colombia que hiciéramos la jornada Nacional de la Diversidad Sexual, mucha gente lo aceptó pensando que diversidad era homosexual y lesbianas y no todas la posibilidades en los seres humanos, y yo me sentí como un poco marginado, pero cuando empieza a llegarme escritos de lo que estaba pasando con el movimiento en otras partes del mundo, me encuentro que estoy a tono con la realidad internacional, yo digo: bueno.
Algún día estos se darán cuenta pero yo sigo adelante con la carreta porque me permite discutir con la gente en otras partes del mundo. Parte de las cosas que me han gustado, por ejemplo, que en Argentina, en España y en Venezuela, textos de los que yo tengo sobre derechos humanos y sexuales que no son recientes, están siendo utilizados, en Barcelona un movimiento universitario citó a gente de toda ciudad para un discurso sobre la diversidad sexual y cogieron como parte del discurso del llamado una parte de mis textos.
Los Argentinos hicieron una propuesta amplia sobre diversidad sexual en donde cogieron parte de mi propuesta teórica y me acaban de escribir sobre una propuesta de los venezolanos que están buscando cambiar en la constitución parte del discurso sobre la sexualidad a partir de la diversidad sexual y la identidad particular, como el derecho a tener una identidad particular.

Camila: ¿Cómo ve todo el asunto de la política, de la construcción de identidad, de la construcción de ciudadanía?
Manuel: Yo creo que muchos ni tienen discurso hacia fuera, hay unas que son las organizaciones y otras que son los discursos. Los discursos sin trabajo a veces no funcionan, nosotros tenemos de todas maneras algún trabajo, pero las organizaciones sin discurso, no funcionan, el discurso de las organizaciones es un discurso politiquero pero no político, es un discurso de la participación pero no son participativos, es un discurso de los derechos humanos pero nos los vulneran a nosotros mismos. Yo creo que esa es una gran crítica a muchas de las organizaciones de gays y lesbianas no sólo en Colombia sino en el mundo.

Camila: a lo que voy es al problema del sujeto y al papel de los personalismos, yo soy el líder, entonces en eso se convierte el movimiento homosexual
Manuel: uno no puede ser líder de una cosa que no existe, uno no es líder porque se lo crea, uno lo es porque la sociedad lo reconoce así, porque cuando alguien piensa en un discurso de la homosexualidad piensa en ti, cuando alguien quiere saber sobre homosexualidad busca lo que tú escribes, cuando hay que decir estás ahí.
No se puede ser líder en el closet, el líder del getto sólo es eso, alguien que tiene un discurso para dentro pero no para afuera. Uno de los problemas cuando muchos de los homosexuales que no tienen mucha discursiva circulan internacionalmente, es que la discursiva es importante, pero la vinculación te hace parte del getto.

Camila: ¿cree que es particular dentro de las homosexualidades, o dentro de la homosexualidad oficial, para los homosexuales, ese actuar de ciertos sujetos con ciertos poderes determinados ?
Manuel: Creo que eso representa un problema porque los homosexuales representantes no tienen representatividad, porque su representatividad implica una negación de los otros, el liderazgo no puede fundamentarse en la negación, sino en la recuperación de todos y cada uno de los seres que están ahí, todos los que están son legítimos, porque son, no homosexuales, sino personas.
Creo que nuestras vinculaciones no se fundamentan en un discurso político, en una posición filosófica sino en los afectos y en las genitalidades, tú no puedes votar por mí porque yo me tiré contigo, me parecería una ofensa terrible, no hay nada más rico que discutir con el que estás en la cama, me parece que eso es lo que más que la misma genitalidad es lo que te hace crecer, es la posibilidad de la contradicción con el otro, de oponerse, de ponerse de acuerdo, de separarse y volverse a encontrar, y esas cosas así como pasa en la genitalidad que pasa en el discurso. Somos viscerales en los afectos, pero no lo somos en lo político, eso hace que no tengamos discusiones serias, profundas trascendentes en las mismas organizaciones.
Esa falta de discursiva política es lo que hace que no haya una consolidación de la organización, porque lo que la consolida es la rumba, la consolida la aparición, no los seres humanos y lo que ellos piensan. Sólo en la medida en que eso se recupere las organizaciones tendrán sentido porque muchos más ellos y ellas vendrán a encontrarse consigo mismo, y tendrán la posibilidad del coming-out, del establecerse y del pensarse y ser.
En otras partes del mundo que también existen las organizaciones, y algunas permiten estos espacios, pero la mayoría los niega, porque el liderazgo está dado por la posibilidad de aparecer, no por la posibilidad de ser.
Pienso que lo importante es la posibilidad de trascender, que lo que tú piensas, lo que tú haces, lo que tú actúas, lo que tú sientes, quede en la historia. A mi me parece más importante estar en los medios, porque ellos me permiten, dar aportes que movilizan actitudes en personas a veces en el pueblo más alejado de este país, y a veces los que los cogen en otros países por televisión, y me parece riquísimo cuando llego a esos lugares y una personas se me acerca y me dice: muchas gracias, usted me sirvió muchísimo, eso es más importante que ir todas las semanas a una reunión, a un grupo a pensar si la cuota debe ser de doscientos o de quinientos para poder marchar, que es a lo que hemos llegado.
Lo que sucede es que las organizaciones que deberían ser más políticas en sus actitudes, la de los grupos universitarios por ejemplo, porque tienen la posibilidad del discurso, no tienen una discursiva porque no tienen una aproximación política. En este país hay muy pocos homosexuales que tengan un discurso político serio.
La mismas gente de las mismas organizaciones se ve vulnerada, hay personas que no tienen derecho a entrar a las organizaciones, los trabajadores sexuales, los travestis, los transexuales, porque no hay un discurso, entonces los otros y las otras que están ahí los demarcan, los ponen al margen, los presionan y los sacan, en vez de recogerlos y encontrarse en la diferencia y encontrarse en lo que son comunes que es mucho.
En el país tenemos una grave crisis de organización y es porque nos hemos ido a la rumba, o al reformismo jurídico, que es válido si detrás de la ley hay seres humanos que la vivencian, porque de nada sirve que la ley diga que tú puedes adoptar siendo homosexual, que puedes prestar el servicio militar, si te ocultas en el servicio militar, si nunca buscas adoptar, y si no eres públicamente un docente homosexual o lesbiana, es como todo lo que está en el papel, lo que lo hace existir es la vivencia de mi cuerpo, que se socializa y me autoriza a ser, no por que lo diga la ley, sino porque tengo derecho a ser, y porque todos esos derechos a ser se suman y justifican el cambio de la ley si es necesario.

Camila: El derecho tiene que ser más constitudinario que escrito, en esa medida tiene sentido…
Manuel: Sí, si nosotros cogemos, yo tengo un CD con todos los fallos de la corte constitucional desde que empezó, que es la maravilla de fallos que hay en este país, pero eso no cambia la sociedad, le cambió la realidad a los que entutelaron, y muchos de ellos estaban tan violentados y tan reprimidos por si mismos que no hicieron válidos sus fallos, es más, que prefirieron ser ignorados en su papel social de reivindicar sus derechos, y a la vez los de otros porque las ponen como incógnitos y buscan que sus nombres no se conozcan, es como reivindicaciones subterráneas.

CASETTE 3

Manuel: En Septiembre de1987, acababa de hacer un programa de televisión con Germán Castro Caicedo, del que se había anunciado que iba a haber una segunda parte, dos días después del programa me llamaron y me dijeron que no fuera marica y que no saliera más en la televisión porque me iban a matar, a Germán Castro Caicedo lo llamaron también y le dijeron que nos iban a matar, a mi no me hablaron de Germán, pero a él si le hablaron de mí. Germán me llamó y me dijo que lo habían llamado y yo le dije que a mí también, y me preguntó que si yo quería que pasaran la segunda parte, yo le contesté que uno nunca se muere en la víspera, eso es verdad, uno nunca se muere antes.
En 1987 estaban de moda los escuadrones de limpieza social, que habían empezado los asesinatos a los homosexuales, y había grupos en Medellín, en Cali, en Pereira en Bucaramanga, entonces la amenaza era creíble. Después en varias oportunidades me han seguido llamando para amenazarme de muerte; una de las cosas que yo empecé a descubrir, era que a uno si le afectaba mucho, pero que más le afectaba era a los amigos y a la gente cercana, que empezaban a llamar a decir cómo está, pero en el fondo lo que querían saber era si todavía estaba vivo.
Hace como cinco meses viajaba para Chicago, y en esa época estaban asesinando homosexuales en los Estados Unidos, todo el movimiento de Clinton del moralismo, en esos días llegó una carta de solidaridad de alguien y yo la contesté y se la mande a mucha gente, y una de las personas a las que se la mandé fue una persona que no conozco pero que mandaba notas que a mí me llegaban, y esta persona me contestó diciendo que los muertos de los Norteamericanos no le importaban, a mi eso me pareció terrible y refrescó todas las cosas que me habían pasado a mí, y yo le mandé una nota diciéndole que había muchas formas de vulnerar los derechos humanos y que un muerto, cualquier muerto en cualquier parte era importante, no importaba en donde hubiera nacido si era violentado por lo que era o por lo que pensaba, y que es probable que a ella no la hubieran amenazado de muerte, pero que yo quería contarle una cosa y era que cuando a uno lo amenazaban de muerte, uno contemplaba el mundo de una manera distinta, y cuando uno salía a la calle siempre miraba a la gente distinto, y uno trataba de adivinar en los movimientos, en las miradas, en la manera de acercarse la gente, si ese o esa era la personas que lo iba a matar, entonces ya uno no quería salir a la calle, y que sólo pensar en eso que me había pasado me parecía terrible que ella no se diera la posibilidad de pensar en los otros, porque ese muchachito que acaban de asesinar no tenía nada que ver con nosotros, pero tenía mucho que ver, porque era homosexual y por eso lo habían asesinado y que a mí me preocupaban porque, yo iba para Chicago, y si alguien quería matar homosexuales y se enteraba que en el hotel donde yo estaba había varios, me podían matar, y que eso a ella tampoco le importaba, porque yo estaba en Chicago y era un muerto más.
A mi me preocupaba porque yo pensaba que había trascendido eso, y que el discurso que yo había hecho era importante, sigo pensando que lo es, pero me di cuenta que el tema todavía me sacude, es algo que uno no se puede sacar de encima. Yo trabajo con la muerte, porque trabajo con mucha gente que se muere, muchos amigos míos han muerto, desde que trabajo en Sida, gente cercana inclusive alguno de mis ex, pero me preocupa que los homosexuales en esta país son tan poco políticos que no les importa si se muere la persona que aman, todavía no se dan cuenta que la muerte es una vulneración a los derechos

Camila: Y que hay una muerte particular para los homosexuales, hay una construcción…
Manuel: Claro, y que cuando tú mueres por tus pensamientos, eso es entendible porque es como una manera de callarlo a uno, pero cuando tú mueres por lo que haces en tu intimidad, eso es muy tenaz, porque a veces esas intimidades ni siquiera son políticas, entonces es como negarle el derecho a ser lo que sea, homosexual, por ejemplo, porque el pensamiento tiene un problema, es que se difunde, pero tu homosexualidad no.
Eso es una muerte que tiene una connotación más especial, con la otra pretenden desaparecer un pensamiento, pero con esta desaparecen un cuerpo, el pensamiento es parte de lo que eres, pero el cuerpo es todo lo que eres, y cuando ellos te matan, no te matan para desaparecer el cuerpo sino para desaparecer el pensamiento.

Camila: Esa lógica no existe porque no hay manera de eliminar el pensamiento sobre todo y más aún cuando a uno lo mataron porque querían eliminar su pensamiento.
Manuel: Sí, es inútil porque el pensamiento ya estaba afuera, e incluso es una validación del pensamiento, pero eso es parte de la contradicción interna de la amenaza y de la muerte. Yo empecé a hacer una serie de cosas hasta que en algunas oportunidades cuando me amenazaban de muerte no terminaba en estrés sino riéndome, y yo creo que fue un excelente aprendizaje.
El reírme no negaba el discurso, pero sí menos niveles de estrés, en el sentido de que cuando me amenazaban, o cuando lo hacen, yo empezaba a decirle a la persona, les decía: mira, yo te voy a pedir un favor que no vaya a ser con una bomba porque los vecinos no tienen la culpa de lo que yo pienso, si me va a disparar, no le vaya a disparar a nadie que esté cerca, porque tenaz que a uno lo maten por estar en la calle, caminando al lado de alguien que uno no sabe quién es, pero además si a usted le están pagando por matarme espero que le hayan pagado bien, pero tenga en cuenta que si a alguien le pagan por matar a otra persona eso hay que callarlo, entonces lo terminan matando también, pero si los llegan a coger y se va a la cárcel, pues usted dejará la plata para su familia, pero para ellos no va a ser fácil que lo tengan que ir a visitar a la cárcel, y en un momento se van a mamar y no lo van a visitar más, porque matar a alguien es como de cadena perpetua.
Las personas nunca decían absolutamente nada, oían y oían, y a mi me sorprendía que oyeran, y me parecía divertido que oyeran, pero además si el objetivo era producirme estrés, y asustarme, pues ya no me asustaban, y me permitían elaborar eso, y los que debían terminar con estrés yo creo que eran ellos, porque probablemente nunca habían pensado en todo lo que yo le había dicho

Camila: Y nunca habían pensado que una víctima se comportara con tanta…
Manuel: Sí, que no se comportaba como víctima, entonces yo creo que por eso es que no me han asesinado, porque yo no tengo conciencia de víctima.

Camila: ¿Qué pasaría si la amenaza fuera a alguien que usted quiera?
Manuel: Bueno, eso es distinto, nunca me ha pasado ni nunca lo había pensado, la sola pregunta me sacude, pero por suerte no me ha pasado, no se porque creo que no sería justo, pero la violencia llega a esos extremos, yo creo que yo me dejaría morir

Camila: ¿No se suicidaría?
Manuel: No, pero en este momento creo que le diría a la persona que si alguien se muriera por mí no sería problema, porque igual el otro se tendría que morir alguna vez, pero la ventaja de que yo siga vivo es que yo seguiría haciendo lo que estoy haciendo, y creo que eso lo haría reflexionar en el sentido en que la violencia tendría que ser conmigo y no con los otros, porque de pronto eso me volvería aún más radical.
Yo empecé a ver que había cosas en mi trabajo qué era lo que motivaba ese tipo de reacciones y empecé como a pensar qué era lo que yo hacía que fuera diferente para que el discurso fuera como trascendente y tocara a la gente para hacerla sentir muy bien, o para que entrara en crisis, tanto como para descubrir que podía cambiar su vida a partir de oírme, y ser mejor o radicalizarse y llegar al extremo de la amenaza.
Descubrí como elementos que me ayudaban a ser mejor en lo que yo hacía, y empecé a trabajar en una triada que yo meto mucho ahora en mi trabajo, y era la posibilidad de hacer un discurso contra la violencia pero no necesariamente un discurso violento, yo e estado en varios congresos internacionales sobre violencia, y hacen tantas demostraciones de violencia que tú sales estresado, pero ninguno hacía discursos no violentos.
Pensé que la mejor manera de discutir contra la violencia no era hacer un discurso que explicara la violencia, no como hacer un despliegue de me amenazaron de muerte, soy el mártir del calvario en versión popular, por qué no me asilan, eso es como salir corriendo. Lo que yo tenía que hacer era seguir haciendo lo que estaba haciendo pero sin callarme, y yo empecé a ver qué hacían los que no se callaban, en mí y en otros, como Ghandi, como Jesús de Nazareth, como modelos importantes para la historia.
Empecé a descubrir que había una tríada en todos que era muy importante, el manejo de lo lúdico de lo místico y de lo estético. El ludos de los griegos es guerra y disfrute, pero cuando tu piensas en los griegos no piensas las guerras para destruir, sino luchas para conquistar, para el pensamiento, para la ciencia, para la filosofía, para las artes, y pensé que me gustaría ser lúdico, como un guerrero, pero un guerrero que ande contando cuentos, buscando más que adeptos personas que sean felices, que sean mejores con ellos y con los demás.
Los místicos a diferencia de profetas y de otros, vivían plenamente el aquí y el ahora, no estaban esperando lo que iba a venir, sino que ellos eran la realidad, y pensé que eso era muy importante como ser uno en sí mismo la realidad, como vivenciar el cuento y volverse como diría el texto de Jesús de Nazareth, ser uno testimonio de su propio cuento.
Lo tercero era la otra gente, desde el otro lado, como llegar a cortarse una oreja por lo que quiere, volverse loco, pero meterse plenamente en el disfrute de lo estético, descubrir la belleza en el fondo y en el trasfondo y en todo. Me puse a pensar cómo decir eso en la práctica, y pensé que uno debería ser lúdico, místico, y estético y en la práctica llamarlo artista, amante y guerrero.
Lo más extraña fue referirme a amante para hacerlo con respecto a un místico, pero cuando uno oye a los maridos y a las esposas tiene un problema frente a lo que creen: siempre creen que mañana será posible, entonces los maridos siempre están cansados, las esposas siempre tienen dolor de cabeza, pero el amante por disfrutar quince segundos se bota por la ventana, cuando se es amante a uno le dicen te quiero y a uno le alcanza la energía para tres meses, por eso le puse lo de amante, es como la fuerza de autorizarse a vivir ya, aquí, ahora, no importa que los otros crean que no es correcto, si yo creo que vale la pena lo tengo que hacer.
Mirando lo que sucede en la realidad, yo me siento artista amante y guerrero, pero además yo e intentado con la pintura con la danza con el teatro, escribiendo, contando cuentos, estando en los medios, por eso creo que soy un artista amante y guerrero de verdad, pero mirando las realidades lo que yo me encuentro es que los seres humanos tienen mucho temor a ser, y han escogido otras posibilidades como de ser no siendo, por ejemplo, la mayoría de las personas no viven la vida como artistas sino como artesanos, descubren algo que les gusta y lo repiten muchas veces y repiten las relaciones aún cuando con otras personas como que no avanzan, no se permiten la crisis, le tienen mucho temor a eso, buscan el equilibrio, yo digo que eso no es posible, la única manera de encontrarlo es cuando en un electrocardiograma uno queda en línea recta y eso sólo es un gráfico porque todo el cuerpo se está transformando en otras formas de energía.
Además no somos guerreros, la mayoría prefiere ser como soldado, porque ser guerrero implica tener pensamiento, tener actividad, y otras cosas, pero siendo soldado uno si pelea las guerras pero las de otros, los generales mandan, lo capitanes mandan, la mujer manda, el marido manda y la gente se lo goza; y que no somos amantes sino enamorados, en griego enamorarse significa lo mismo que enajenarse, perderse en el otro. Todos tenemos la fantasía de tener a alguien en quien enamorarnos para no tener que decidir sino que decidan por uno, y todas las relaciones parten del perderse uno para encontrarse en el otro y ese tipo de cosas, es la búsqueda de no ser continuamente.
Hay otros que creen que ser amante, artista y guerrero es importante, pero no se atreven a serlo, entonces les pagan a otros o permiten que les paguen a ellos para hacerlo, alguno no actúan ni siquiera como soldados sino como mercenarios, entonces si pelean guerras, algunas importante y otras no, pero les pagan bien y las pelean, o por que los tratan bien, o porque les dan cariño, o lo que sea, se venden, se entregan no luchan, no preguntan, no interrogan, hacen, son bien mandados.
Otros prefieren ser mecenas, piensan por ejemplo que hacer arte es divino, y ponen a los otros a producir cuadros y ellos los cuelgan, por ejemplo me sorprende cuando los jugadores de fútbol colombianos. No los futbolistas, sino el pueblo colombiano, cuando la gente dice: ganamos el partido, los once que estaban allá, usted cuál que ganó, cuál que le interesa la paz del país, yo no puedo decir eso sólo por que me interesa y veo los noticieros, y sé en qué va el conflicto. Es esa parte del mecenas, divina la paz, tenaz lo de Armenia y pon dos pesos y no hace ni mierda, no se preocupa por la salud mental o física, si ya tiene los medicamentos, o que voy a hacer.
Podemos ser profetas, siempre decimos que el mundo va a mejorar, después de nosotros vienen otros, ellos lo van a lograr, Mire que Jesús de Nazareth fue un excelente modelo, pero no son ellos, son otros que ya pasaron o que están pasando o que van a pasar, como que siempre se venden a un pensamiento que no es el suyo, del que nunca han reflexionado si realmente los convence.
Para eso me sirvieron la amenazas de muerte, para construir un discurso sobre la inviolencia, como diciéndole a la gente: la mejor manera de no ser violento no es haciendo nada, es actuando, es haciendo, no es poniendo la otra mejilla porque no tiene sentido tener las mejillas hinchadas, si usted tiene un cachete hinchado, hará todo lo posible por que no le hinchen el otro, pero denuncie, grite, zapatee.
La diferencia entre la inviolencia y la no violencia es que Ghandi permitió que pasaran muchas cosas tratando de que los otros aprendieran. Yo creo que no es justo que uno tenga que permitir que maltraten a muchos para que aprendan, vuelvo al cuento de que un solo muerto es importante, no tenemos que favorecer los mucho otros muertos para poder crear la alternativa, lo que tenemos que evitar es que haya más muertos.
Deber construir la paz con los vivos, el cielo está aquí, ya ahora, no un cielo de profeta, más allá, He tratado de aplicar eso al modelo de la sexualidad, el trabajo de Sida, de derechos humanos, hay que actuar, cuando uno es artista, amante y guerrero, aprende una serie de potencialidades, la búsqueda de la armonía de la paz, como hechos reales, no la paz como falta de equilibrio, sino la paz que es un movimiento continuo, el equilibrio como movimiento continuo, hacer todos los días, aprovechar todos lo momentos, decir cada vez que tienes la oportunidad.
Relativizando eso al movimiento gay y lésbico, pienso que el problema es que se fueron ni siquiera por el lado lúdico, sino por el lado divertido, hagamos de los problemas un escándalo y así los ahogamos, no hay nada real detrás, como ser mejores seres, personas, mejores hombres y mujeres, más felices, plenos de sí mismos. No se puede luchar porque se cambie un código si luchas escondido, si se van a joder que por lo menos te vean.
Creo que lo que tiene que ver conmigo esta relacionado con esa experiencia ludomistética, de ser trascendente, reconocerme único, irrepetible, evolutivo, permanentemente dinámico, entrando en contradicción conmigo mismo, recreándome y creciendo sobre mí mismo, sobre mi propia experiencia, al imposibilidad de reconocerme sin historia.
Eso crea punto de contacto, pero también puntos de oposición con mucha gente, y es que un pensamiento político implica ser actuante, y muchas veces la gente piensa que uno actúa porque quiere aparecer, y no porque quiere ser, pero también sucede que el reconocimiento implica la posibilidad de que tu discurso se amplíe, que mucho y muchas te oigan en espacios diferentes y te encuentren y discutan contigo y tu cuentes el cuento, esa es la gracia de permitirse ser un personaje público, y es que tú puedes aprovecharte de los medios, porque cuando eres un personaje público los medios te necesitan, tú eres una opinión válida y eso permite acceder a todos ellos siendo, y cada vez que dices, alguien está ahí.

(fin del lado A, no quedó la pregunta de Camila)

...yo creo que uno es un ser integral y que uno debe estar presente en todo lo que hace, yo no pretendo que todos se vuelvan homosexuales, sería un problema para mí tener más seres en que pensar, como posibilidades para compartir o cosas así, para tomarlo en broma. Pienso que uno no debe hacer una apología a la homosexualidad, mi discurso no es un discurso sobre homosexuales, es para los seres humanos, lo que yo busco es que los seres crezcan sin importar su orientación sexual, sin que se les discrimine por su manera de ser, de vivir, de gozar. Esa asepsia entre lo que escribo y lo que soy no es posible, yo trato de vivir lo que escribo, y lo que escribo, y lo que escribo es la reflexión de lo que soy.
Tiene que ver como referencial con mucho de lo que veo afuera, pero creo que lo hago muchas veces tratando de entenderme, y después releer encontrándome coherente o incoherente, como engancharme, que descubras cosas para ti, para la vida y para los tuyos y para lo que haces, sin importar la referencia bibliográfica, que rico que a uno lo citen, pero más rico que a uno lo vivan, en esa parte el discurso de Jesús de Nazaret de ser testimonio de vida es importante, si tú eres un testimonio de vida, lo que escribes tiene que ver con lo que vives aún cuando teóricamente vayamos un poco más delante de nuestra propia realidad y de las realidades de los demás. En la medida en que yo me alcanzo a mí mismo tengo que poner discursos más adelante para tener razones para vivir, eso es lo importante, creerse el cuento, estar convencido de uno mismo, eso se le nota en todo.
A mi, a veces me preguntan si en verdad soy homosexual, yo respondo que sí, y la gente dice generalmente que piensan que todos los homosexuales quieren volver a de su misma orientación a los heterosexuales. La gracia de que haya los heterosexuales es permitirnos ver la contradicción, otras posibilidades de encuentro, de entreayuda, de acompañamiento, de gozar, de disfrutar, de jugarse la vida; (León Zuleta, y Guillermo Cortés, y el problema del modelo gringo en las organizaciones, y un carreta anecdótica, la necesidad de dar a conocer los discursos entre los que trabajan en homosexualidad).

Manuel gracias por su respuesta. Me surgen varias preguntas más:

Camila: Dice usted, en 1992, con apoyo de Family Health Internacional y su programa AIDSCOM se realiza en Colombia una estrategia de impacto de opinión pública. En la propuesta planteo la necesidad de desarrollar un discurso positivo entorno a las sexualidades y en especial sobre las minorías sexuales. La propuesta es aceptada y desarrollamos un planteamiento teórico basado en el texto de María Ladi Londoño sobre “Derechos sexuales y reproductivos de la mujer” ampliando el discurso a todas las orientaciones sexuales, las masculinidades y las poblaciones transgénero.
Manuel: María Ladi me había hablado de la carreta pero realmente su libro lo publica hasta 1996. Yo tuve algunas fotocopias de apartes del texto en construcción y en esto me fundamenté. Muchos de los desarrollos son construcción propia, ya que ella no había tratado temas relacionados con las orientaciones sexuales, por ejemplo.
El libro lo tengo. Se llama: Derechos sexuales y reproductivos. Iseder. Colombia. 1996 Londoño, María Ladi.
En ese mismo año se imprimen camisetas con texto en cinco idiomas en que se lee “Los derechos humanos también son sexuales, Los derechos sexuales también son humanos”. Este mismo texto aparece en un cartel y en un botón. Se imprime un cartel con la foto de Maria Carolina Ferraro, nombre artístico de Miss Universo Transformista de 1991, elegida en Bogotá. Los carteles son reproducidos en Ecuador, República Dominicana y en Estados Unidos (Washington).
La estrategia se denominó impacto de opinión pública sobre sida y derechos.
Buscaba fortalecer desde la sociedad civil el programa estatal de sida. Fue financiada por FHI, AIDSCOM.
Se ejecutó durante 1992 por la Fundación Apoyémonos. El director del proyecto e investigador principal fue Manuel Velandia. El proyecto fue evaluado como uno de los de mayor impacto en el mundo, entre los trabajados por Family Health International.
La Sociedad Colombiana de Sexología en la Reunión de Expertos discutió el tema “Los Derechos Humanos y Sexuales y los Principios Éticos en el manejo de la sexualidad” tema que igualmente convocó el Primer Simposio Ética y Sexualidad en el segundo semestre de 1998, actividades llevadas a cabo en Medellín.
Las ponencias presentadas como fuentes para la discusión en la reunión de expertos se presentaron posteriormente en el simposio (con los mismos títulos y autores) fueron publicadas en la Revista Latinoamericana de Sexología, Edición especial. Volumen 13, 1999, Nºs. 1, 2 y 3. Bogotá.

Las notas de pie de página son adiucionadas al texto original, por Velandia:
[1] Bosa es una zona al sur-occidente de Bogotá, que reúne una serie de barrios, que se han organizado bajo la administración de una Alcaldía local.
[2] Santa Bárbara barrio de estrato socioeconómico alto, Ubicado al nororiente bogotano.
[3] El libro se publicó con el nombre “Y si el cuerpo grita… dejémonos de maricadas”, en octubre de 1999, por Editorial Equiláteros, Bogotá.

Taller sobre Construcción de la Identidad de Orientación Sexual

2000 ILGA Brasil

Taller sobre el Proceso de Construcción de la Identidad de Orientación Sexual, de sexo y de género: Presenta y forma sobre la utilización de un modelo de trabajo orientado a líderes LGBT que apoyan emocionalmente a quienes están atravesando por dicho proceso.

Manuel Velandia Mora[1]. El Autor es el fundador del Movimiento homosexual colombiano. En sus algo más de 25 años de experiencia ha apoyado emocionalmente a hombres y mujeres en el proceso de su construcción de la Identidad de Orientación Sexual, de sexo, género y en sus expresiones comportamentales sexuales. Del análisis de dicha experiencia surgieron tres propuestas conceptuales y operativas de trabajo:

Proceso de construcción de identidad: plantea 4 etapas: Coming in, Coming out, Establish Itself y Sef Made.

Componentes de la Orientación Sexual: Deseo, afectividad, erotismo, genitalidad, conciencia de sí mism@.

Elementos dinámicos en la relación con el otr@: Conciencia de sí (mismidad); conciencia del otro (otreidad); conciencia de los límites (liminaridad); conciencia de la mutua intervención (alteridad).

El Taller explica de forma vivencial los diferentes procesos y provee elementos para su uso en el apoyo a otras personas.

Los insumos conceptuales y vienciales del mismo son las propias experiencias de l@s participantes.

Cupo máximo 25 personas. Duración: ocho horas (puede realizarse en cuatro pero se torna poco vivencial y algo más teórico).

[1] Sociólogo, Filósofo, Sexólogo. Director Equiláteros Proyecto Colombiano de Diversidad y Minorías Sexuales. Vicepresidente Sociedad Colombiana de Sexología
Sociólogo, Filósofo, Sexólogo. Director Equiláteros Proyecto Colombiano de Diversidad y Minorías Sexuales. Vicepresidente Sociedad Colombiana de Sexología

Las ONG trabajando en sida: la cuarta epidemia

¿Redes de servicio… o de incompetencia?[1]

Manuel Velandia Mora ª
Bogotá, 15.07.99
Documento utilizado como tema principal de discusión en el encuentro nacional de ONG trabajando en sida en Brasil en el año 2000

No hay pequeños amores, apenas pequeños conflictos.
No hay pequeños amigos, sino grandes desafectos.
No hay pequeñas magulladuras, sino algunas desilusiones.
No somos pequeños en nada, porque somos grandes en todo.

Carlos Silveira dos Santos.

El sida provoca una intensa e inmensa respuesta social en donde quiera que se ha presentado. Las razones que fundamentan trabajar en él no son siempre y necesariamente el altruismo, la solidaridad o el servicio. Al mismo tiempo que la necesidad de dar respuestas positivas y asistenciales surge igualmente la del voluntariado, las ONG, los grupos de apoyo(GA) y autoapoyo(GAU). Como lo explica la "tercera epidemia" los individuos se ven continuamente afligidos por la discriminación y la violación de sus derechos fundamentales; inicialmente se organizaron los homosexuales, posteriormente los múltiples sectores directa o indirectamente implicados. Much@s lo hicieron o lo siguen haciendo para protegerse, luchar y promover servicios de prevención, apoyo, autoapoyo, asistencia, asesoría y consejería. El servicio se potencializa en condiciones eminentemente particulares como los principios morales de carácter religioso, la conciencia de vivenciar determinada orientación sexual, o estar directa o indirectamente afectados por el VIH o el sida. El servicio l@s convierte en agentes defensoræs de su propia causa y abanderad@s de aquello de lo cual se les acusa.

Por otra parte el Estado y quienes asumen desde éste el control de la salud están imposibilitad@s por su burocracia y por cómo funciona el propio sistema para proveer las soluciones necesarias, mas aún, cuando las políticas oficiales no son coherentes con las necesidades reales, recortan los presupuestos y dan por terminados los programas como es el caso colombiano. El cambio justificado en la ley de seguridad social conduce a que las organizaciones no tengan certeza de sus propias funciones ya que las ONG, GA y los GAU deban asumir como suyas las que le corresponden al Estado.

La situación comunitaria es aún más deprimente, para la escritora norteamericana Susan Sontag, "basta ver una dolencia cualquiera como un misterio que se teme intensamente, para que ella se torne moralmente, sino, literalmente contagiosa". El sida ha sido entendido de esa forma, las personas que trabajan en esta área son consideradas parte del problema e incluso se teme de las soluciones que ellas representan, ya que se les contemplada más como virtualmente infectadas, que humanistas que quieren ser parte de la respuesta, pero igualmente, aún las personas en la comunidad están lejos de asumirse vulnerables.

Todas estas diferentes posibilidades de abordaje generan en quienes intentan ser respuesta, una serie de conflictos que se traducen en crisis tanto particulares, como grupales, institucionales y de vinculación con las demás personas y organizaciones. Ello ha contribuido a que un buen numero de organizaciones hayan desaparecido, tiendan a desaparecer y que pocas logren como resultado consolidarse plenamente. Este artículo que parece motivado a aumentar la crisis, no tiene como fin acabar con las pocas alternativas que quedan, sino por el contrario invitar a la reflexión sincera y si se quiere descarnada de nuestros quehaceres.

De generación en generación hasta degenerar

Las personas que se organizan en cuanto integrantes de la comunidad provienen de múltiples sectores. Tienen diferentes experiencias previas de trabajo comunitario en otros campos (sexualidad, dependencia de drogas u alcoholismo) y en muy contados casos del área de la salud. Tod@s tienen contenidos ideológicos y contradicciones previas con elementos políticos, religiosos o de clase, grupo étnico, sexo, género, orientación y comportamientos sexuales, entre otros, que movilizan estigmas, sexismo y discriminación; actitudes que surgen en su actividad cotidiana y que fundamentan las filosofías en las que basan sus acciones. Posiciones que afectan igualmente sus relaciones y que cuando no son adecuadamente manejadas imposibilitan el desarrollo de acciones conjuntas.

Las organizaciones proliferan sin ordenamiento lógico de la misma manera como contribuyen a dar respuestas; situación que se ha convertido en actitud que perjudica las acciones pertinentes a la salud y a las situaciones sociales que el sida genera.

El gusano en la fruta

Las personas que trabajan en sida promueven la defensa de los derechos humanos, siendo uno de los objetivos fundamentales de sus acciones; por tanto, la no-discriminación y la solidaridad hacen parte de sus principios ideológicos. Entre tanto, en las relaciones con otras organizaciones y sus miembros, los derechos fundamentales ya no lo son tanto. Situación que repercute en que las mismas se niegan a avalar a otras o a realizar acciones conjuntas, ya que, en su proceso de "competencia" el objetivo buscado parece no estar fundamentado en el servicio a la comunidad, sino en lograr sobresalir "parándose en los restos" de "sus iguales". Llegándose incluso al extremo de aprovechar "los vínculos" para extraer información, proyectos, fuentes de financiación, contactos e incluso voluntarios y usuarios.

Agua que no has de beber, ensúciala

Es una imperiosa necesidad consolidar redes que cohesionen las organizaciones, posibiliten las acciones conjuntas, las representen ante el Estado y la comunidad, y que oferten servicios especializados a sus usuari@s. Una red no tiene sentido en cuanto cada organización pretenda ofrecer todas las respuestas, tenga poca o ninguna confianza del quehacer de las otras y dicha desconfianza se traduzca en demeritar las acciones externas como una manera de meritar las propias.

Primero yo, segundo yo y tercero…

El valor de la producción teórica es una cualidad que en general se desconoce. Por tanto, las organizaciones no publican los resultados de sus propias investigaciones y experiencias de trabajo; cuando lo hacen consideran que citar trabajos que "están en el mismo nivel" resta valor al propio, por dicha razón suelen aparecer exclusivamente referencias bibliográficas internacionales, cuando no se llega al extremo de considerar propias las investigaciones y experiencias de l@s demás negando a aquell@s con quienes conjuntamente se podría encontrar soluciones a la epidemia y sus problemas.

Es como yo digo y nada más

Cuando el Estado y las agencias internacionales no financian proyectos esto puede estar fundamentado en que las organizaciones no cumplen con las condiciones exigidas o con las expectativas de l@s financiantes; otra causa se relaciona con la manera como las ONG, GA y GAU se promocionan, proyectan la imagen, ofertan sus servicios, e incluso por la información que de ell@s provee la competencia, situación que cuando es tendenciosa motiva a que pasen de "aliadas" a enemigas. Algunas agencias internacionales y programas gubernamentales, a su vez, consideran subversivas las propuestas de quienes no están de acuerdo con sus políticas.

Lo que está de moda no incomoda

Las organizaciones de hombres homosexuales, las de mujeres y, más recientemente, las personas afectadas por el sida y personajes públicos asumieron como suya la causa del sida; algunas lo hacen porque ven en éste una fuente de financiación, imagen o reivindicación, situaciones que son paralelas al servicio en sida y que de otra forma no serían fácilmente logradas, construidas o financiadas.

¿Una luz al final del túnel?

El hecho de que se presenten conflictos entre las organizaciones no implica que éstos sean indisolubles. Indica apenas que es necesario que éstas logren entender cuáles son las razones en las que se fundamentó el desacuerdo.

El primer paso en la resolución consiste en hacer una revisión, en lo intraorganizacional, de los principios filosóficos que fundamentan sus acciones, de sus razones para actuar, de cómo sus miembr@s afectad@s por el virus se sientan culpables o no, o se consideran sujetos de lástima, estigma o discriminación, y de las actuaciones propias y con relación a las otras OG, ONG, GA y GAU.

El segundo paso implica una revisión de los vínculos y desvinculaciones con l@s demás, de cómo se l@s concibe, valoran sus acciones, filosofías, razones de actuar y actitudes en el servicio, para así, en tercera instancia, tener claridad sobre el propio rol y función en la red y del de l@s demás que hacen parte de la misma.

Por último es necesario entender que las crisis son necesarias, posibilitan el crecimiento y el tránsito de obstáculos, que asumir las diferencias permite entender a l@s demás en su propio valor, y sobre todo, generar una autoimagen clara y vínculos reales con quienes al igual que nosotr@s entienden que el sida y sus problemas son también su cuestión de vida.
ª Filósofo, Sociólogo, Consultor internacional, Fundación APOYÉMONOS.
[1] Este articulo es resultado de las crisis del trabajo conjunto con María Yaneth Pinilla Antropóloga laborando en la Revista INdetectable y de la observación al trabajo de nuestr@s amig@s. Sin dichas dialógicas, comentarios y aportes no hubiera sido posible.

Los tratamientos van hacia delante, los programas en sentido contrario

Manuel Velandia Mora
10.09.99


Congreso Colombiano de Sexología

El sida parece ser un tema que se pone de moda en los medios alrededor del primero de diciembre, tal vez por que Ministerio de Salud, ONG y GAP parecieran (por su visibilidad) realizar más esfuerzos alrededor del Día Mundial del Sida que durante el resto del año. La realidad se desvirtúa también porque las curvas estadísticas parecieran demostrar que el Sida ha dejado de ser el problema número uno de la Salud publica.

Los datos presentados en la última Conferencia Mundial de Sida demuestran que:
· Alrededor de 30.6 millones de personas están viviendo actualmente con VIH (29.5 millones de adultos, 41% son mujeres y 1.1 millones son menores de 15 años (niñ@s).
· 5.8 millones de infecciones ocurrieron en 1997 (16.000 cada día). De éstas, 2.1 millones son mujeres y 590.000 son niñ@s
· Desde los comienzos de la epidemia y hasta junio de 1997 habían fallecido 11.7 millones a causa del sida (incluidas 820.000 mujeres y 460.000 niñ@s).
· Entre 75 y 85% de casos de infección en adultos han sido adquiridas en relaciones genitales sin protección. El 70% por coito heterosexual.

En Colombia según el Ministerio de Salud hasta junio de 1998:
· El 53% de l@s infectad@s tienen entre 15 y 34 años, Las personas entre 20 y 29 años son el 35.9%.
· El 47% de los infectados son heterosexuales, el 18% bisexuales y el 35% homosexuales. Hace 15 años el 100% eran hombres homosexuales.
· Actualmente por cada 100 hombres infectados hay 23 mujeres infectadas. Hace 10 años por cada 100 hombres había 7 mujeres.

Si se observa detenidamente la epidemiología de la Secretaría Distrital de Salud (SDS) se pudiera creer que el sida está controlado en Bogotá: La mortalidad ha disminuido notablemente desde 1994; se observa una creciente disminución del número de casos de infección por VIH (cúspide de curva en 1995) y de sida (cúspide manifiesta en 1994).

Veamos la realidad

El Seguro Social (SS) inició la terapia con tres inhibidores en diciembre de 1996 y la SDS en Bogotá con dos medicamentos de transcriptasa en febrero de 1997 y con terapia triple desde octubre del mismo año. En los últimos tres años el uso adecuado de los inhibidores ha disminuido considerablemente la mortalidad y las hospitalizaciones a causa de infecciones oportunistas, sin embargo, la caída acelerada en la curva no es la visualización de dicha situación, sino el efecto de otras.

Cuales Situaciones?
· Como consecuencia de la aplicación de la Ley 100 disminuyó el registro epidemiológico y este no se cumple desde las nuevas EPS e IPS.
· Estas entidades han ampliado el volumen de consulta que fundamentalmente se prestaba en los centros de la SDS y el SS.
· La descentralización de la SDS les ha disminuido la consulta. Una razón es que los resultados pueden demorarse entre 2 y 4 meses en pruebas presuntivas y diagnósticas, y que además se descentralizó la toma de muestras.
· Por dicha razón las personas buscan servicios en especial en el SS y en laboratorios privados que son más eficientes en este aspecto.
· Como resultado del Decreto 1543 no hay búsqueda de contactos.
· No existe una ficha clara para el informe de infecciones y casos.
· En muchos de los informes faltan datos elementales como sexo u estado de la infección.

El volumen de consulta en el SS en 1998 ha sido de un promedio de 50 pacientes nuevos cada mes y la curva estadística no suma ni siquiera los casos de dicha Institución. Bogotá es tan solo un ejemplo común a muchas ciudades; como consecuencia quienes proveen los presupuestos se “excusan” en el dato epidemiológico para generar los recursos. Estos son recortados y lo poco que queda debe redistribuirse en todos los items. Además, el presupuesto del sida se ha unido al de otros temas como la anticoncepción, la educación sexual, el embarazo adolescente y algunos más, bajo el concepto Salud Sexual y reproductiva. Temáticas que por su importancia requieren presupuestos propios, así se realicen acciones conjuntas.

El Sida no se ha disminuido, ni siquiera se ha estabilizado: Se está ocultando y sigue propagándose libremente es especial en heterosexuales, mujeres y jóvenes. La epidemiología está influenciada por la infraestructura de los sistemas de salud, la realidad económica y sobre todo por la desidia de los profesionales de la salud encargados de los reportes y del análisis epidemiológico. Bogotá ha dado un gran paso en este análisis y ello ha significado todo un avance, pero qué sucede con el resto del país?

* Velandia Mora, Manuel Antonio: Sociólogo, Filósofo, Consultor Internacional. Pionero de la Prevención del Sida en Colombia

Carta a Oscar Della Noce, Secretario “Sin Fronteras”, Venezuela

Bogotá. 22 01 99

Felicitaciones por su iniciativa para que sean reconocidos constitucionalmente los derechos de igualdad y libertad de la comunidad homosexual en Venezuela buscando incluir la no discriminación por orientación sexual como derecho a la igualdad y la libertad que ampara la Constitución.

Me alegra sobremanera que hayan retomado para sus acciones mi definición de orientación sexual presentada en el Congreso de Sexología. Dicha definición fue acuñada para la 2ª Jornada Nacional por la Diversidad Sexual, y afirma que la Orientación Sexual es la escogencia íntima y excluyente que hace la persona y que por lo tanto, es clara para sí. No existe de por sí, requiere reflexión, justificación y comprensión para sí mismo que permita hacer conciencia de él. Esto significa que se identica (se asume desde sí mismo, y no en función de un modelo) como heterosexual, bisexual, homosexual o lesbiana. Para que esta identicación suceda, se necesita tomar conciencia del objeto-sujeto de su afectividad, de su erotismo y su genitalidad.

Es la escogencia intima y excluyente que hace la persona.

Cada persona pertenece a uno de los sexos (hombre o mujer) pero dicha pertenencia no determina la persona objeto sujeto de su deseo, erotismo, afectividad y genitalidad, dicha escogencia, esta definición según algunos teóricos puede tener orígenes psicológicos, genéticos e incluso puede obedecer a una decisión particular. Hasta el momento no se ha podido determinar que la orientación sexual esté necesariamente regida por uno de estos tres componentes, no son excluyentes e incluso puede estar motivada por los tres. Sin embargo una vez la persona ha determinado para sí una orientación sexual esta escogencia excluye a las demás. De tal manera que cuando se provee orientación psicológica a una persona por razón de su orientación, esto se hace para reforzar dicha decisión y nunca para buscar negarla.

Es clara para sí.

La definición de una orientación sexual conlleva para quien la asume una serie de decisiones que afectan y afectarán -desde el mismo momento en que se decide- toda su existencia. Esta claridad supone el ejercicio de la autodeterminación, la libertad y el derecho a la diferencia.

No existe de por sí.

La orientación sexual no es algo innato, es posible, como lo afirman algunos teóricos, que tenga un substrato genético (no plenamente conformado) pero la interacción social y en especial, la decisión eminentemente particular, es lo que la define.

Identicarse:

Es un término que he tenido que acuñar para explicar que la orientación no responde a un modelo, por tanto el individuo no puede identificarse con éste, sino que se construye a partir de su propia historia y vivencias, y por tanto tan solo puede hacerse idéntico a sí mismo. Es mas, no existen la heterosexualidad, la homosexualidad, la lesbianidad y la bisexualidad como tales, ya que cada hombre y mujer asume una de estas orientaciones y la vive de una manera eminentemente particular, que está afectada por su historia particular de vida y no por las historias de otros. No puede negarse que las vivencias de l@s demás son referentes sociales, mas no un modelo.

El concepto de modelo hace referencia a una expresión única, estática, por tanto, falta de dinámica, de la cual no se puede alejar el sujeto que la sigue. Como no hay un modelo entonces podemos afirmar que hay tantas sexualidades como seres humanos existen. Que las heterosexualidades, lesbianidades, homosexualidades y bisexualidades son la sumatoria de todos l@s seres humanos que asumieron dichas orientaciones sexuales.

Entrevista con la periodista Soledad Rico

Bogotá 14-10.98

1. ¿Cree Usted que la homosexualidad es un vicio deliberado, una enfermedad o una opción sexual?

Un vició es un comportamiento compulsivo frente a un hecho que puede afectar a quien lo asume. Una enfermedad es algo que afecta física o emocionalmente. Una opción sexual es algo que la persona determina para sí. La homosexualidad en una de las orientaciones sexuales. Según algunos teóricos pudiera ser una opción en el caso específico de algunas personas, pero esta teoría como todas las teorías tan solo se cumple para algunas homosexualidades y lesbianidades. La homosexualidad es tan solo un constructo social, como tal no existe, es una aproximación comprensiva de lo que algunos hombres y mujeres viven en su sexualidad. Dicho imaginario tan solo es eso, lo que en la practica existe son tantas homosexualidades y lesbianidades como homosexuales y lesbianas hay.

2. ¿Según su opinión cree que en Colombia existe la discriminación social para los homosexuales?

La discriminación siempre será social y en este caso tiene un contenido sexual. Se discrimina a todo aquel o aquella que no entra en la norma y la normalidad (entendiendo la norma como el deber ser del comportamiento, en este caso sexual y la normalidad como una medida en la variación de la norma).

3. ¿Estaría Usted de acuerdo con que los colombianos homosexuales tuvieran la posibilidad legal de contraer matrimonio?

Los derechos deben ser para todos y todas, cualesquiera que sea su orientación sexual. Sin embargo, me preocupa que el patrón de pareja sea el heterosexual y se repita dicho “modelo” con todas las crisis que actualmente conlleva.

4. ¿En su caso particular se ha sentido atraído –alguna vez- hacia una persona de su mismo sexo?

No solo atraído, también atractivo, deseado, deseante, erótico, erotizante, integro, pleno…

5. ¿Tiene o ha tenido amistades homosexuales?

Las amistades no tienen una orientación sexual. Pero claro que si se refiere a si tengo amigos homosexuales, por supuesto que sí, pero l@s amig@s lesbianas y homosexuales son amig@s por ell@s mism@s y no a causa de su orientación sexual. Aun cuando tengo mas amig@s abiertamente heterosexuales.

6. ¿En su empresa contrataría a un homosexual socialmente declarado como tal?

Prefiero como compañer@ de trabajo a un homosexual o lesbiana declarad@ que a un@ en “el closet”; pero prefiero trabajar con alguien que haga bien su trabajo cualquiera que sea su orientación sexual.

7. ¿Usted cree que la persona nace o se hace homosexual?

Hay teoría que aceptan tanto una como otra propuesta. Son tan solo teorías que logran explicar a las personas -sus homosexualidades- que participaron en la investigación, pero que no se pueden extrapolar a todas las homosexualidades y lesbianidades.

8. Siendo Usted homosexual participaría de las manifestaciones gays que buscan la reivindicación de los Derechos sociales de sus integrantes?

Yo no solo he participado, sino que he conducido procesos en que otros hombres y mujeres celebran la alegría de ser y manifiestan la discriminación de la que son sujetos. Sin embargo las manifestaciones son tan solo una posibilidad en el cambio social, es más importante que cada un@ se autorice a asumir su orientación y así cambie la sociedad, si no cambian las personas esta no cambia.

9. ¿Que opinión le merece este anuncia publicado en la revista Play man?
“Profesional de 45 años, discreto, atractivo, desea relación con caballero pasivo, casado y esposa complaciente o permisiva. Seré amante de ambos, escribir al A.A….”

Creo que cada persona tiene derecho a encontrar alguien o alguienes que le ayuden a construir su felicidad, siempre y cuando sus conductas no vulneren a l@s demás. Si ell@s están de acuerdo y lo aceptan bajo pleno consentimiento, me alegro por tod@s l@s implicad@s.

10. ¿Estaría de acuerdo con agrupaciones y asociaciones gay? Siendo homosexual integraría una de ellas?

Yo fundé la primera organización de este tipo en Colombia en 1986. Creo que son necesarias, pero temo que se vuelvan “costureros” y no apoyen a sus integrantes en la construcción de su identidad particular.

11. ¿Si usted fuera homosexual cree que debería manifestarlo y sostenerlo socialmente y por qué?

Hacer pública o no la orientación sexual es una decisión eminentemente particular, sustentada en la aceptación de mí mismo, en el convencimiento de que mi autodeterminación y en el derecho al libre desarrollo de mi personalidad. La intencionalidad de mi declaración estuvo fundamentada en mí mismo y no en la presión de otras personas. Yo no tengo porque sostenerle nada a nadie, cada cual tiene derecho a considerar sobre mí lo que quiera y si está o no de acuerdo es su problema, para mí, mi homosexualidad es tan solo una de las muchas cuestiones importantes en mi vida, pero no la única, ni tampoco la más importante.

12. ¿El concepto de la bisexualidad como una inclinación auténtica o como una ambivalencia le resultaría mas apropiado a la hora de expresarse sexualmente?

La bisexualidad es una orientación sexual como cualquier otra, pero menos entendida. La bisexualidad pura es un hecho tan respetable como el proceso de aquel o aquella que siente que aún no tiene claro lo que es. Sin embargo, cuando la “bisexualidad” es tan solo un amaneramiento que se asume como una forma de protegerse ante el temor de declararse homosexual o lesbiana me parece no solo el nivel supremo de la autodiscriminación, sino la utilización mas violenta que se puede hacer de un@ ser human@. La bisexualidad no es una desviación por tanto tampoco inclinación.

13. ¿Está de acuerdo en presentar a los jóvenes – en la cátedra de educación sexual- a la homosexualidad como una de las variantes del impulso sexual básico propio de todos los seres humanos?

La educación sexual en Colombia gracias a un fallo de tutela es una realidad; no es una cátedra, es un proyecto conjunto de padres, maestros, directivos y alumnos, que se implementa durante todo el proceso de la educación primaria y secundaria, y la homosexualidad es uno de los muchos temas que se contemplan. Creo que tomarse un tiempo para la homosexualidad es inadecuado, se debe hablar de ella en el mismo momento en que se habla de todas las orientaciones sexuales. Tomarse un tiempo aparte es sexista y homofóbico y demuestra que ésta se toma de forma distinta a otras orientaciones.

14. ¿Qué opinión le merece el hecho de buscar que la iglesia explore la posibilidad de que las relaciones entre homosexuales sean consentidas?

La iglesia (supongo que tan solo habla de una de ellas, la católica) debe revisar sus propios planteamientos, ya que científicamente están muchos siglos atrás, en Tomás de Aquino. Momento en que no era posible hablar de homosexualidad ya que es un planteamiento científico posterior –finales del siglo pasado-. Tratar de explicar una realidad desde Aquino es olvidar muchos siglos de historia, aun cuando la iglesia católica lo ha hecho así. Quienes son sus fieles aceptan sus principios, ello sin embargo no niega la posibilidad del diálogo y del avance. Las relaciones siempre deben ser consentidas o si no fuesen una vulneración a los derechos del otro o de la otra.

15. ¿Está de acuerdo con permitir a los homosexuales la adopción para otorgarles la posibilidad de ser padres?

Cada hombre y mujer es dueñ@ de sí, de su ser, de su cuerpo. Colocar el cuerpo al servicio de la procreación, de la maternidad y la paternidad es una elección eminentemente particular y no una obligación. Paternar y maternar es un ejercicio que va delante de la capacidad de ser fecundo o fecundable, es la posibilidad de generar vida y no de engendrarla. La unión de un espermatozoide y un óvulo, es sólo el comienzo de un sinnúmero de procesos que únicamente terminan con la muerte. Proveerlos no significa entonces proveer la vida, cuando mucho es generar la posibilidad de ésta.
El compromiso de la vida entonces no radica en la posibilidad de realizar un acto genital, sino en el compromiso de generar una existencia. Que como mínimo implica dar-se continuamente y hasta cuando la vida generada sea posible y plena por sí misma. Los homosexuales y las lesbianas tenemos esta posibilidad y derecho, pero la influencia del pensamiento judeo-cristiano que ha conceptuado que la genitalidad está eminentemente ligada a la capacidad reproductiva (más correctamente diversificadora) de los individuos, fundamenta que paternar o maternar sea analizado desde la perspectiva de los sexos y que las relaciones genitales tengan como fin la procreación y que por tanto sean entendidas como únicamente posibles entre hombres y mujeres. De ello se desprende que no se entienda la paternidad como posible entre dos hombres o la maternidad entre dos mujeres; pero los homosexuales y las lesbianas que contamos con las condiciones éticas, económicas y afectivas, muy probablemente seremos mejores padres o madres que aquell@s a quienes les toco serlo.

Carta al Periódico El Espectador. Junio 9 de 1998

Santafé de Bogotá D.C., Junio 9 de 1998

Señores
EL ESPECTADOR
Atte: RAFAEL BAENA
Director Sección Nuestra Epoca, Edición Dominical.
Fax:

Apreciado Señor Baena:

En la edición del pasado domingo 28 de junio apareció en su sección un artículo titulado “Sacando el Sexo del closét”, escrito por el Periodista Francisco Quintero, y que ocupó las páginas 1c y 2c de dicha sección.

Yo, Manuel Antonio Velandia Mora, fui uno de las fuentes para dicho artículo; sin embargo, es mi interés y derecho, que su periódico rectifique algunos de los elementos allí publicados.

Bajo el título “Comportamientos Sexuales Diversos”, se cita en la página 2C una serie de comportamientos relacionados con cualquier orientación sexual, ya sea esta heterosexual, bisexual, lésbica u homosexual, sin embargo como esto no se aclara, de la consulta de algunas personas a nuestro programa de apoyo se concluye que los lectores han relacionado las Expresiones Comportamentales Diversas allí citadas con conductas propias de los homosexuales y lesbianas, probablemente, a partir de la inferencia que como los allí entrevistados son en su mayoría homosexuales, estas son prácticas exclusivas de dicha población; desinformación que las organizaciones de lesbianas y homosexuales han asumido como una vulneración a su imagen socializada.

Como pie de una foto mía aparece la frase: “Para la iglesia los maricas somos bien recibidos hasta que sentimos la necesidad de tirar”, y en texto se lee “...es que la iglesia nos abre sus brazos en condición de maricas, pero no nos advierte sobre el peligro de tirar...” comentarios que afirma (el periodista) fueron dichos por mí. Deseo se aclare que mi entrevista fue acerca de qué es la diversidad sexual, y, sobre aspectos filosóficos y éticos de la misma, y que lo por mi expresado al respecto, no fue publicado por el periódico, además que en ningún caso fui interrogado sobre el tema de la Iglesia Católica y la homosexualidad. Considero que lo allí expresado no son mis palabras, y que es justo que se publique mi posición al respecto, que está fundamentada en mi experiencia como persona católica y ex miembro de una comunidad religiosa.

En el Catecismo Católico –el cual no hace referencia a la mujer lesbiana- se lee en los artículos, 2357: "La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Reviste formas muy variadas a través de los siglos y las culturas. Su origen psíquico permanece, en gran medida, inexplicado. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves. La tradición ha declarado siempre que los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados. Contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso”. 2358: “Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales instintivas. No eligen su condición homosexual; ésta constituye, para la mayoría de ellos, una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a Realizar la voluntad de Dios en su vida, y si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición”. y 2359: “Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo, que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana".

Como se desprende de estos artículos, la discriminación y vulneración a los homosexuales y lesbianas es más una actitud personal de algunos sacerdotes y miembros de la jerarquía que una posición de la misma Iglesia; que el ejercicio de la homosexualidad como orientación sexual -que es-, se fundamenta en los Derechos a la Autodeterminación, el Libre Ejercicio de la Personalidad y el de la Diferencia, y que negar su ejercicio se constituye en vulneración de los Derechos Fundamentales de los hombres y mujeres con dicha orientación sexual, pero que para quienes siguen los preceptos católicos, aceptar dicha vulneración hace parte de su libre albedrío; pero también, que la iglesia, que somos todos, tenemos el compromiso ético y moral del amor y el respeto, que en ultimas son la tolerancia activa y que hacen posibles la democracia, la paz y la reconciliación nacional, intereses que lo son también de la Iglesia Católica que entonces se contradice al negar en su interior dichos principios, más aún cuando éstos se pregonan de viva voz hacia afuera de la comunidad eclesial.

Igualmente es conveniente aclarar que la foto que se publica del señor Fabián Naranjo, no es suya, que esta pertenece al señor Nelson Alvarado y que la frase citada como pie de foto no fue expresada por éllos, ya que el señor Alvarado ni siquiera fue entrevistado por el periodista Francisco Quintero.

Atentamente,

Manuel Antonio Velandia Mora
CC. 19´356.600 de Bogotá

Dejémonos de Maricadas...

Nota de prensa. Revista Semana, Colombia. Octubre de 1999

Es el subtítulo del libro Y si el Cuerpo Grita (dejémonos de maricadas) escrito por el sociólogo y Filósofo Manuel Velandia Mora, quien además de ser el fundador del Movimiento de liberación Homosexual de Colombia, es el Vicepresidente de la Sociedad Colombiana de Sexología.

Velandia ha sido invitado por LLEGO, (Latino Lesbian and Gay Asosiation) la Organización de latinos mas grande en Estados unidos para que lanzar y hablar de su libro en el 7ª Encuentro Internacional y 2º Congreso Internacional Creando un Mundo sin Fronteras, que se llevará a cabo en San Diego, Estados Unidos y en Tijuana México. Posteriormente el Libro será lanzado en Colombia en el Congreso Colombiano de Sexología.

El libro pretende ser una ayuda para quienes quieren entender las homosexualidades y lesbianidades, ya sea por que es la suya una preocupación particular o por que están tratando de comprender o apoyar a otros. Presenta un serio análisis de las Teorías con respecto al origen de la homosexualidad, sobre cómo una persona se hace homosexual o lesbiana y de una manera algo humorística explica sobre como son las relaciones de los homosexuales con sus padres, sus parejas mujeres cuando se casan, sus amigos más jóvenes y las fantasías que socialmente existen en torno a las lesbianas y homosexuales en la sociedad, y que se manifiestan incluso en la misma población homosexual.

Idénticos pero diversos

Velandia Mora, Manuel Antonio
1998, Bogotá


Publicado con motivo del Dia Gay Internacional en El periódico El Espectador, Sección Nuestra Epoca, Edición Dominical. con motivo de la 2ª Jornada Nacional por la Diversidad Sexual, en Colombia.

En lo esencial hombres y mujeres somos idénticos. Todos tenemos un cuerpo, una información genética básica, somos afectados por la cultura, la escuela, la familia, la iglesia y el estado, también por nuestros procesos afectivos y de intercambio social; pero cada un@ de nosotr@s los ha vivido de una manera diferente: tenemos nuestra propia y particular historia. No hay nadie igual a mí (tengo el derecho innato y constitucional a ser diferente) por tanto soy únic@, y por consiguiente irrepetibles. No puedo ser o esperar ser como mi padre, mi madre o mi herman@, tampoco ell@s pueden esperar que yo lo sea, y en ello se fundamenta el derecho a la autodeterminación. La violencia socio-sexual-familiar se basa en la negación de la unicidad, por tanto de la diferencia y la autodeterminación. Si somos únic@s e irrepetibles, entonces también evolucionamos de manera diferente. Nuestra evolución como personas es integral e histórica, quiero decir, nada de lo que hacemos, sentimos o experimentamos aquí y ahora es posible sin una historia previa y un desarrollo particular.

La sexualidad: es la manifestación psico-social del sexo, que surge desde el momento mismo del nacimiento y acompaña al ser humano en todo su proceso evolutivo, hasta la muerte. La sexualidad no está referenciada exclusivamente a lo genital, ni siquiera al sexo, sino al ser humano como hecho global. Cada un@ de nosotr@s es un ser sexuado: tenemos un sexo (los genitales, son tan solo uno de los elementos determinados por las características del sexo) Somos sexuales: nos relacionarnos desde nuestra sexualidad y desde como nos asumimos a nosotr@s mismos. Cada ser humano es único en su sexualidad y por tanto existen tantas posibilidades en la diversidad sexual como personas hay. Sin embargo, los teóricos de la sexualidad hemos determinado una serie de conceptos y sus respectivos contenidos tratando -de alguna manera- de crear un orden lógico y mental que nos permita comprender y dar explicaciones a la realidad.

DIVERSIDAD SEXUAL:
Identidad: Responde básicamente a una pregunta, Quién soy yo? Cuya respuesta es una percepción básica sobre sí mism@. Dicha pregunta también nos la hacemos frente a nuestro sexo, género y sexualidad. Las respuestas reafirman nuestra Identidad.

Identidad de sexo: Para la sociedad tan solo existen dos posibilidades para el ser humano: ser hombre o ser mujer, que corresponden al macho y a la hembra de las especies animales. El sexo implica una serie de características físicas determinadas genéticamente, es decir, una morfología (forma del cuerpo): ADN, hormonas, distribución particular de las grasas, contextura física, órganos genitales y una capacidad diversificadora distinta (los seres humanos no nos reproducimos, ya que l@s hij@s no son clones -como algunos padres y madres quisieran- sino seres diversos). Algun@s teóric@s consideran que las características sexuales colocan a los individuos de la especie en algún punto del continuo que tiene como extremos a los individuos reproductivamente complementarios el hombre y la mujer). Existe la convicción de que dichas diferencias condicionan las capacidades y habilidades de los hombres y mujeres de una manera diferente.

Identidad de género: Es el sentir psicológico intimo de un hombre o de una mujer con respecto a su género, entendiendo este como el conjunto de rasgos adquiridos en el proceso de socialización y que diferencian a hombres y mujeres en una sociedad y tiempo determinados que la cultura asigna en forma diferenciada a hombres y mujeres, tales como: responsabilidades sociales, pautas de comportamiento, valores, gustos, temores, actividades, expectativas, etc.; en otras palabras, el modo de ser hombre o de ser mujer y las necesidades y requerimientos para su desarrollo y realización. Al género de ellos se le denomina masculino y al de ellas femenino.

El género en cada persona está ubicado en algún punto en el continuo que tiene como extremos lo masculino y lo femenino. La construcción de la identidad de género se inicia más o menos a la misma edad en que el o la menor adquiere el lenguaje (entre los dos y los tres años). La pertenencia a un género los hace identificarse con todas sus manifestaciones: sentimientos y actitudes, comportamientos, juegos, etc. como niños o como niñas, siendo el género un tamiz por el que pasan todas sus experiencias. Cada un@ de nosotr@s apropia la masculinidad y la feminidad de manera diferente, y aun cuando conservamos nuestra esencia, en el género existencialmente somos diversos(as).

Se denomina transgénero a las personas quienes se asumen en el extremo de los roles de género del otro sexo y se conciben a sí mism@s como miembros de ese y no del que culturalmente les “correspondería”.

Rol de género: Se forma a partir del conjunto de prescripciones y normas que dictan la sociedad y la cultura, la clase social, el grupo étnico y hasta el nivel generacional de las personas. La dicotomía masculino-femenina con sus variantes culturales, establece estereotipos -la mayoría de las veces rígidos- que condicionan los papeles y limitan las potencialidades humanas de las personas al estimular o reprimir los comportamientos en función a su adecuación al género. La indumentaria (vestido y accesorios) es el elemento desde el cual se ratifica el modelo del rol de género. Si se es transgénero entonces el rol necesariamente también lo es.

Identidad sexual: Algunos teóricos consideran que la homosexualidad, el lesbianismo, la heterosexualidad y la bisexualidad no son situaciones permanentes sino que podrían llegar a cambiar, por tanto las identifican como tendencia u orientación. Para mí, dicha tendencia u orientación puede llegar a ser permanente y en ese caso prefiero conceptuar que existe una identidad de orientación sexual.

La identidad sexual se logra a partir de un doble proceso, la identificación con un modelo socialmente estipulado y segundo a partir de lo que la persona considera válido para sí mism@, situación a la que denomino proceso de identicación –de hacerse idéntico a sí mism@-. El individuo construye una identidad positiva o negativamente con su sexo, con su genero y su rol, y logra así su identidad sexual, sin embargo, la identidad no se logra de un momento a otro, sino en un continuo al que llamo proceso de construcción de la identidad de orientación sexual.

Orientación sexual: El individuo se hace eje y motor de su propia existencia, identificando para sí cinco elementos fundamentales inter-relacionados permanentemente y que se afectan el uno por los otros: deseo, afectividad, erotismo, genitalidad y conciencia de sí. Cuando los elementos se conjugan hacia un sujeto-objeto del mismo sexo y se es hombre, se tiene una orientación homosexual y si es hacia alguien del mismo sexo y se es mujer, se posee de lesbiana; si es hacia alguien del otro sexo se tiene de heterosexual y se conjuga plenamente con ambos sexos se tiene una orientación de bisexual.

Proceso de construcción de la identidad de orientación sexual
Es un proceso continuo y evolutivo en el que cada paso genera el posterior. Sin embargo, algunas personas con determinadas orientaciones sexuales diferentes a la más aceptada socialmente -la heterosexual- pueden negarse consiente o inconscientemente a culminar dicho proceso. En el argot homosexual se ha llamado “estar en el closet” al primero de dos pasos hacia el outing (hacer pública la orientación sexual), al segundo se le ha denominado “salir del closet”.

La primera etapa del proceso de construcción de la identidad de orientación sexual la denomino Coming inn, interiorizarse, adentrarse en sí mismo, es decir, el momento en que el individuo empieza a tomar conciencia de su deseo generalmente acompañado de un sentimiento afectivo unívoco, que llega incluso al nivel del enamoramiento por un objeto-sujeto de un sexo determinado, situación que generalmente no es conocida por la otra persona.

Coming out: Segunda etapa, es el proceso por medio del cual el individuo busca salir de sí hacia otros motivado en la búsqueda de su consolidación particular y social; aproximándose a elementos teóricos y situaciones vivenciales que le faciliten la comprensión de su dinámica individual.

Establish itself: Tercera etapa, es el proceso con el que la persona busca consolidarse a sí mism@ en una orientación sexual determinada; que le implica generalmente una negación del entorno familiar, educativo, laboral cuando se pertenece a una minoría sexual. Para las personas en el establish itself su sexualidad parece ser el eje de su existencia y denotan una permanente reafirmación de la misma, siendo poc@s quienes deciden llegar a un proceso en que su tendencia se haga vox populi.

Self made: Es el último paso del proceso de construcción de la identidad de orientación sexual. Para la persona su orientación deja de ser el eje existencial para ser tan solo un elemento más en su cotidiano, siendo ell@s mism@s l@s hacedores(as) de su propia existencia. Puede decirse entonces, que en ese momento se hacen realmente personas (en griego, sonar a través de), situación que por la estabilidad emocional que les produce, motiva a algun@s a convertirse militantes de una causa fundamentada en su orientación sexual.

Expresiones comportamentales de la sexualidad
Es un término acuñado inicialmente por el Instituto Mexicano de Sexología, buscando utilizar un lenguaje objetivo y científico en vez del peyorativo, sexista y discriminatorio que se venía promulgando. Las Expresiones Comportamentales Sexuales (ECS) consideradas sexualmente saludables, no pueden en su ejercicio vulnerar a la pareja, cuya participación debe hacerse en forma consciente y voluntaria, por tanto, exige el respeto por cualquier forma de vida y condiciones de edad, físicas y mentales.

Las ECS hacen parte de las manifestaciones de la diversidad sexual, son asumidas por cualquier persona cualquiera que sea su orientacion sexual; pueden tener desde una expresión mínima(que produce gusto o satisfacción y que está presente en todo individuo) hasta una prevalencia casi exclusiva. Las más comunes son:

Transvestismo: la persona utiliza temporal o permanentemente vestidos y accesorios que se supone no le son propios al sexo y género que le son correspondientes. Si se es mujer y femenina, y se usan prendas consideradas masculinas no se les considere transvestis. La sociedad tolera que hombres y mujeres se transvistan para una representación artística pero no como una situación placentera en sí misma. La subcultura homosexual denomina transformistas a los artistas hombres que usan prendas femeninas y que no obtienen un placer en ello; el término fue apropiado en el medio artístico para hombres y mujeres en igual circunstancia.

Fetichismo: se gusta poseer objetos o pertenencias de una determinada persona. Va desde coleccionar autógrafos hasta quien solo logra el estímulo sexual utilizando determinadas prendas u objetos.

Exhibicionismo: la persona gusta mostrarse a otros. Puede ir desde buscar una apariencia agradable, hasta la exposición pública de sus intercambios afectivos, eróticos y genitales o de sus partes intimas, como la única posibilidad que le posibilita la excitación.

Polirrelación: relacionarse simultáneamente en lo afectivo, erótico o genital con varias personas.
Intercambio de pareja: obtener placer observando a la pareja interactuar socialmente con otras personas, lograr el orgasmo únicamente cuando la pareja sostiene relaciones eróticas y genitales con otra persona y a su vez se hace los mismo con la pareja de otr@.

Relación a primera vista: se obtiene gusto relacionándose con personas desconocidas o a las que dada la oscuridad del lugar o las condiciones del espacio no se pueden observar. Incluye el ligue en lugares públicos, saunas o videos.

Escoptofilia (voyerismo): la persona gusta de ver los cuerpos, expresiones amorosas, eróticas o genitales en otras personas.

Gerontofilia: se tiene atracción por personas de edad, en especial ancian@s. Va desde el respeto y cariño por los ancianos hasta tan solo lograr el estimulo sexual efectivo con un(a) ancian@.

Paidofilia o Pedofilia: consiste en el gusto o atracción por los/las niños(as).

Masoquismo: la persona gusta del dolor físico, sumisión, vejación, o incluso dependencia notoria de otra persona, lograr únicamente el orgasmo bajo la presencia de un fuerte dolor o la presencia de sangrado.

Sadismo: los individuos gustan del dolor físico, someter, vejar, e incluso hacer que otr@s dependan de ellas(os).

Rinofilia: consiste en el gusto por determinados olores.

Urofilia y Coprofilia: existe gusto o placer por la orina y las heces, o por el acto de orinar, defecar, observar la emisión de las excreciones o de recibir estas en su cuerpo e incluso tragarlas.

Necrofilia: gusto o atracción por la muerte o la muerte en sí.

Fobofilia: gusto o placer por el peligro o temor, incluso se disfruta de hablar de las expresiones de violencia o peligro por las que se ha pasado, o en actividades como el automovilismo, el toreo, el trabajo de construcción o limpieza de rascacielos, o tener relaciones genitales o juegos eróticos en lugares públicos, en los que puede ser fácilmente descubierto.

Grafofilia: tiene dos expresiones: la logofilia (leer la palabra escrita u oír o expresar textos eróticos, como en las líneas calientes) y la iconofilia (ver representaciones gráficas figurativas como dibujos, fotografías o videos), o ambas.

Tribofilia (frotismo): Gusto por tocar o ser tocado.

Zoofilia: la persona tiene gusto o afecto especial por los animales. Va desde poseer una mascota hasta la relación afectiva, erótica o genital en la que el objeto-sujeto es un animal.

Velandia Mora, Manuel Antonio. Sociólogo, Filósofo. Consultor Internacional. Fundador en 1976 del Movimiento de Liberación Homosexual de Colombia. Premio Nacional de Investigación en Sexualidad otorgado en 1996 por la Sociedad Colombiana de Sexología, entidad de la cual es Miembro Titular; Coordinador General de Equilateros Proyecto de Minorías Sexuales.

Eso no tiene nombre ¿Cómo desean llamarse las lesbianas?

Manuel Velandia Mora
Octubre 1997

Invité a un grupo de mujeres a mi apartamento, todas ellas con algo en común: en los últimos años han sostenido o mantuvieron relaciones afectivas, eróticas y genitales con otras mujeres, se sentían felices de sus experiencias y no tenían algún conflicto por su conducta sexual. Parecía una reunión bastante armoniosa a pesar de que diferían en sus edades, gustos, grupos sociales y su apariencia corporal y de vestido, sin embargo, al colocar un tema específico de conversación, la armonía fue desapareciendo como por arte de magia, incluso, algunas se sintieron molestas con el tema y otras expresaron las desaveniencias surgidas entre ellas mismas. El tema planteado fue ¿Cómo prefieren ustedes que las llamen?

Yo cité algunos términos que me parecen sexistas y discriminatorios que, considero, de ninguna manera logran definirlas, por ejemplo, llamarlas “marimachos” o “machorras”; son alusiones que creo pretenden identificarlas partiendo del preconcepto de que una mujer que asume esta identidad y sus prácticas, es de alguna manera una mujer que renuncia a su papel de mujer y a su rol de género, y en ello estuvieron de acuerdo. Otras jergas, aun cuando tienen estos mismos preconceptos, además presuponen que la genitalidad no es posible cuando no existe un falo de por medio; una palabra bastante corriente desde este imaginario es “arepera”.

En general, a todas les molestaba ser identificadas con dichas palabras y con una genitalidad considerada como propia o exclusiva de hombres, a pesar de ello, una manifestó que le agradaba que en la intimidad “su mujer” la llamara “papito”. A lo que otra respondió que oír esta expresión en labios de su pareja sería una razón suficiente para dar por terminada la relación. Recibiendo de su interlocutora como respuesta, la aseveración “eso es problema mío, es problema de cada una”. Otras dijeron que “eso” era un problema para todas ellas, ya que “por ello era que las llamaban con esos términos tan masculinos y agresivos”. Quiero decir, que particularmente me molestaría que mi pareja o incluso un amigo me llamara en algún momento “mamita”, primero por que yo no soy su progenitora y segundo por que no me asumo de género femenino y menos aún transgénero. A lo que otra me respondió “muy probablemente usted utiliza la palabra “papito”, y que sin embargo mi pareja no era mi progenitor. Por supuesto respondí que sí, pero que una cosa es ser “papito y otra “mamita”. Aun cuando no lo dije, considero que a las mujeres a quienes llaman “papito” tampoco se consideran progenitores de sus parejas, o sea que si les gusta ser llamadas de esta manera muy seguramente es porque se asumen al interior del género masculino.

A algunas mujeres ser llamadas “gay” les parece “elegante” pero para otras es simplemente un extranjerismo que no tiene sentido, otra opinó “lo mío no siempre fue alegre”, incluso una de ellas considera que es una palabra para hombres, por tanto prefiere llamarse “homosexual femenina”, yo pregunté: ¿Sí una mujer presenta comportamientos masculinos, entonces sería una mujer homosexual masculina? Algunas sonrieron, pero otra se molestó fuertemente, ella afirmó “una mujer siempre lo será, y no deja de ser femenina aunque en algunos momentos su comportamiento no lo sea tanto”. Otras opinaron que no se puede negar que algunas mujeres se visten y se comportan de manera masculina.

Sin embargo, el debate se orientó desde la afirmación de una de ellas, quien piensa que “homosexual, es un término que socialmente refleja una conducta sexual de hombres”. Varias estuvieron de acuerdo en que prefieren ser nombradas con esta denominación que con algunas otras, pero no todas estaban de acuerdo, otras consideraban que llamarlas homosexuales era desconocer en ellas “una sexualidad diferente”.

Yo pregunté si era posible encontrar una palabra con la que todas pudieran estar de acuerdo para hacer referencia a su práctica y a su conducta. Me asombró el silencio absoluto, las miradas se cruzaron una y otra vez, pero no surgió alguna propuesta.

Como broma, pregunté si ellas que eran mujeres de esta época preferirían llamarse “Mitelenes”. Ninguna entendió mi comentario, probablemente porque no conocían que la isla griega que en la antigüedad se llamara Lesbos, lleva hoy ese nombre. Muy pocas conocían la historia del término “lesbiana”, algunas creían recordar que Lesbos era una “poetisa griega”, una de ellas aclaró que la poetisa era Safo y que la isla en que vivía se llamó Lesbos, pero pensaba que ella escribía poesía que tan solo hablaba de las relaciones entre mujeres; lo que todas ignoraban era que Safo poseía una escuela en aquella isla y que quienes iban allí eran mujeres, que eran iniciadas en la poesía y en la danza, como era la costumbre para las jóvenes helenas. Lesbos era una isla prohibida para los hombres.

También les comenté sobre el renacimiento y el “batallón volante” de Catalina de Médicis y de cómo en Francia, en el siglo XVIII, la reina María Antonieta auspició la creación de sociedades devotas de Safo, a las que llamaron Anandryne, que quiere decir anti-hombre. La presidente de esta asociación fue una célebre actriz llamada Mademoiselle Rancourt, y figuraban, con cargos importantes, damas como la duquesa de Villeroy, la princesa de Lamboalle, la condesa de La Mont, la condesa Jules de Polignac y la reina, a este grupo de mujeres las llamaron lesbianas y se reunían en el palacio propiedad de madame de Furiel.

Aun cuando ser lesbiana estaba relacionado con la nobleza, a la mitad de las presentes en la reunión citada les parece un nombre “terrible”. Lesbiana les suena despectivo y discriminatorio, aunque a otras les parezca el nombre adecuado e incluso el término “políticamente correcto”. Una de ellas me dijo sonriente “Yo prefiero me llames linda” y en verdad lo es, pero no todas son lindas, no todas se lo merecen.

Así que de nada sirvió preguntarles. No tengo respuesta, no logro captar cómo desean ser llamadas y aun cuando sé que políticamente, y mientras logre un consenso para usar otro nombre, seguiré llamándolas lesbianas, también me quedó claro que el lenguaje en cuanto a las mujeres y su sexualidad es tan árido y desértico como mitelene, que esta, sumada a otras no tan explícitas razones, es el fundamento por el cual para ellas “esto no tiene nombre”.

Cuerpos vestidos, Identidades Trans

Presentación de la Exposición fotográfica “Cuerpos vestidos Identidades Trans”
Fotografías Manuel Antonio Velandia Mora


Sede de Equiláteros Proyecto colombiano de diversidades y minorías sexuales.
Bogotá, 1996

El vestido es un elemento en la construcción social de la persona, es una proyección de facetas interiores, en este caso de facetas que no dejan salir. El vestido que generalmente cubre es este caso descubre el mundo interior, los deseos y necesidades...

El vestido es un grito silencioso que hace consiente aquello que pretendemos ignorar. El cuerpo es el soporte de la multiplicidad de seres que se proyectan a través del vestido.

La foto fija una acción de un cuerpo que se viste buscando alcanzar aquello que de alguna manera quieren ser, de aquello que se quiere proyectar.

Cuerpos de hombres que en el cotidiano se niegan a dejarse fotografiar y que una vez “trepados” en el vestido y en su identidad femenina se asumen escena y escenario de una nueva corporalidad y una identidad de género a la que acceden por momentos en la búsqueda de su propia identidad.

Relación VIH/Sida-drogadicción, algunos elementos a considerar en ella

Manuel Velandia Mora

Agosto, 1996
Publicado en el libro "Desde el cuerpo: Una caracterización del riesgo y la vulnerabilidad de los y las menores es Explotación Comercial Sexual en la Zona Centro de Bogotá", UNDCP- Naciones Unidas, DAPC- Programa japonés de prevención de la drogadicción, Fundación Apoyémonos. Bogotá. 1996.

Dentro de las metas y perspectivas que se plantearon en la investigación implementada con menores (7 a 18 años) vinculados a prostitución en la Zona Centro de Bogotá, en la Investigación denominada “En la jugada” (1996) se concibió una serie de talleres en torno al cuerpo y la sexualidad; en ellos los participantes tuvieron la oportunidad de hacer una reflexión acerca de las diferentes percepciones y conceptos que tienen sobre sí mismos, sobre su corporeidad, sobre la vida, los elementos componentes de su sexualidad y la forma como se han relacionado con otros.

La aplicación de éstos, aunada a los elementos que había arrojado la primera parte de la investigación, mostró que el consumo de drogas está ligado a la autopercepción del menor. Así al momento de decidir consumir algún tipo de substancia, lo que los chicos pensaban sobre sí, sobre su cuerpo, sobre su ser, actuó como un determinante. Varios de los jóvenes con los que se trabajó y que consumían más de cuatro substancias, denotaron en las actividades de los talleres situaciones en las que demostraron que les importaba muy poco su aspecto físico, o el cuidado del cuerpo.

Los menores vinculados a prostitución se encuentran ante el dilema entre el autocuidado y lo que ellos consideran como “bueno para su vida”. Conciben entonces las dos alternativas como contrapuestas y excluyentes, porque aunque conocen el tipo de riesgos a que los expone esta labor, el sentido de subsistencia y las necesidades económicas los obliga a hacer caso omiso de lo que “debería ser” y actuar con un sentido más práctico en la vida. Sin embargo, el menor al hacer una reflexión en torno a su existencia y el valor que le da a su vida, (una vez descubre que hay alternativas para él), inicia un proceso de autovaloración, que le propicia una nuevas posibilidades con respecto a su cuerpo y su salud.

Tan solo en el momento en que él se asume como eje de su existencia, puede darse la oportunidad de pensarse en otros espacios. Esta reconstrucción, le hace entender que vivir es una experiencia que vale la pena.

Es entonces cuando ellas y ellos pueden retomar de su historia momentos que han sido dolorosos, instantes en los que ha sido vulnerado y ha vulnerado a otros y determinar alternativas donde se permite el perdón, de iniciar nuevos caminos, de trazar nuevas rutas y disponerse para el autocuidado, asumiendo que la prevención si tiene sentido, porque hay alternativas para vivir.

El trabajo sobre la valoración a través de la recuperación del cuerpo permite una doble posibilidad preventiva ante drogadicción y SIDA, ya que los menores descubren los efectos que las substancias psicoactivas y las ETS, el HIV/SIDA han causado en ellos. Este re-evaluar les posibilita (a partir de una nueva actitud ante el cuerpo) asumirse vulnerables, entendiendo la necesidad de sentirse saludables. Aún en el caso de quienes viven con HIV/SIDA, el cuerpo preparado para la vida y la salud, les permite pensarse en una existencia positiva, y prepararse para manejar adecuadamente las posibles molestias que la infección y la enfermedad les pueda causar.

A través de los ejercicios físicos que implican una gran movilidad, elaboran una reflexión acerca de las posibilidades de su cuerpo, antes y después de consumir determinadas substancias. Las anécdotas sobre su vida en la calle, les recordaron situaciones en las que los efectos de la droga fueron nocivos, como en el caso en donde se percibió una disminución sustancial de su capacidad motriz, notada en la pérdida de agilidad y velocidad, y actos reflejos, por ejemplo, cuando fueron alcanzados por un policía o alquien a quien intentaron robar. Otros expresaron “perder” momentos que pudieron ser importantes en su vida.

Notamos entonces, que para algunos referirse al tema de la droga representaba dos tipos de situaciones: por un lado se recordaban algunos eventos placenteros y momentos de relativo disfrute, pero por otra parte, se traían a colación experiencias negativas al sentir que en algunos casos, se habían perdido las nociones de tiempo y espacio, y se habían llevado a cabo agresiones incluso a sus seres queridos y sus compañeros. Al recordar los momentos en que se estaba bajo el efecto de drogas, también se revivieron las llamadas “trabas malucas” con sus respectivas reacciones de ansiedad y explícito miedo. Algunos de los jóvenes habían interiorizado (como parte de un tratamiento impuesto) que el omitir el tema era la mejor alternativa para superar el problema de la adicción. Al encontrar un espacio para expresar lo positivo y negativo de su experiencia frente al consumo, se encontraron con que el problema lejos de ser superado, solo se hallaba momentáneamente omitido y se manifestaba con mayor fuerza.

Otra situación derivada del consumo de drogas y relacionada con situaciones de riesgo en torno al HIV/SIDA, estuvo determinada por la pérdida de la perspectiva de lo que el individuo considera “valioso”. Aunque en la mayoría de los casos se coincidía en que la vida y la salud eran importantes, muchos de los jóvenes manifestaron que en los momentos en los que tenían contactos genitales con clientes y se encontraban bajo el efecto de alguna sustancia, no pensaban en el uso del preservativo como un elemento imprescindible para la relación. En casos frecuentes, esta situación lejos de propiciar una preocupación por la ruptura de los preceptos normativos del individuo con respecto a sus propios valores, generó un deterioro paulatino de los mismos y por lo tanto de las actitudes que éste tomaba frente a su cuerpo y su ser.

Anticipación social y particular al riesgo en los grupos vulnerables

Manuel Velandia Mora

Ponencia y publicación: "El papel de la familia en la Anticipación Social al Riesgo", publicado en: Memorias II Congreso Colombiano de Salud Familiar, Corporación Social para el Desarrollo Integral Familiar. Medellín. Colombia. 1990.
La versión que aquí se presenta fue publicada en el libro "Desde el cuerpo: Una caracterización del riesgo y la vulnerabilidad de los y las menores es Explotación Comercial Sexual en la Zona Centro de Bogotá", UNDCP- Naciones Unidas, DAPC- Programa japonés de prevención de la drogadicción, Fundación Apoyémonos. Bogotá. 1996.

La introducción de índices de bienestar y calidad de vida sugiere la posibilidad de un concepto análogo al de riesgo, y en el caso del área de la salud, el de riesgo de enfermedad. Los españoles Usieto Atondo y Rex J. utilizan en el texto "SIDA: Un problema de Salud Pública", el concepto de anticipación social como una categoría de análisis cualitativo y cuantitativo, que permite el estudio de las causas, formas y contenido de la investigación de salud comunitaria que se lleve a efecto, y que permite anticiparse a los riesgos y controles sociales a los que son sometidos los grupos de alto riesgo.

Se prefirió utilizar el concepto de Anticipación Social al Riesgo, Uniendo así dos enfoques: el sociológico y el epidemiológico, en uno que es mucho más amplio y que aporta a la comprensión de la realidad". La Anticipación social al riesgo se toma en este caso como una serie de riesgos sociales que son interactivos y que utilizados en conjunto pueden ser útiles para predecir más que un riesgo, la probabilidad de lograr un bienestar positivo y una calidad elevada de vida.

Para el argot popular, el peligro, la inseguridad, la aventura sin desenlace conocido, son sinónimos de riesgo, que en epidemiología se traducen especialmente en una determinada probabilidad a partir de un porvenir desconocido, más no de la anticipación del fenómeno que se quiere evitar y por lo tanto no se trata de lograr anticiparse al evento, de prevenirlo, sino de conocer la probabilidad de que suceda.

El temor no necesariamente es la antesala de una respuesta efectiva, y más bien puede decirse que los mensajes apocalípticos (utilizados como eje de varias campañas informativas sobre drogadicción y SIDA) no generan una apropiación del riesgo y por tanto no logran que los individuos se asuman como personas vulnerables. En cambio, el temor enajena la posibilidad de respuesta, desarma al individuo imposibilitándolo para actuar. Por esto, incluir en los programas preventivos actitudes positivas genera una mayor posibilidad de respuestas asertivas y activas en favor del autocuidado.

Lograr que los menores tomen conciencia de los pasos en el proceso de la construcción de su identidad y de todas las variables al interior de la misma, como también en la apropiación y manejo de su cuerpo, de los valores positivos hacia la vida, hacia el cuerpo y la salud, permite que ellos y ellas no actúen bajo el temor, sino basados en una aproximación real a si mismos y que por tanto se constituyan en ejes de su propia existencia y sobre todo del propio autocuidado, es decir logren una anticipación particular al riesgo.

La anticipación particular al riesgo se refiere en este caso a un conjunto de riesgos particulares que son interactivos y que están asociados a una serie de conductas eminentemente particulares que pueden utilizarse en forma asociada para prevenir no solo la vulnerabilidad, sino también y especialmente para lograr que el individuo se asuma a sí mismo cómo alguien vulnerable y actúe con relación a su vulnerabilidad.

La anticipación social al riesgo, y la anticipación particular al riesgo pueden darse en cualquiera de los períodos de la historia natural de una enfermedad o de la adicción. Según el periodo en el que se ejerza, la anticipación recibe un nombre diferente en cada fase del proceso: en el período prepatogénico de una enfermedad (o en el caso de un no-consumidor de substancias psicoactivas) se considera prevención, en el período patogénico sub-clínico (o en el de un consumidor ocasional) es la fase de adaptación particular y social y en el patogénico (o cuando ya se es adicto) corresponde a la fase de asistencia o rehabilitación.

A los resultados de aplicar o no la anticipación social se les llama impacto social y a los de lograr o no una anticipación particular, se les denomina impacto particular.

Para comprender e interpretar el impacto social y el impacto particular es entonces necesario partir del supuesto de que éstos fenómenos se dan como un proceso, y también es necesario tener en cuenta la complejidad de las mismas estructuras sociales en las cuales está inmerso el proceso.

Los menores en su vida cotidiana se ven abordados, reprimidos, reorientados, y encaminados a que cumplan con el "patrón" establecido socialmente como el deber ser para sus vidas. Para cumplir la norma, este control social es ejercido por la familia, la escuela, la iglesia, la clínica y el Estado. Y para los menores vinculados a la prostitución toda forma de control les resulta violenta y se asume como una vulneración a "sus derechos". A los elementos y mecanismos utilizados para ejercer el control se les llama instrumentos de control social.

Los efectos de la implementación de programas o de la no-realización de los mismos, incluso tienen como consecuencia -como afirma Jonathan Mann- "…lograr cambiar las formas de relacionamiento social, creando mecanismos de control social como la discriminación, el estigma, y otras formas de prejuicio, histeria y hasta cacerías de brujas individuales y colectivas", producto de una deficiente anticipación social al riesgo.

Reducir d impacto particular y social, ya sea desde la prevención, la adaptación particular y social, o desde la asistencia y la rehabilitación, requiere conocer los riesgos particulares y los riesgos sociales que están asociados a las conductas que hacen vulnerables a los menores, como también, los instrumentos de control social utilizados para reprimir a quienes se consideran infractores.

REDUCCIÓN DEL IMPACTO PARTICULAR Y SOCIAL

Uno de los objetivos fundamentales del Proyecto En la Jugada fue reducir el impacto particular y social del consumo de substancias psicoactivas y de la infección por HIV/SIDA en los menores vinculados a la prostitución. Sin embargo, lograr conocer con profundidad los riesgos particulares y los riesgos sociales que inducen al consumo o a la no-utilización de métodos de barrera que eviten la infección en ellos, es una actividad que merece de por sí, una investigación específica.

A continuación se presentan algunos de esos riesgos particulares y sociales, como también, algunos de los instrumentos de control social. Sin llegar a profundizar el grado de vulnerabilidad de los menores, sino bajo la perspectiva de mostrar la multicausalidad que tienen las conductas asociadas al consumo de sustancias ola infección por HIV/SIDA.

usjgto Atondo, en el mismo libro al que se ha hecho referencia, presenta un cuadro titulado Relaciones entre multicausalidad de los riesgos sociales y los riesgos de control social en el que se propone un listado tic riesgos sociales. El aporte de la propuesta teórica de la anticipación social y particular al riesgo, consiste en interpretar algunos de estos riesgos, anotar algunos más, incluir el concepto de la anticipación social y particular al riesgo, igualmente el de riesgo particular e impacto particular y observar su relación con las conductas asociadas al SIDA y al uso de substancias psicoactivas.

Riesgos Particulares y Sociales desde lo Cultural

Entendiendo como lo cultural el sistema de creencias y valores propios de la organización social y de cada individuo, algunos de estos riesgos culturales pueden ser: la consolidación de las conductas sexuales, los estilos de vida y las formas de producción asociadas al sexo, el erotismo y la genitalidad; el uso de métodos de barrera como anticonceptivos y no como profilácticos; el reconocimiento del ejercicio genital no reproductivo; el acceso a servicios de salud; la vida familiar; las relaciones de pareja.

Riesgos Particulares y Sociales desde lo psicológico

La forma como el individuo se identifica con sigo mismo y la forma como la sociedad lo identifica a él, sus actitudes y sus comportamientos a partir de estas formas de identificación constituyen los riesgos particulares y sociales a partir de lo psicológico. Algunos de estos pueden ser: la valoración de los estilos de vida; de la identidad sexual, de sexo, de cuerpo, de género, de indumentaria, de producción, de drogadicto; las actitudes, creencias, conocimientos, prácticas con respecto a sexualidad y drogadicción; el uso de substancias psicoactivas; la autoestima; autovaloración; valoración de la vida, cuerpo y salud; la valoración del ejercicio genital; la estabilidad afectiva; los niveles de estrés; la vulnerabilidad según edad y sexo; el temor a la muerte; la valoración de la soledad y el aislamiento.

Riesgos Particulares y Sociales desde lo ecológico

Son los riesgos que se presentan a partir de la relación de la persona (individual o colectivamente) con su entorno. Estos pueden ser entre otros: el hacinamiento; las condiciones de higiene; el control sanitario; el proceso de pauperización; la prevalencia de personas viviendo con HIV/SIDA y ETS; la prevalencia de uso de substancias psicoactivas.

Riesgos Particulares y Sociales desde lo ideológico

Los planteamientos políticos, la religión, los principios éticos y mora- les determinan la ideología. Esta define unos principios determinados que "gobiernan" la manera de actuar y las relaciones interpersonales y sociales. Algunos de estos riesgos desde lo ideológico pueden ser: la ética social y particular; la moral pública y privada; la religión; la política; la tolerancia; los elementos bioéticos: física, mental, psicosocial, axiología, autonomía.

Riesgos Particulares y Sociales desde lo político

Lo político es definido como el conjunto de fundamentos desde los cuales son orientados los principios de acción y las acciones, convenidos para el bienestar social y del individuo. Algunos de estos riesgos son por ejemplo: la correspondencia de las políticas con los aspectos epidemiológicos, la apropiación de fondos para la ejecución de políticas, campañas, programas y actividades informativas y preventivas; los contenidos político-sexuales en el desarrollo de estrategias de acción; el acceso a métodos de prevención, adaptación social y particular, tratamiento y rehabilitación; el acceso a programas u otro tipo de apoyo, información y capacitación.

Riesgos Particulares y Sociales desde lo socioeconómico

Estos riesgos se refieren a la capacidad adquisitiva del individuo como una de las maneras de sentirse incluido o excluido dentro del bienestar por la sociedad y el pertenecer a determinado grupo o clase. Las condiciones socio-económicas del individuo, su capacidad y su inclusión en tino u otro status social, determinan entre otros riesgos como: el nivel de escolaridad; sector de actividad profesional; el nivel de ingresos; la categoría "profesional" en el mercado sexual; el tipo de vivienda y lugar de residencia; el tipo de trabajo y condiciones de trabajo y acceso a programas de salud y beneficios que puede obtener; la estructura familiar; la aceptación social como individuo y de sus roles.

Instrumentos de Control Social

Son los instrumentos y las formas que la sociedad utiliza para señalar o sancionar a los individuos cuando sus acciones particulares, o las acciones derivadas de éstas no coinciden con lo que es aceptado colectivamente como "correcto". Algunos de los instrumentos de control social se pueden agrupar en los de reclusión: encarcelamiento, servicio militar; de marginación: estigmatización, rotulación, reinserción social, ghetización, pecado; los relativos a la enfermedad; hospitalización, remisión a instituciones, terapia; Otros también relativos al control social son por ejemplo las normas de convivencia familiar, del lenguaje sobre sexualidad, SIDA, ETS y drogadicción.

Bibliografía

San Martin, H. (f983) Et concepto de la Satud-Enlermedad y tos proyectos de Servicios nacionales de Salud, Ponencia Asociación Castellana desaciotogia, Madrid. Citado por Usieto Atondo. Ricardo,(1987), en SIDA: Un problema de Salud Pública, Ediciones Dfaz de Santos, S.A, Madrid. España.
Backett. M., Davies, M., Perros-Barvazian, A. (1985). El Concepto de Riesgo en la Asistencia Sanitaria, OMS. Ginebra. Citado por Usieto Atondo, Ricardo.(f987), en SIDA: Un problema de Salud Pública. Ediciones Díaz de Santos, S.A., Madrid. España.
Usieta Atondo, Ricardo,(1987). SIDA-. Un problema de Salud Pública, Ediciones Día de Santos, S.A.. Madrid. España.
Citado por Usieto Atondo. Ricardo, (1987). SIDA: Un problema de Salud Pública. Ediciones Díaz de Santos, S.A. Madrid, España.